Pymes: Argentina perdió más de 28.000 empresas en dos años y medio de gestión libertaria

En los primeros cuatro meses de 2026 se destruyeron 5.654 compañías, y la cifra total desde diciembre de 2023 ya supera las 28.000 bajas, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). La crisis golpea con especial virulencia a las Pymes, que enfrentan una tormenta perfecta de caída de ventas, morosidad creciente y presión fiscal asfixiante.
miércoles 15 de julio de 2026 | 18:52hs.

La destrucción del tejido productivo argentino no da tregua. Los últimos datos del Sistema de Riesgos del Trabajo (SRT) revelan que en abril de 2026 se perdieron 1.814 empresas más, una caída del 0,37% que confirma una tendencia que ya se extiende por más de dos años. Durante el primer cuatrimestre del año, desaparecieron 5.654 compañías con al menos un empleado, y casi dos tercios de ese total se concentran en las bajas de marzo y abril (3.825). La cifra acumulada desde la asunción de Javier Milei ya alcanza las 28.262 empresas dadas de baja, lo que representa una caída del 5,5% del universo empresarial formal.

Detrás de cada número hay una historia de cierre, y en su mayoría son pymes las que se apagan. El dato no es inocente: el Gobierno utilizó la segmentación por tamaño para relativizar el impacto, argumentando que las empresas que desaparecen son pequeñas. Pero como advierten desde Fundar, una empresa de 101 empleados puede salir de la categoría de «más de 100» por haber jubilado o despedido a dos personas, sin que necesariamente haya quebrado. Con los datos de la SRT, lo único cierto es que desaparece de esa categoría, no que el impacto sea menor, precisó infogremiales.com.ar.

La foto completa, sin embargo, es más cruda que cualquier intento de atenuación: en el mismo período, se perdieron 341.396 puestos de trabajo formales. Y el problema se retroalimenta. Las pymes, que generan el 70% del empleo registrado del país, están atrapadas en una espiral de caída de ventas, falta de financiamiento y una morosidad que no deja de crecer. El CEO de Banco Galicia, Diego Rivas, lo graficó a Ahora Play: «Aún hoy el nivel de mora en las pymes sigue subiendo, a diferencia de lo que venimos viendo con individuos, donde ya encontramos un techo». Mientras los bancos ven cierta estabilización en la mora de los hogares, las pequeñas empresas siguen ahogándose.

No es para menos. Una encuesta del Observatorio Pyme reveló que el 60% de las pymes considera que los retrasos en el pago de sus clientes son uno de los principales problemas que las afecta, frente al 35% que lo identificaba así un año antes. La cadena de pagos se rompe, y con ella la capacidad de cumplir con salarios y aguinaldos. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) ya alertó sobre la situación: el 70% de los empresarios denunció extensiones unilaterales de plazos de pago por parte de clientes, y más del 50% sufrió incumplimientos mayores. En este contexto, la CAME salió a pedir al Gobierno un plan de auxilio: suspensión de embargos y multas, reducción de sanciones fiscales y un plan de pagos de hasta 48 cuotas para las pymes, sin que hasta ahora haya obtenido respuestas concretas.

El diagnóstico de las cámaras empresariales es unánime: no hay reactivación posible sin incentivos al consumo y un alivio fiscal real. «Las pymes tienen menos educación financiera, son más ineficientes en el manejo de la situación económica y cuando viene una crisis son las más golpeadas», sintetizó Rivas. La pregunta es si el Gobierno, que celebró la estabilización macroeconómica, podrá detener la sangría de un sector que es el principal generador de empleo antes de que el tejido productivo quede irreversiblemente dañado. Mientras tanto, los números de la SRT siguen subiendo y las pymes argentinas, en silencio, se apagan. (APFDigital)