2008-09-06

LA CONVENCION RECHAZO LA INCLUSION DE LA UNION CIVIL EN EL NUEVO TEXTO CONSTITUCIONAL

– La votación del despacho de la comisión de Nuevos Derechos incluyendo la unión civil, que favorecía el reconocimiento del vínculo entre personas del mismo sexo, fue rechazado esta tarde por el pleno de la Convención Constituyente en una votación en la cual las posturas afirmativas y negativas atravesaron todos los bloques • El debate fue seguido por grupos defensores de los derechos de las minorías sexuales, que pretendían la aprobación del texto, y también por referentes de las iglesias católica y evangélicas, que se oponían • No se produjeron incidentes, sólo cruces de palabras • El argumento central esgrimido para la negativa fue que no era pertinente la inclusión de este artículo en la Constitución porque afectaba competencias derivadas a la Nación y también porque se estimó más propia de una ley.

PARANÁ, 05 SEP (APF.Digital)

La votación, sobre la cual hubo muchas especulaciones desde horas de la mañana, terminó con 25 votos por el rechazo al despacho que propiciaba la inclusión de la unión civil y 18 a favor. En el debate, el radical Luis Brasesco pidió le permita abstenerse de votar, lo que fue aceptado por votación mayoritaria. Adelantó que el lunes presentará por escrito las razones de su decisión. Al momento de votar, el justicialista Jorge Salomón, que había firmado el dictamen en comisión, estaba ausente.

Los votos negativos fueron de Martín Acevedo Miño (Recrear), de los integrantes del bloque Partido Socialista / Coalición Cívica (PS/CC) Emiliano Acharta y Darío Gianfelici, de los radicales Juan Carlos Arralde y Silvina Cepeda, de los integrantes de Viva Entre Ríos Flavia Pasqualini; Hermo Pesuto y Marciano Martínez y de los justicialistas José Allende; Juan Carlos Almada; Fernando Báez; Jorge Busti (votó último); Eda Caramelle; Miguel Carlín; Manuela Chiesa; Juan Carlos Cresto; Gustavo Díaz; Laura Gastaldi (había rubricado “en disidencia” el despacho de comisión); Mario Heyde; Sigrid Kunath; Luis Márquez; Guillermo Martínez; Héctor Motta; Rosario Romero y Zulema Schoenfeld.

A favor de la inclusión del artículo de unión civil se expresaron Augusto Alasino (Viva Entre Ríos), los integrantes del PS/CC Adriana de la Cruz de Zabal; Carlos Díaz; Marcela Haiek; Santiago Reggiardo; Américo Schvartzman y Gregorio Zabala, los radicales Alba Allende de López; Juan Carlos Arralde; Griselda de Paoli; Raúl Guy; Jorge Monge; Fabián Rogel y Rubén Villaverde, junto a los justicialistas Raúl Barrandeguy; Nelio Calza; Julio Federik; María Celeste Pérez y Raúl Taleb.

El debate, que insumió más de cuatro horas, tuvo momentos altos y bajos. Dentro de los primeros, cabe citar la explicación inicial brindada por Raúl Barrandeguy, presidente de Nuevos Derechos y miembro informante de la comisión, quien planteó los alcances que pretendía tener la cláusula finalmente rechazada, aseverando que no pretendía auspiciar ninguna moral sexual y que no se trataba de una película de exhibición condicionada, sino de un artículo que reconocía el afecto entre dos personas. También en esta línea se sitúa la definición de la radical De Paoli, quien sentenció que discriminar es “negar los derechos humanos de otros”. “Tenemos los mismos derechos, estamos buscando que se reconozcan”, acotó en sintonía con lo anterior Schvartzman.

En la vereda de enfrente a estas exposiciones, se situaron Arralde, quien postuló que lo que se buscaba aprobar era materia vedada a la Constitución de Entre Ríos por tratarse de temas cuya competencia habían sido delegadas a la Nación, primordialmente aspectos contenidos en el Código Civil. También Pesuto se inscribió en la negativa, sentenciando que su decisión se sostenía en una cuestión “jurídica y no moral”, descartando luego que su situación confesional (es militante católico) haya tenido influencia en la determinación.

“Vamos por el bien de muchos y no por el mal de nadie”, al impulsar la iniciativa, retrucó Celeste Pérez, parafraseando una de las citas del Martín Fierro que más asiduamente citaba Juan Perón. Con lo que le quedaba de voz, su ronquera casi le impidió hacer uso de la palabra, Federik intentó restar fuerza argumental a la posición contraria al despacho, que se sustentaba en el formalismo legal, y alegó que de ninguna manera se estaba avanzando sobre la materia delegada a la Nación. Pero pidió cambios al texto: eliminar la referencia a la equiparación de quienes se unan con los cónyugues y la remisión a una ley reglamentaria. Casi de inmediato, Acevedo Miño volvió a poner en la palestra la imposibilidad de las provincias de legislar en sus Constituciones estos temas.

Uno de los pasajes más impactantes fue cuando Rogel hizo uso de la palabra y luego de reconocerse cristiano y católico, justificó su voto a favor y cargó contra la Iglesia como institución por haber cuestionado públicamente un texto que no era el que se iba a votar. Finalmente, ratificó su pertenencia al catolicismo, pero marcando tendencia: dijo sólo rendía cuentas al Jesús pobre, que fue acompañado hasta su crucifixión por María Magdalena, la prostituta redimida, y a la Iglesia de Luis Farinello y de los obispos Novak y Angelelli.

• Guerra de carteles

Mientras el debate formal se llevaba a cabo en el hemiciclo, otra disputa se vivía en la barra, donde las organizaciones en defensa de los derechos de las minorías sexuales y representantes de varios cultos cristianos libraban una disputa por mostrar sus consignas en pancartas.

Por un lado estaba la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) y la Federación de lesbianas, gays, bisexuales y trans con representantes provinciales y autoridades venidas desde Capital Federal, con el apoyo del Foro de las Mujeres y del Inadi y por otro referentes de las iglesias evangélicas, como el pastor Kucharenko, y de grupos católicos, cuya figura más visible fue el ex – candidato a vicepresidente del Partido Popular de la Reconstrucción Raúl Vergara.

Para destacar que, salvo algún cruce de palabras al finalizar la votación entre los que habían triunfado y los derrotados, no se produjeron disputas ni incidentes.

En rigor, los grupos confesionales habían llegado temprano y adornado la entrada con carteles en contra de la unión civil, situación reforzada por la presencia de personas que mostraban en pancartas las mismas consignas: “Dios no aprueba esta ley (sic)”, “Sí a la Constitución que defienda el orden natural – Varón y Mujer los creó Dios” y otras en esa línea.

Cuando arrancó el tratamiento del dictamen, los grupos que estaban a favor de su aprobación coparon el pasillo entre los dos bloques de sillas destinadas al público, mostrando pequeños carteles con consignas del tipo: “Todos (homos y heteros) somos iguales ante la ley”; “Los prejuicios son una perversión” y “Perseguir la homosexualidad es un delito en la Argentina”.

En los costados y en algunas sillas, los militantes cristianos mostraban sus afiches. El más comentado de todos fue uno que rezaba: “Aprobar unión civil favorece pedofilia”. Más tarde, los representantes de CHA utilizaron el reverso en blanco de sus carteles para responder: “¿Pedofilia? No se olviden de Grassi” y al lado otro, con puntos suspensivos dando continuidad donde se leía “…¿Y Storni? La lista continúa”.

Con el resultado de la votación cerrado, los grupos cristianos festejaron y los de defensa de los derechos de minorías sexuales protestaron, cantando “igualdad, igualdad”, lo que fue rápidamente respondido con un “familia, familia”, que derivó curiosamente en el cántico “Entre Ríos, Entre Ríos”. En relación con esto último, una mujer del sector religioso le espetó a un integrante de CHA cuando se retiraba: “Vayanse a Buenos Aires, con su ley”, recibiendo como respuesta: “Estás equivocada. Yo soy entrerriano”. (APF.Digital)

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