Cierra John Foos: el ícono del calzado cierra su planta y pasará a importar desde China

Tras más de 40 años de trayectoria manufacturera en San Isidro, marca de zapatillas John Foos desmantela su estructura productiva. De 400 empleados que tenía en 2023, solo quedan 50, quienes denuncian presiones para aceptar indemnizaciones reducidas.
jueves 09 de abril de 2026 | 11:10hs.

La histórica marca de zapatillas John Foos, un emblema del calzado urbano fundado en la década de 1980, se encuenta en la etapa final de una profunda reestructuración que marcará el fin de su era como fabricante nacional. La empresa decidió finalizar definitivamente la producción en su planta de la localidad de Beccar, en el partido de San Isidro, para volcarse de lleno a un modelo de negocios basado exclusivamente en la importación de productos terminados desde China.

El desmantelamiento de la fábrica, ubicada en la calle Neyer al 700, no fue un evento aislado sino parte de un proceso gradual que se aceleró de forma drástica en el último año. Con este marco, la dotación de personal sufrió un recorte masivo: de los casi 400 trabajadores que integraban la nómina en 2023, hoy sólo permanecen unos 50 empleados.

El fin de la fabricación local

El cese de actividades productivas fue comunicado de manera interna a los operarios, quienes confirmaron que la fecha límite para la operatividad de las máquinas es el final de abril. La transición hacia el mercado asiático comenzó hace tiempo con el ingreso de contenedores que traían partes de calzado para ser ensambladas localmente, hasta llegar al esquema actual donde el producto llega totalmente terminado.

Una vez cerrada el área de producción, la firma, que operaría bajo la razón social Flingday S.A., solo conservaría una estructura mínima destinada a tareas administrativas y de comercialización.

Conflicto por las indemnizaciones

La salida de los últimos trabajadores está marcada por un clima de tensión y denuncias de precariedad en las negociaciones. Los empleados revelaron que la dirección de la empresa, encabezada por su fundador Miguel Fosati, está ofreciendo acuerdos de desvinculación con montos que oscilan entre el 60% y el 70% de la indemnización según la ley, en algunos casos incluyen pagos en cuotas.

Los trabajadores denuncian maniobras de presión por parte de la firma, la cual habría advertido sobre la inminente presentación de un concurso de acreedores. Según interpretan los operarios, esta advertencia funciona como un factor de coacción para que firmen arreglos desfavorables ante el temor de quedar atrapados en un largo proceso judicial para cobrar sus haberes.

Un cambio de paradigma industrial

Con este movimiento, John Foos abandona más de cuatro décadas de historia industrial en el cordón norte del Gran Buenos Aires. En su apogeo, la planta de Beccar llegó a fabricar miles de pares diarios, abasteciendo a una red de más de mil puntos de venta en todo el país.

Hoy, la marca se suma a la tendencia de empresas que optan por cerrar sus plantas industriales para transformarse en importadoras, priorizando la rentabilidad logística por sobre la manufactura nacional ante el complejo contexto económico, los costos de producción locales y las políticas de apertura económica del gobierno de Javier Milei, publicó Mundo Gremial. (APFDigital)