Desde Federación Agraria alertan que “el panorama es muy sombrío para el productor” arrocero

Arrocero y dirigente de Federación Agraria Argentina de Entre Ríos alertó que el incremento de los costos de producción y los precios en baja presentan un “panorama muy sombrío”. Indicó que con la FAA golpean puertas para “acceder a financiamiento a largo plazo” para pasar el momento.  Con rindes que “no son malos” pero por debajo de lo necesario, se vaticina “inviable” la próxima campaña.
lunes 27 de abril de 2026 | 11:17hs.

El productor arrocero y dirigente de Federación Agraria Argentina de Entre Ríos (FAA), filial San Salvador, César Villón, alertó que “la cosecha ha prácticamente concluido, con muy buenos rendimientos, pero con un sabor agridulce por no poder comercializarla”.

En este sentido remarcó que el productor “sufre los precios a la baja y el aumento del gasoil, lo que nos lleva a decir que el panorama es muy sombrío”.

Insumo clave

El productor, en declaraciones que se publicaron en la web de la Federación Agraria de Entre Ríos, analizó que el contexto internacional también influye en la actividad. La guerra en Medio Oriente provocó una suba en el precio del petróleo, impactando directamente en los costos.

Así, agregó: “Tenemos todo tipo de precios, pero el gasoil, que es un insumo clave para nuestra producción, ronda los 2.300 pesos”. En aquella línea agregó que “para tener una idea del cuadro de situación, una hectárea de arroz demanda unos 500 litros por año. Con estos números, entre el 45% y el 50% del costo directo corresponde solo al combustible, especialmente en las zonas que se riegan con pozo y motores de explosión”.

Ante el complejo escenario, Villón advirtió que “al productor le resulta imposible seguir sembrando, porque los rindes de indiferencia están por encima de los 12.000 kilos por hectárea. Es decir, para salir empatados necesitamos ese volumen, mientras que la media provincial se ubica entre los 7.000 y 8.000 kilos”.

Respecto de la cosecha, prácticamente finalizada, indicó que “los rindes estuvieron en torno a los 9.000 kilos por hectárea. No son malos, pero aun así estamos unos 3.000 kilos por debajo de lo necesario. Esto es pérdida directa y hace inviable pensar en la próxima campaña”, enfatizó.

Reconvertir no es tarea sencilla

Villón también se refirió al impacto estructural de la actividad. Así, expresó que “como economía regional, es muy duro salir de una producción tan intensiva en recursos".

"Si bien es extensiva en superficie, no se puede sostener con costos de 2.300 dólares por hectárea. Reconvertir la actividad es muy difícil, porque hay una infraestructura montada, perforaciones, bombas, motores,  que debe amortizarse en el tiempo. No es tan simple pasar a soja, trigo o maíz”.

Industria con valor agregado

Además, Villón subrayó el impacto social y económico en la región: “Hay localidades como Villaguay, San Salvador, Villa Elisa y Concordia, donde la industria arrocera está instalada y genera valor agregado. Es una cadena clave para la vida de estos pueblos y para la provincia”.

Consultado por los bajos precios, explicó que responden a múltiples factores: “Venimos de una campaña excepcional en Latinoamérica Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con rendimientos unos 2.000 kilos por encima de la media. Las zonas de represas y ríos estuvieron con buena disponibilidad de agua, lo que generó una sobreoferta. A esto se suma la situación en países de Asia, donde los monzones también impactaron negativamente en los precios”.

A modo de comparación, el federado detalló que “en la campaña 2023/24 el arroz cáscara seco se vendía a 350.000 pesos la tonelada, mientras que hoy está en torno a los 230.000. En paralelo, el gasoil pasó de 400 pesos por litro a superar los 2.000. El momento que nos toca vivir no resiste análisis”.

Finalmente, indicó que desde el sector continúan gestionando apoyo: “Con Federación Agraria estamos golpeando puertas para acceder a financiamiento a largo plazo que nos permita atravesar esta coyuntura”, concluyó. (APFDigital)