Murió un manifestante en medio de los violentos disturbios contra el presidente de Bolivia

La víctima tenía 24 años y recibió un disparo durante un operativo para liberar bloqueos en La Paz, donde las protestas ya llevan cuatro semanas.
martes 26 de mayo de 2026 | 12:37hs.

El gobierno de Bolivia confirmó este martes la muerte de un manifestante de 24 años durante las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La víctima recibió un disparo en medio de un operativo policial y militar realizado para despejar bloqueos en La Paz, ciudad que permanece parcialmente paralizada desde hace casi un mes.

Según informaron medios locales a partir de un certificado médico, el joven murió tras recibir un disparo durante los enfrentamientos registrados en la capital boliviana.

Las autoridades expresaron condolencias a la familia de la víctima y anunciaron el inicio de una investigación oficial. Además, remarcaron que los agentes de seguridad “no están autorizados a usar armas de fuego ni balas de goma” durante los operativos.

La situación volvió a elevar la tensión política y social en Bolivia, donde las protestas ya provocaron cortes de rutas, barricadas y serios problemas de abastecimiento.

La Paz continúa bloqueada y crece la presión sobre Rodrigo Paz

Aunque durante la noche del lunes se registró una calma parcial en La Paz, los manifestantes mantuvieron los bloqueos y no dieron señales de retroceder en sus reclamos.

Las protestas mantienen cercados los accesos a la capital desde hace casi cuatro semanas y generaron escasez de alimentos, combustible y medicamentos.

En un intento por desactivar el conflicto, Rodrigo Paz anunció que reducirá su salario presidencial en un 50 por ciento. El mandatario aseguró que tomó la decisión “como parte de sus esfuerzos y compromiso con el país”.

Actualmente, el presidente percibe un salario cercano a los 24.000 bolivianos mensuales, equivalentes a unos 3.500 dólares.

Los enfrentamientos volvieron a repetirse en las calles

Pese a los intentos de negociación del gobierno, la tensión volvió a crecer el lunes cuando miles de mineros, campesinos, trabajadores fabriles y otros sectores marcharon nuevamente por las calles de La Paz.

Los disturbios comenzaron cuando grupos de manifestantes intentaron romper el cordón policial instalado cerca del parlamento. La policía respondió utilizando gases lacrimógenos para dispersar la movilización.

Durante el fin de semana, las fuerzas de seguridad también habían protagonizado fuertes choques con personas armadas con piedras, palos y cartuchos de dinamita mientras intentaban abrir un “corredor humanitario” hacia la ciudad.

Lula pidió diálogo y ofreció ayuda humanitaria

En medio de la crisis, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se comunicó telefónicamente con Rodrigo Paz y manifestó su respaldo al gobierno boliviano.

Según informó la presidencia brasileña, Lula “reiteró su solidaridad con el gobierno y el pueblo boliviano” y pidió tanto al oficialismo como a los manifestantes que “prioricen el diálogo como forma de superar las diferencias”.

Brasil también anunció el envío de ayuda humanitaria para enfrentar la crisis de abastecimiento que atraviesa Bolivia. Estados Unidos y Argentina realizaron ofrecimientos similares en las últimas semanas.

La inflación y la crisis económica profundizaron el conflicto

Las protestas comenzaron a intensificarse a principios de mayo, cuando sindicatos y organizaciones sociales reclamaron aumentos salariales, mejoras en el suministro de combustible y respuestas frente al deterioro económico.

La inflación interanual en Bolivia alcanzó el 14 por ciento en abril y se convirtió en uno de los principales focos de preocupación para el gobierno, publicó Ámbito.

Rodrigo Paz, que asumió hace apenas seis meses tras poner fin a dos décadas de gobiernos socialistas iniciadas por Evo Morales, todavía no logró estabilizar la situación económica ni frenar la escalada de tensión social.

En las últimas horas, Morales reclamó públicamente que el presidente convoque a nuevas elecciones dentro de un plazo de 90 días. (APFDigital)