CONFIRMAN QUE SON MAS DE 80 MIL LOS MUERTOS POR EL CONFLICTO EN SIRIA

- El Observatorio Sirio de Derechos Humanos difundió cifras documentadas y estimó que ya son más de 80 mil los muertos, la mayoría de ellos civiles, desde que comenzaron las protestas contra el régimen de Bashar al-Assad, dos años atrás, aunque se estima que la cifra total podría rondar las 120 mil bajas.
lunes 13 de mayo de 2013 | 10:05hs.

ANKARA, 13 MAY (APF.Digital)

Así lo informó ayer el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres, que ha venido documentando todas las muertes desde que se registró la primera de ellas, el 18 de marzo de 2011, en la provincia de Deraa.

El OSDH precisó que entre los 82.000 muertos hay 34.473 civiles identificados, de los cuales 4788 son menores de edad y 3048, mujeres. También murieron 16.687 combatientes rebeldes, entre ellos soldados desertores, y 16.729 miembros de las fuerzas del régimen. Según el OSDH, hay que sumar 2368 personas no identificadas, pero cuyas muertes se pudieron documentar a través de fotos y videos. Además, el Observatorio calcula que durante los más de dos años de conflicto habrían muerto unos 12.000 shabiha , los milicianos leales al régimen.

"Las cifras que tenemos son las muertes documentadas", explicó Rami Abdulrahman, presidente del OSDH. "Nosotros estimamos que el total de personas muertas desde el inicio de la revuelta supera las 120.000", agregó.

La organización destacó que los datos que divulgó ayer no incluyen los más de 10.000 presos y desaparecidos en centros de detención de las autoridades sirias ni los 2500 leales al régimen capturados por los opositores.

La revuelta, que empezó con manifestaciones pacíficas que reclamaban más democracia, se transformó en una guerra civil que, según las Naciones Unidas, causó 4,2 millones de desplazados y 1,4 millones de refugiados.

El 12 de febrero pasado, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, dijo que la cifra de muertos en Siria se aproximaba a los 70.000, y volvió a exigir que el caso fuera llevado ante la Corte Penal Internacional (CPI).

• Llamado

En tanto, ayer Turquía abogó por mantener la cabeza fría para no caer en el "sangriento lodazal" de Siria tras el doble atentado que anteayer causó 46 muertos en la ciudad fronteriza de Reyhanli, mientras que Damasco negó toda implicación en el ataque.

"Vamos a ser muy cautos sobre las provocaciones que tratan de arrastrarnos al sangriento lodazal en Siria. Los grandes Estados actúan con la cabeza fría", declaró el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, en una intervención pública en Estambul.

Un día después del doble atentado con coche bomba, la policía local detuvo a nueve ciudadanos turcos que al parecer confesaron su implicación en el ataque y a los que vincula con los servicios secretos sirios. Entre los detenidos está el presunto cerebro del atentado contra esa ciudad de unos 60.000 habitantes situada en el sur de la provincia turca de Hatay.

"Digo abiertamente que una organización terrorista vinculada a la Mujabarat [los servicios secretos sirios] es la responsable. Uno de los nueve detenidos es el organizador del atentado", declaró a la prensa el ministro del Interior turco, Muammer Guler. Los responsables turcos no quisieron ofrecer más detalles sobre los detenidos, dado que la operación policial y la investigación todavía están abiertas.

A su vez, Siria negó cualquier implicación en el atentado. "Nadie tiene derecho en Turquía a difundir acusaciones falsas contra Siria", afirmó el ministro de Información sirio, Omran al Zubi.

Desde Berlín, el canciller turco, Ahmet Davutoglu, apremió al Consejo de Seguridad de la ONU a adoptar medidas y a asumir "una postura clara" tras la matanza.

"El ataque es indicativo de los crecientes riesgos de desestabilización en la región [...] pero no tiene nada que ver con los refugiados sirios en Turquía", agregó el canciller.

Con estas declaraciones, los responsables turcos trataron de calmar los ánimos en la ciudad y su entorno, donde alrededor de 25.000 refugiados sirios han encontrado cobijo. Tras los atentados hubo algunas agresiones de turcos a refugiados sirios, a los que acusaban de estar detrás de las explosiones, y fueron apedreados varios vehículos con matrícula del país vecino.

Turquía acoge ya a más de 300.000 refugiados sirios, la mayoría de ellos albergados en campamentos distribuidos a lo largo de sus 900 kilómetros de frontera con Siria. El doble atentado de anteayer es el ataque más mortífero en suelo turco desde el comienzo del conflicto sirio. (APF.Digital)