VECINOS DE BAJADA GRANDE SE MOVILIZAN CONTRA UNA ANTENA

- La estructura ocupa parte de lo que era la cancha de fútbol, está cercada por un tapial y el remate protegido por una cubierta de plástico • Los vecinos montan guardia para que la constructora no logre darle energía y esperan que la Justicia dicte una medida cautelar.
domingo 05 de diciembre de 2010 | 8:34hs.

PARANÁ, 05 DIC (APF.Digital)

El Club Bajada Grande es una institución pequeña, situada en Croacia y Estrada. Está cercada por un alambrado y tiene en la parte de adelante un quincho que está terminando de techarse, más atrás una cancha de padel y al final la cancha de fútbol con sus reflectores. Pero en una esquina de la cancha, al fondo, se levanta imponente una estructura de metal que soportará una antena de telefonía celular. La base de la antena está tapiada por una pared de alrededor de 4 metros de altura con alambre de púa. Dentro están los equipos y junto a la antena hay una guardia permanente.

Según la noticia de El Diario, también en el portón del club hay guardia, pero ésta no es una custodia policial sino de vecinos, que se vienen turnando desde la semana pasada para que no ingresen materiales al club de modo que pueda finalmente darse energía para poner a andar la antena.

Sucede que decenas de vecinos se están movilizando en Bajada Grande para que no se ponga en marcha la antena, y que se desarme. Se han enfrentado a la comisión directiva del club, que firmó un contrato por diez años con una empresa de telefonía celular por el uso de esa fracción de terreno y exigen que quiten la estructura del barrio. A menos de 100 metros de la antena funcionan la escuela primaria de Bajada Grande, el Hospital Domagk, y más cerca aún está el jardín maternal municipal.

Los vecinos están convencidos que la puesta en marcha de la antena causará daños a la salud a los vecinos más vulnerables, aquellos con problemas inmunológicos y los pacientes cardíacos. “Tengo un chiquito con leucemia y la información que yo tengo es que a todo chico que tiene defensas bajas esto le acelera mucho más el deterioro inmunológico, así como a mi hijo, las personas que tienen marcapasos también pueden verse afectadas”, comentó Luis Arener ayer en las puestas del club Bajada Grande.

Ayer se reunieron en asamblea en la puerta del club con pancartas, para exigir que se desmonte la antena. Pero el club argumenta que rescindir el contrato ahora le causará grandes perjuicios económicos.

Ni bien tomaron conocimiento de que la estructura no portaba un tanque de agua como parecía a simple vista, sino una antena de telefonía celular, buscaron asesoramiento legal e iniciaron una acción de amparo con medida cautelar, buscando que preventivamente la Justicia suspenda las obras. La causa la iniciaron la semana pasada y cayó el Juzgado Penal de Niños y Adolescentes a cargo de Marcela Davite, precisó el vecinalista Eduardo Diz, quien junto con el papá de un chico con leucemia, conforma la parte actora del juicio. La causa está caratulada como “Diz, Eduardo y Arener, Luis contra Claro Argentina SA y otros s/ acción de amparo”. Los otros a los que hace referencia la carátula son “el Club Bajada Grande y la Municipalidad de Paraná”, explicó Diz, a quienes se hace responsables de las consecuencias que pueden tener.

Entre las medidas de prueba que se sugieren en la causa figura la solicitud de una inspección ocular por parte de la titular del juzgado. “Pedimos que se haga presente pues va a constatar in situ que la antena está en una zona que no se encuadra en lo que pide la ordenanza 8.216”, señaló Diz y dijo que este tipo de antena tiene que estar a 500 metros de cualquier institución educativa o de salud, pero “el Hospital Domagk está a 70 metros, la guardería a 75 metros y la escuela primaria Francisco Soles a 86 metros, por otro lado, a menos de 200 metros está el río”, describió.

• Sin autorización

Al principio el club les decía a los vecinos que se estaba haciendo el cerco perimetral. Grande fue la sorpresa cuando un día vino un guinche y levantaron la estructura de metal. Los vecinos recorrieron la administración municipal buscando datos acerca de un posible trámite de habilitación para la antena.

“Hablamos con la presidencia del Ejecutivo municipal y la Secretaría Legal, también estuvimos en el Concejo Deliberante: no hay autorización para la empresa Claro. Pero estas empresas hacen contratos así, sin tener los papeles, estiman que los irán tramitando con el tiempo, pero nosotros no queremos la antena en el barrio”, insistió el vecinalista. Julio Clavenzani, también miembro de la vecinal y funcionario municipal corroboró estos datos: “Estuvimos hablando con el intendente José Carlos Halle y con Cánepa, secretario legal, y los dos nos dijeron que no habían firmado nada al respecto”, informó. “Lo que sabemos es que no tienen nada habilitado, no les han aprobado nada en la comuna. Tampoco en las direcciones había ningún trámite iniciado. Lo que no sabemos es si hay alguna autorización provincial”, dijo.

Justamente, el Club Bajada Grande funciona en un predio cedido en comodato por la provincia por un lapso de tiempo, por lo cual también se presenta la cuestión de que la institución deportiva no es propietaria de la tierra donde se emplazó la antena.

Ahora los vecinos están esperando que salga la cautelar para poder abandonar las agotadoras guardias que están montando las 24 horas para que la contratista no termine de ponerle la luz a la antena.

• Qué dice la ordenanza

La ordenanza 8216 fue aprobada en 2000. Zonifica la instalación de antenas y prohíbe su emplazamiento en Bajada Grande, puntualmente en su puerto y en la zona delimitada entre Croacia, Larramendi, Estrada y Anacleto Medina. Prohíbe instalarlas en zonas costeras, hasta 200 metros de la línea de ribera, así como en hospitales o escuelas.

El trámite para lograr la habilitación es largo, incluye planos de ubicación, la certificación de un profesional matriculado y un estudio de impacto ambiental donde se dé cuenta de la potencia de la antena. La empresa debe contratar una póliza de seguro para cubrir eventuales daños y perjuicios para la salud. Debe también realizar controles periódicos de funcionamiento. El trámite debe ser estudiado por una comisión asesora que funcionará en el municipio, integrado por concejales, profesionales y funcionarios. (APF.Digital)