Nuevo proyecto de ley sobre uso de celulares en el aula busca prevenir patologías asociadas a la hiperconectividad

Un proyecto de ley busca regular el ingreso, portación y uso de celulares, relojes inteligentes, tabletas o computadoras personales y similares, en el nivel Inicial, Primario y Secundario, estatal y privado, de la provincia. Sostuvo que la educación no puede quedar subordinada a dinámicas tecnológicas diseñadas prioritariamente con fines comerciales, algorítmicos o de consumo.
martes 02 de junio de 2026 | 19:03hs.

Un nuevo proyecto de ley que ingresó este martes a la Cámara de Diputados de la provincia busca “establecer un marco regulatorio sobre el ingreso, portación y uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales con capacidad de conexión a redes (relojes inteligentes, tabletas o computadoras personales y/o similares) en todos los establecimientos educativos de nivel Inicial, Primario y Secundario, de gestión estatal y privada, dentro del territorio de la provincia de Entre Ríos”.

Otra iniciativa similar ya fue presentada por el diputado libertario, Carlos Damasco; en tanto que en el Senado también se presentaron iniciativas en el mismo sentido.

El proyecto enumeró la finalidad que pretende alcanzar: “La regulación dispuesta persigue los siguientes bienes jurídicos tutelados: a) Preservar el clima de atención sostenida necesario para el desarrollo neurocognitivo y el aprendizaje profundo. b) Promover la socialización física, el juego y la empatía entre pares. c) Prevenir patologías asociadas a la hiperconectividad, mitigando el ciberacoso y protegiendo la salud mental. d) Reducir la brecha de desigualdad cognitiva generada por la distracción de dispositivos electrónicos en el aula”.

El proyecto señaló que “… corresponde al Estado regular el uso de tecnologías digitales en el ámbito escolar para preservar la concentración y atención sostenida; la interacción humana directa entre docentes y estudiantes; la igualdad de oportunidades; la salud psíquica y emocional de niños y adolescentes; y la autonomía pedagógica de las instituciones educativa”.

También alegó que “en el entendimiento que los niños y adolescentes no poseen todavía plena madurez emocional ni neurológica para gestionar el uso constante de redes sociales, sistemas algorítmicos y estímulos digitales de alta intensidad, es que propendemos a su protección en el desarrollo cognitivo y emocional ya que la exposición temprana y continua a estos estímulos tiene consecuencias probadas como ser: incrementa ansiedad y dependencia; deteriora la tolerancia al esfuerzo cognitivo; favorece la dispersión atencional; reduce la capacidad de lectura profunda; y afecta particularmente la autoestima y salud mental de adolescentes”.

Fundamentos

El autor del proyecto, el diputado de Juntos por Entre Ríos, Marcelo López, fundamentó las razones de regular el uso de dispositivos móviles en el ámbito educativo. Así, señaló que “la expansión acelerada de la tecnología digital en la vida cotidiana y en los sistemas educativos ha generado expectativas de modernización, acceso al conocimiento y democratización del aprendizaje”.

Sin embargo, sostuvo que “la evidencia internacional acumulada en los últimos años demuestra que el uso indiscriminado de dispositivos digitales en las escuelas, particularmente teléfonos inteligentes y plataformas conectadas permanentemente a internet, también produce efectos negativos significativos sobre el aprendizaje, la salud mental, la atención, la convivencia escolar y la igualdad educativa”.

Principio rector

López destacó que “el principio rector de toda política educativa debe ser el interés superior del estudiante y la protección del proceso de enseñanza-aprendizaje como experiencia humana, social y cognitiva” y añadió que “la educación no puede quedar subordinada a dinámicas tecnológicas diseñadas prioritariamente con fines comerciales, algorítmicos o de consumo”.

El proyecto citó que “informes internacionales de Unesco y del Informe de Seguimiento de la Educación Mundial (GEM Report 2023–2025) concluyen que la tecnología solo debe utilizarse cuando exista evidencia clara de que mejora efectivamente el aprendizaje y cuando su aplicación sea apropiada, equitativa, proporcional y pedagógicamente justificada”.

Finalmente se sostuvo que “la escuela debe garantizar espacios de desarrollo humano no mediados permanentemente por pantallas, defendiendo la interacción humana como núcleo educativo haciendo foco en que la educación es esencialmente una relación humana y el aprendizaje no consiste únicamente en acceder a información, sino en dialogar, escuchar, convivir, construir pensamiento crítico, desarrollar empatía, y participar de experiencias colectivas”. (APFDigital)