EL INDEC MEDIRIA TAMBIEN EN GUALEGUAYCHU

- El organismo sólo recaba datos periódicos en Paraná y Concordia • Pero en el 2007 lo empezaría a hacer en la Capital del Carnaval, según anticipó Carlos Arellano, de la Oficina de Empleo Municipal • De esta manera, habría un monitoreo periódico serio sobre la real situación social doméstica.
miércoles 13 de diciembre de 2006 | 8:40hs.

GUALEGUAYCHU, 13 DIC (APF.Digital)

La municipalidad ha venido gestionando que Gualeguaychú se incorpore a las mediciones periódicas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC). “Creemos que el año que viene empezará a hacerlo”, le anticipó a El Día Carlos Arellano, de la Oficina de Empleo Municipal.

La noticia es muy importante, toda vez que la ciudad padece un déficit crónico de información calificada sobre las principales variables sociales. En Gualeguaychú, por ejemplo, es difícil hallar datos confiables sobre la tasa desocupación o el costo de vida.

Por el momento, en Entre Ríos sólo Paraná y Concordia son relevadas todos los meses. Es común, así, que se conozcan cifras sobre la variación de la canasta básica total en esas ciudades, o sobre la canasta de alimentos, que mide la línea de indigencia.

Cuánto necesita una familia tipo para no caer debajo de la línea de pobreza o el costo de los alimentos necesarios para sobrevivir, son datos cruciales que dan una idea de dónde se está parado socialmente.

En materia de empleo lo mismo. Actualmente Gualeguaychú no cuenta con información confiable sobre la tasa de desocupación o subocupación. Pero este vacío estadístico se llenaría el año que viene cuando el INDEC empiece a trabajar en la ciudad.

“De más está decir que esto permitirá encarar políticas sociales, sobre la base de información estratégica”, destacó Arellano. Desde la Oficina Municipal de Empleo, el funcionario viene haciendo un seguimiento de la situación social.

“La mejoría ha sido notable, por el crecimiento de la economía”, destacó al explicar que la construcción, una actividad multiplicadora, sigue en alza y viene creando empleo, aunque mucho del mismo es en forma temporaria.

La vuelta de la changa, producto del boom constructivo, ha significado una mejora de los ingresos de hogares de escasos recursos. Esto se ve reflejado en la caída de los planes jefes de hogar. “Hoy contabilizamos 2.350 planes; en junio de 2002 teníamos 3.600”, comentó al respecto Arellano.

Los planes en Gualeguaychú entraron en 2003 dentro de la dinámica de las cooperativas de trabajo, que el año pasado levantaron 400 viviendas sociales. El programa supuso la capacitación de esa mano de obra, que luego logró colocarse en la actividad privada.

Quienes aún están en las cooperativas han fortificado sus ingresos familiares, que superan los 150 pesos que les corresponde como jefes de hogar. El promedio salarial ronda los 800 pesos.

Según Arellano, en estos tres años se ha erosionado notablemente el poder de compra de los 150 pesos. Pero los jefes de hogar que todavía los cobran han conseguido otros trabajos, sobre todo en la construcción, y así han logrado otros ingresos.

Una vez que se terminó el primer tramo de las 400 viviendas, hubo un año sin actividad en el terreno. En ese intervalo muchos cooperativistas renunciaron, sobre todo aquellos que consiguieron casa (se convirtieron en adjudicatarios).

Esta deserción del programa tiene varias explicaciones. Una de ellas, comentó Arrellano, es que el cooperativismo supone una disciplina en equipo a la que no todos los trabajadores de la construcción se adaptan.

“Las cooperativas que hemos armado para la construcción tienen un problema: su trabajo es discontinuo. Pero este es una característica propia de la actividad”, indicó.

Originariamente, para la construcción de 400 viviendas, se armaron 50 cooperativas, cada una de las cuales tenía 16 personas. Actualmente hay 23 funcionando, de las cuales 8 encaran proyectos constructivos municipales, y las 15 restantes se está empleando en levantar el segundo tramo del plan de viviendas, que arrancó en octubre pasado.

El turismo, además, es un dinamizador de la construcción. “Estamos en las semanas previas a la temporada, y ello implica demanda de mano de obra para construcciones varias, previstas para la entrada de turistas”, afirmó Arellano.

Paralelamente, la Capital del Carnaval, en los meses que dura la temporada turística, crea mucho empleo ligado a los servicios involucrados. Al respecto, desde la Oficina de Empleo se ha venido capacitando a un centenar de personas en distintos rubros, como gastronomía, conserjería y demás. (APF.Digital)