Santa Fe: 143 mil trabajadores buscan un segundo empleo para llegar a fin de mes

Un informe del diputado socialista Joaquín Blanco y la consultora PxQ advierte sobre la precarización laboral, la caída del ingreso y el avance del subempleo en la provincia.
domingo 03 de mayo de 2026 | 11:41hs.

En el marco del Día del Trabajador y la Trabajadora, el diputado provincial Joaquín Blanco presentó un informe sobre actividad y empleo en Santa Fe elaborado junto a la consultora PxQ, que expone un marcado deterioro en las condiciones de vida y trabajo en la provincia.

El dato más significativo del relevamiento indica que 143 mil santafesinos buscan un segundo empleo para poder llegar a fin de mes. Según el informe, este fenómeno refleja una creciente precarización laboral, en un contexto donde el trabajo formal ya no garantiza estabilidad económica.

“Hoy en Argentina tener trabajo ya no garantiza la estabilidad económica de una familia. La precarización se instala y muchos trabajadores que se desempeñan en plataformas de servicios llegan a emplearse hasta 70 horas semanales para cubrir la canasta básica. Hay que comprender esta realidad y, desde el nivel provincial y municipal del Estado, poner el acceso al trabajo de calidad y el ingreso en el centro de la agenda”, sostuvo Blanco.

En los principales centros urbanos, la presión sobre los ingresos es cada vez mayor. En Rosario, el ingreso disponible familiar cayó un 4,4% en el último trimestre del año, reduciendo el margen para afrontar gastos esenciales como alquiler y transporte. En toda la provincia, la cantidad de ocupados que busca activamente un segundo empleo supera los 140 mil trabajadores: 126 mil en el Gran Rosario —donde la tasa pasó del 14,6% al 17,5% entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025— y 17 mil en la ciudad de Santa Fe.

“Para el 15% de la población económicamente activa de Rosario, Santa Fe y sus áreas metropolitanas, tener un salario ya no es garantía de estabilidad. Ese es el símbolo más claro de la precarización laboral y por eso hay cada vez más trabajadores que buscan una segunda ocupación ya no como una opción de progreso sino como un mecanismo de supervivencia. El mercado laboral regional está al límite”, agregó el legislador, quien preside la Comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Diputadas y Diputados provincial.

El informe también registra un fuerte incremento del subempleo, es decir, puestos de jornada reducida. Este indicador pasó del 8,4% al 12,9% en un año. En los grandes aglomerados, el fenómeno se profundizó: en el Gran Rosario subió del 32,8% al 39,1%, mientras que en el Gran Santa Fe pasó del 31,8% al 42,5%.

Impacto social y familiar

La pérdida de poder adquisitivo tiene efectos directos en la estructura de los hogares. En el Gran Santa Fe, aunque la pobreza mostró una leve baja, la indigencia aumentó del 7,9% al 9,3%. Según el informe, esto evidencia una fragmentación social: mientras algunos sectores logran reinsertarse con ingresos cercanos a la línea de pobreza, otros caen en la indigencia sin poder cubrir siquiera la canasta alimentaria.

La situación también golpea con fuerza a los jóvenes. La desocupación en este segmento supera el 16% y el 46,7% de los jóvenes desocupados son hijos dentro de la estructura familiar, lo que obliga a los hogares a sostener económicamente a adultos jóvenes sin empleo. Además, la informalidad entre ellos alcanza el 58,4%.

Santa Fe: Caída del empleo industrial y contracción del comercio

El trabajo señala que la destrucción de empleo industrial empuja a los trabajadores hacia la informalidad y el cuentapropismo de subsistencia. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, se perdieron 12 mil puestos de trabajo en la provincia, de los cuales 8.200 corresponden al sector industrial.

En paralelo, el comercio atraviesa un proceso de contracción. En Rosario, donde representa cerca del 40% de la facturación total, el sector registró una caída del 5% en 2025, mientras que las ventas de las PyME retrocedieron un 6,5% en marzo.

“Esto explica también la caída del empleo registrado en un sector que históricamente actuó como el principal amortiguador y generador de empleo en los centros urbanos de la provincia”, indicó Blanco.

El informe concluye que el deterioro del mercado laboral no solo implica una pérdida del poder adquisitivo, sino también una transformación estructural: el empleo formal dejó de ser garantía de salida de la pobreza, con efectos directos sobre la seguridad social, la cobertura de salud y la vulnerabilidad de las familias ante cualquier contingencia, publicó Mundo Gremial. (APFDigital)