La pobreza volvió a subir y alcanzó al 30% de la población

El Observatorio de la Deuda Social Argentina advirtió que se interrumpió la tendencia descendente registrada durante 2025. La pérdida de poder adquisitivo, la inflación y el deterioro del mercado laboral explican el retroceso.
martes 04 de agosto de 2026 | 12:15hs.

La pobreza volvió a aumentar en la Argentina durante el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, mientras que la indigencia trepó al 6,5%, según un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA). De esta manera, se revirtió la tendencia de mejora que se había registrado desde fines de 2024.

El relevamiento, realizado sobre la base de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, mostró que la pobreza aumentó 0,1 puntos porcentuales respecto del último trimestre de 2025, mientras que la indigencia avanzó 0,4 puntos. En la comparación interanual, sin embargo, ambos indicadores continúan por debajo de los niveles registrados durante el mismo período del año pasado.

Según el informe, la cantidad de personas en situación de pobreza creció en alrededor de 1,3 millones entre el tercer trimestre de 2025 y el primer trimestre de este año, períodos que permiten una comparación más precisa al no estar influenciados por el pago del aguinaldo. Para la consultora ExQuanti, los datos reflejan un cambio de tendencia luego de la recuperación observada durante gran parte de 2025.

Las mayores tasas de pobreza se registraron en Concordia (52,5%), Gran Resistencia (49,7%), Posadas (42,6%), Gran Santa Fe (39,7%) y Corrientes (38,4%). En tanto, la indigencia mostró sus niveles más elevados en Gran Resistencia (24,3%), Concordia (11,2%), Posadas (10,7%), Gran Santa Fe (10,4%) y Corrientes (9,1%).

El director del ODSA, Agustín Salvia, identificó seis factores que explican el deterioro social durante los primeros meses del año. Entre ellos, destacó la aceleración del costo de la Canasta Básica por encima de la evolución de los salarios, el aumento de la informalidad y la subocupación, una distribución desigual de la recuperación de los ingresos, la desaceleración de la actividad económica, la pérdida de poder adquisitivo de las transferencias sociales y el incremento de los gastos fijos de los hogares, como tarifas y alquileres.

El informe también señaló que, aunque la economía continúa creciendo, ese desempeño no se traduce en una mejora generalizada del empleo y los ingresos. Sectores como el agro, la energía y la minería mantienen una evolución positiva, mientras que la industria, la construcción y el comercio continúan mostrando señales de debilidad, lo que limita la creación de empleo de calidad.

Desde la UCA advirtieron que una reducción sostenida de la pobreza dependerá de que el crecimiento económico se transforme en más empleo formal y mejor remunerado. En el escenario actual, sostuvieron, todavía no existen señales de que esa mejora pueda consolidarse en el corto plazo, por lo que la evolución de los indicadores sociales continuará condicionada por la inflación, los salarios y el desempeño del mercado laboral. (APFDigital)