EL "NO A LAS PAPELERAS" RETUMBA EN ESQUEL, CHUBUT
ESQUEL, 14 FEB (APF.Digital)
En la ciudad de Esquel, provincia de Chubut, la lucha de Gualeguaychú en contra de la instalación de las papeleras se conoce de una manera que asombra. Hay razones. Los habitantes de la turística ciudad del sur argentino lograron frenar la explotación de una mina para extraer oro que iba a contaminar aquella localidad.
Fueron necesarias decenas de marchas de la gente y un plebiscito que determinó con el 82% el rechazo a la radicación de la empresa minera El Desquite SA, subsidiaria de la canadiense Meridian Gold Inc, la que todavía mantiene sus oficinas abiertas.
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel desde el 2003 realiza todos los días 4 de cada mes una marcha por las principales calles bajo el lema “No a la Mina”. En dichas concentraciones se reafirma la decisión de la población a no permitir el uso de cianuro y la utilización de millones de litros de agua en búsqueda de oro.
Quien escribe esta nota conversó con los principales referentes de la Asamblea quienes desde Esquel resaltaron la acción de la gente de Gualeguaychú y los alentaron “a no aflojar los brazos ante estas multinacionales”.
Javier Rodríguez Pardo -integrante en Esquel por la Lucha contra la Mina- es una persona muy respetada en aquella comunidad aunque su ciudad natal es Trelew. Resaltó en diálogo con diario El Día que en la Patagonia “se logró parar un basurero nuclear, la gente dijo basta y tomó conciencia de lo que venía”.
- ¿Qué saben de la lucha que lleva adelante Gualeguaychú?.
Estamos muy bien informados sobre vuestra lucha. Vienen por los bienes comunes que nosotros no le llamamos recursos naturales. Lo que está ocurriendo hoy que es un saqueo y el agua de Gualeguaychú es un bien a defender.
Estas empresas no instalan en su país de origen los mega proyectos sino que lo hacen acá porque tienen agua, espacio y plantaciones. Lo mismo pasa con la minería o con la soja transgénica, forma parte de todo una teoría que se viene desarrollando en América Latina.
Apuntamos en conjunto a un mismo enemigo común que son estas trasnacionales. Esto es vital más allá de los gobiernos de turnos, en aquel momento nosotros peleamos contra la mina cuando en el país gobernaba el justicialismo y en la provincia mandaba el radicalismo. Apuntamos a los dos acá, no había vuelta.
Le pedimos a la gente de Gualeguaychú que miren bien donde se apunta la lucha, no logramos nada con trasladar de lugar a las pasteras, el objetivo es que no se instalen en nuestro continente porque igual usarán nuestra agua y contaminarán el aire. Además solo buscan fabricar la pasta de celulosa y el papel obtenerlo en sus países, eso forma parte del despojo a la naturaleza.
- ¿Por eso realizaron una defensa estricta del agua?
Acá venían por ella dado que el rico mineral está diseminado en las montañas. Para que funcionen las minas requieren de un metro cúbico de agua por segundo. Noche y día sin parar usando 1000 litros de agua por segundo. Cuanto más diseminado está el oro, más voladuras practicarían, más cianuro o ácido sulfúrico.
Con relación a la lucha de Gualeguaychú soy un enemigo de que alguien de afuera diga lo que tiene que hacer un pueblo; para mí las asambleas son soberanas, se levanta la mano y se cuenta, se dice por donde irá la marcha (en Esquel), qué textos hay que poner, qué bandera tiene que ir delante… esto lo hacen las asambleas y eso me parece brillante y hay que acatarlo.
La lucha de Gualeguaychú no debe estar sola como tal, creo que así nos pueden despedazar y hablo así porque todos formamos parte de lo que está definiendo el pueblo de Gualeguaychú. Me siento formando parte de la Asamblea Ambiental, lo siento así aunque esté a 2000 kilómetros de distancia.
El tema pasa por tener cuidado de lo que se viene ahora y de lo que se está ideando sobre el traslado de la pastera. Acá alguna vez se intentó hacer con el basurero nuclear para esconder los residuos radiactivos; había dos lugares en Chubut y dos enfrente, en Río Negro. Algunos decían ‘que lo pongan enfrente’, es lo mismo, aquí o allá es exactamente igual.
Las pasteras lo que emiten son dioxinas, esta es una cosa que me da vuelta en el estómago permanentemente, no solamente la calidad de vida que va a perder la zona que apostó al turismo desde hace años, sino también la producción de tantos cultivos.
- ¿Qué mensaje brinda la Asamblea de Esquel a su par de Gualeguaychú?.
Esta lucha no se puede para, siempre de pie. Acá se ganó la batalla votando el 82 % a través de un plebiscito. Pero no pararon los días 4 de cada mes de marchar, de documentarse y de apoyar lo que ocurre con estas minerías en el resto del país y América Latina.
No tiene fin la lucha de Gualeguaychú, es el mensaje que le damos, la lucha empezó cuando esa multitud se colgó del puente y les dijo no pasarán. Y ese comienzo no tiene fin.
• Una plaza mítica
Esquel tiene también su ‘Arroyo Verde’. Se trata de la Plaza San Martín, el principal espacio público de la ciudad sureña de Chubut. Allí, todos los días 4 de cada mes, cientos de habitantes del lugar, acompañados por muchos turistas argentinos y extranjeros, comienzan a caminar por las arterias céntricas.
La concentración es encabezada por una gran bandera argentina con la leyenda ‘No a la Mina’. Detrás la gente, con carteles y banderas. Cantos, palmas y el ya tradicional grito ‘no…’.
No obstante, fue emocionante el 4 de febrero último para quien escribe esta nota percibir el apoyo a Gualeguaychú. El “no a las papeleras” también es consigna para los hermanos del sur argentino. Y lo tienen muy arraigado en sus corazones, en sus discursos lo enfatizan y reafirman. Alientan a la comunidad entrerriana a seguir defendiendo el medio ambiente, el Río Uruguay y el desarrollo de las nuevas generaciones. (APF.Digital)