|
Este viernes en el Teatro Marconi de Diamante, Raúl Barboza, junto a Nardo González en la guitarra y Roy Valenzuela en el contrabajo, engalanaron con su música a la Ciudad Blanca. Personas de todas las edades, que desbordaron el lugar al punto de que no había sillas para sentarse, acompañaron con entusiasmo el andar de los instrumentos sobre el escenario. El espectáculo, de entrada libre y gratuita, se realizó en el marco del ciclo Música para Todos que lleva adelante el Ministerio de Cultura y Comunicación.
Momentos antes de iniciar el espectáculo, en una charla amena, con sencillez y humildad, el artista compartió con sus colegas de la zona una clínica en la que mostró sus aprendizajes, técnicas y sentires junto al acordeón y el grupo de músicos que lo acompañan. “El instrumento es un traductor de emociones”, fue una de sus reflexiones durante el encuentro. Aseguró además que “la música es el verdadero ser viviente en el escenario, nosotros estamos de circunstancia, otros músicos vendrán cuando no estemos y el espíritu será siempre el mismo, porque la música estará esperando”.
Recordó también sus raíces guaraníes y las enseñanzas de sus padres como factores influyentes en sus creaciones y sostuvo que siempre ha tocado chamamé “aunque muchas veces me solicitaron que tocara otras cosas, como el tango. No accedí, porque si bien es una música nuestra, no es la que representa mi identidad. Lo importante no es buscar la perfección, sino que lo que se hace lo hagamos con dedicación y honestidad”.
El interregno entre cada momento de charla era una interpretación musical o demostraciones del uso del instrumento. A su vez, el músico contó las experiencias y momentos creativos indicando por ejemplo “que el sonido no se anula es reemplazado con un silencio”. Entre el grupo de artistas que participaron del intercambio, se destacaba la presencia de varios adolescentes que, con profundo respeto, siguieron cada uno de los movimientos del músico.
• Música para Todos
Respecto al espacio que compartió con sus colegas locales, el artista expresó que “no hay mejor cosa que compartir. Aquí en Argentina no pasa mucho eso, en Brasil sí, pero aquí son un poco reticentes. Yo me presto a hacerlo porque creo que le hace bien a quién lo practica, por eso lo hago con placer. Es necesario que aprendamos a compartir”, reiteró.
Sobre el ciclo Música para Todos dijo que le parecía “maravilloso, porque hay personas que no tienen dinero para sentarse a escuchar un músico, un cantante, ver una obra de teatro o exposiciones. Es una actitud generosa y me adhiero a este proyecto expresado de esta manera. Vengo de Europa, no con la idea comercial, sino simplemente con la posibilidad de con mi trabajo ganar mi sustento”.
• El Messi del acordeón
Al solicitarle que se presentara subrayó que su trabajo consistía en “representar a las personas que viven en los humedales y tiene como único medio de movilidad la canoa. Creo es importante contar en tierra firme como se vive en las islas”. El Canoero comentó que la experiencia con el maestro Barboza “fue tremenda”, porque “uno cree en la vida extraterrestre y piensa que alguna vez va a entablar una relación con un alienígena. Esto es lo mismo, yo creía que existía gente como él, pero recién hoy tuve la oportunidad de compartir una conversación”. El artista reconoció que si bien ha compartido el escenario con Barboza, “nunca tuve la oportunidad de estar en una charla tan humilde y profunda. Es una experiencia muy importante en mi vida”.
Wilton Osan es músico e integra el grupo musical Los Príncipes, donde es acordeonista.
También trabaja en un estudio de grabación de Diamante en la parte técnica, donde comparte canciones con otros músicos. El intercambio con Barboza le representó “un momento sublime, porque estamos todavía estudiando el instrumento del acordeón y hoy estuvimos con el Messi de este instrumento”.
Recalcó en este sentido que el artista era “un referente para todos nosotros, por su forma de interpretar y los climas que genera con el acordeón. Es impresionante lo que ha logrado tocando música nuestra. Estamos felices de que esté aquí con nosotros, compartir su música, sus vivencias y su experiencias. Es disfrutar de algo que estaba en la vidriera y no podíamos tocarlo, hoy lo tenemos aquí hablando como uno más de nosotros”.
• La huella de Barboza
A su momento, Claudio Cadur, también diamantino que toca el teclado y trabaja en un estudio de grabación, expresó que para ellos “era algo inalcanzable”, estar con Barboza. “Este momento que tuvimos con él lo aprovechamos al máximo, Nos contó sus vivencias, como ha llevado nuestra música por el mundo, lo que sintió. Te lo cuenta de una manera que parece que estuviste con él en ese momento”.
Pablo Marcosich, periodista local con incursiones en el canto, animador del Festival de Jineteada y Folklore y quién presentó al artista al inicio del espectáculo, remarcó que “estar haciendo esto en un templo de la cultura de nuestra ciudad, como es el Teatro Marconi, es muy especial”. Señaló además la relevancia de contar con “la presencia de uno de los músicos más importantes que ha dado la historia argentina, porque ha dejado una huella y calado hondo en el corazón del mundo”.
Consideró también de trascendencia que el espectáculo llegue “de la mano de Música para Todos, que comienza en el instrumento de un gran músico que le regala a quien escucha lo que siente a través del acordeón. Nosotros, que somos esos todos, venimos a disfrutar, pero debemos saber que, entre el artista y nosotros, tenemos que fortalecer esta rica cultura nuestra”. (APF.Digital)
|