El Gobierno Nacional aplicó un nuevo recorte a la Conae pese al éxito del satélite Atenea

Mediante la Decisión Administrativa 20/2026, el Gobierno aplicó un nuevo porcentaje de recorte al ya paupérrimo presupuesto de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). El organismo perdió el 53% de sus fondos, unos 50 trabajadores y el proyecto Tronador, mientras la infraestructura tecnológica queda obsoleta y se pierde una generación de conocimientos.
jueves 14 de mayo de 2026 | 12:53hs.
Foto: Argentina.gob.ar
Foto: Argentina.gob.ar

Hace apenas algunas semanas, el satélite CubeSat Atenea, producto del trabajo conjunto de universidades nacionales, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), estaba en boca de todos. Desde el presidente Javier Milei hasta el secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, recorrieron medios en Estados Unidos para pavonearse con las capacidades tecnológicas de la Argentina.

Sin embargo, el 11 de mayo, mediante la Decisión Administrativa 20/2026, el Gobierno aplicó un nuevo recorte al presupuesto de la Conae, profundizando el ajuste sobre las mismas capacidades que días antes había celebrado. “La palabra del gobierno vale tanto como las declaraciones juradas de Adorni, nada”, denunció la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Conae en un comunicado, en alusión a las recientes políticas del Ejecutivo.

La situación del organismo es crítica y no escapa al deterioro general del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, indicó infogremiales.com.ar. Según el relevamiento realizado por los trabajadores, desde el inicio de la gestión de La Libertad Avanza la Conae perdió aproximadamente 50 empleados, pasando de 300 a 250 personas. En términos presupuestarios, el organismo ya había sufrido una reducción del 53%, al pasar de 70.017,69 millones de pesos en 2025 a 42.014,33 millones este año. A ese escenario se suma ahora el nuevo recorte de 4.409 millones de pesos dispuesto por la Decisión Administrativa, que agrava aún más la asfixia financiera de un área estratégica para el desarrollo nacional.

Las consecuencias concretas de este vaciamiento ya son visibles. El Proyecto de Acceso al Espacio Tronador (Iscul) fue desmantelado en los hechos. Se dejaron de pagar compromisos con proveedores de infraestructura crítica, como antenas, lo que significa que el Estado Nacional enfrentará juicios en un futuro no muy lejano. Además, la Conae dejará de ser considerada un comprador confiable, lo que perjudicará severamente el acceso a determinadas tecnologías. Los trabajadores advierten que gran parte de la infraestructura tecnológica del organismo está obsoleta o cerca de la obsolescencia, y que se está perdiendo una generación a la cual transferir conocimiento, ya que la mayoría del personal se concentra entre los 45 y 55 años.

A pesar de este panorama desolador, los servicios operativos de la Conae se sostienen hoy gracias al esfuerzo extraordinario de quienes integran el organismo. Según el comunicado, los trabajadores dejan en muchos casos más horas de las que corresponden para que el servicio de Estaciones Terrenas siga adquiriendo información satelital, el Centro de Control de Misión de los satélites Saocom pueda seguir operando y los Servicios de Atención de Emergencias temprana continúen funcionando. Sin embargo, advierten que toda la infraestructura necesaria y el personal que deberá involucrarse en proyectos como el satélite SABIA-Mar, cuyo lanzamiento el Gobierno ve como “otra oportunidad para el circo en medio de la falta de pan general”, no están garantizados en lo más mínimo.

El comunicado también pone el foco en una contradicción insostenible: mientras se recorta el presupuesto para la ciencia y la tecnología, no hay déficit cero para nombrar tuiteros ni para sostener “un ejército de abogados y contadores” en la empresa VENG, de la cual la Conae es accionista mayoritaria y cuyos sueldos se pagan con el presupuesto asignado al organismo. “Desde su asunción, el gobierno canceló todas las compras que estaban solicitadas y fue rechazando o dando de baja los pedidos que se cursaron en nombre del déficit cero”, denunciaron los trabajadores, que también señalaron que la pérdida salarial en el sector ronda el 40% con respecto a los indicadores de fines de 2023.

Desde ATE Conae convocaron a defender el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología como herramienta fundamental para promover un desarrollo productivo enmarcado en las necesidades del pueblo. “El gobierno demuestra y expresa públicamente su horizonte: la Argentina de 1900 o Perú”, advirtió el comunicado, escenarios que según los trabajadores tienen en común un tejido productivo primario sin desarrollo tecnológico e industrial, en manos de corporaciones extranjeras, y una sociedad fuertemente estratificada. “La apuesta por el desarrollo científico y tecnológico, la inversión en educación y salud públicas para garantizar que amplios sectores de la población puedan formarse es un horror para ellos, que proponen como modelo la ley del más fuerte”, concluyeron, al tiempo que llamaron a defender la ciencia, la salud y la educación pública en todos los terrenos: prensa, Congreso y protestas callejeras. (APFDigital)