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La visita (anoche) de Casella se enmarcó en un ciclo de charlas organizado por la Juventud Radical y, el tema del debate giró en torno a “El radicalismo como alternativa de gobierno y como construcción progresista”.
Antes de la charla, Casella brindó una conferencia de prensa en la que brindó detalles acerca de cuáles serían “los principales postulados de una política progresista”, se refirió a posibles alianzas con otros partidos, reconoció las dificultades que tiene la fuerza para que su mensaje llegue a la sociedad e hizo referencia al proyecto oficialista sobre YPF.
Cuando esta Agencia le consultó su opinión sobre la política de alianzas de cara a las elecciones legislativas del año que viene, Casella respondió: “Lo decidirá el partido, pero creo que la UCR debe ir sola, con boleta propia, lista Nº 3 en la categoría de diputados nacionales”.
Cabe destacar que en el mismo sentido se expresó hace unos días el presidente del Comité Nacional, Mario Barletta, quien desestimó por el momento la posibilidad de avanzar en alianzas con otras fuerzas políticas.
• Los errores de la UCR para transmitir sus mensajes
Esta Agencia le pidió una opinión sobre las evidentes dificultades que tiene la UCR para generar confianza en el electorado. En tal sentido, Casella dijo que “hay que reconocer errores propios”. Y aseveró que “el radicalismo ha tenido históricamente, y tiene, una fuerte incapacidad para lograr una presencia mediática adecuada”.
“No hemos sabido manejarnos con la prensa, no hemos sabido comunicar nuestros mensajes y hemos confiado mucho en dos tipos de mensajes: en el mensaje del orador, del político que se expresa desde la tribuna -Balbín, Alfonsín- y hemos confiado además en la ejemplaridad de nuestros actos morales -Illia-. El discurso fuerte y la ejemplaridad fueron nuestros instrumentos de difusión, pero está claro que son insuficientes y que hay que incorporar rápidamente una eficiente política de comunicación porque de lo contrario vamos a seguir teniendo dificultades para llegar a la gente”, explicó.
A esto agregó que “una política mediática moderna implica un costo que un partido como la UCR no está en condiciones de asumir” y consideró que “este enorme aparato de difusión y publicidad que ha montado el Gobierno se hace a partir de los dineros públicos. Nosotros nunca utilizaríamos fondos públicos para hacer propaganda política y además no tenemos acceso ni compromisos con los sectores que podrían proveer esos montos”.
En definitiva, “tenemos una incapacidad propia y una incapacidad económica”, subrayó el Secretario del Comité Nacional.
“En cuanto a si la gente escucha o no nuestro mensaje político, no le podemos pedir a que se sienten a leer la plataforma electoral del partido”, por lo que instó a sus correligionarios “a tener la suficiente claridad para sintetizar el pensamiento y llegar a la gente. El debate sobre el proyecto de YPF es una buena ocasión para empezar a transmitir el mensaje que tenemos”.
• Políticas progresistas
“El radicalismo como alternativa de gobierno y como construcción progresista” fue el título de la charla debate que brindó el histórico dirigente en la sede del Comité. En tal sentido, brindó detalles acerca de cuáles serían estos lineamientos progresistas en los que se debería avanzar.
Una política progresista debe “reconocer la capacidad de la gente para autogobernarse y para participar de las decisiones colectivas”, expresó. En tal sentido, dijo que hoy por hoy hay un Gobierno que “tiene un signo claramente autoritario y paternalista” y que “cree que la gente se siente más cómoda cuando la mandan”.
Otro de los puntos tiene que ver “con la forma en la que se genera y se distribuye la riqueza, de modo tal que genere los mayores niveles posibles de igualdad”, aseveró, y calificó como “fundamental” que “la democracia política tenga un correlato en el campo económico”. Para esto, “la generación y la distribución de la riqueza deben ser dos fenómenos que se tienen que dar en forma simultánea”.
El tercer requisito de una política progresista es que “el país tenga garantías de funcionamiento institucional”, lo que implica “una visión de largo plazo, estabilidad institucional, funcionamiento regular del Estado y eficiencia operativa, entre otras cuestiones”.
En cuarto lugar, “todo esto tiene que estar rodeado de un marco de transparencia moral y de honestidad, característica de la que este modelo carece absolutamente”, apuntó, al tiempo que añadió: “El caso Boudou nos está diciendo claramente que la empresa del Gobierno consiste en garantizar la impunidad”.
• YPF
Luego Casella se refirió a la decisión de la UCR de acompañar legislativamente en general el proyecto de Gobierno sobre la expropiación de acciones de YPF: “Tomamos esta decisión por convicción, ya que el radicalismo tienen una prolongada trayectoria en materia de defensa de las fuentes energéticas nacionales”, sostuvo. Ahí recordó que “Hipólito Irigoyen nacionalizó los yacimientos, Marcelo Alvear creó YPF, Arturo Illia anuló contratos que iban en contra del interés nacional y que cuando el peronismo actual encabezado por Carlos Menem propuso la privatización de YPF con el aval de Néstor Kirchner, el radicalismo se opuso”.
En este marco afirmó: “Tenemos una línea de comportamiento sistemático y siempre sostuvimos que la riqueza energética nacional debe estar en manos nacionales y a través de una empresa nacional que se llama YPF”.
Más adelante, Casella puso el ojo en que “YPF sigue siendo una sociedad anónima, por lo que se impide que exista un contralor” y manifestó: “Queremos una empresa estatal que esté sujeta a los controles que debe tener una empresa del Estado”.
“Votaremos en general el proyecto del oficialismo y plantearemos iniciativas alternativas en toda la gama del recorrido posterior, incluyendo los cuatro proyectos que ha presentado el diputado nacional Fabián Rogel”, confirmó.
Fue el mismo Rogel quien anunció que los proyectos en cuestión fueron presentados ayer. Los mismos establecen conocer el nivel de reserva de gas y petróleo; derogar la norma que deja en manos de las provincias generadoras del recurso la contratación y administración del mismo; que caigan las concesiones realizadas violentando la Ley de Hidrocarburos; y determinar si se cumplen los planes de inversión. Estos proyectos, según Rogel, “son la base de la solución integral del proyecto energético”.
Por su parte, Sergio Varisco dijo que “el peronismo no sólo privatizó YPF, sino que vació la empresa en connivencia con Repsol” y sostuvo: “Tememos que el proyecto termine como terminó Aerolíneas o la estatización de las AFJP”. (APF.Digital)
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