UCR Activa cuestionó la visión de gestión de Frigerio y defendió la identidad entrerriana

Desde el espacio radical criticaron las recientes decisiones del Gobernador en materia previsional, de comedores escolares y proveedores del Estado. Aseguraron que las medidas expresan un "prejuicio centralista" e ignoran la historia de desarrollo y capacidad de la provincia.
jueves 06 de agosto de 2026 | 13:06hs.

El espacio opositor dentro del radicalismo cruzó al Ejecutivo provincial tras los recientes cambios en OSER, el sistema alimentario escolar y la Caja de Jubilaciones.
Denunciaron un desplazamiento de actores locales en favor de esquemas traídos desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

A continuación, el comunicado completo:

“¿Frigerio, la civilización; los entrerrianos, la barbarie?

“El gobernador retoma el viejo prejuicio que identifica a la Capital Federal con el progreso y al interior con el atraso.

Las declaraciones de Rogelio Frigerio sobre Teknofood, OSER y la reforma previsional no son episodios aislados. Expresan una misma concepción política y cultural: Entre Ríos sería atrasada, ineficiente e incapaz de transformarse con sus propias capacidades.

En los comedores escolares, llama “arcaico” a un sistema que relacionaba a las escuelas con almacenes, panaderías, verdulerías y productores de cada comunidad. En OSER, proveedores entrerrianos son desplazados por empresas radicadas en CABA. En la reforma previsional, trabajadores estatales y jubilados aparecen como la carga que amenaza al sistema.

En los tres casos, el entrerriano queda bajo sospecha: el director no sabría administrar, el proveedor local no sería competitivo y el trabajador público tendría derechos que la provincia ya no podría sostener. La eficiencia, en cambio, vendría de afuera, junto con las empresas, los funcionarios y los modelos que supuestamente deben modernizarnos.

Esta provincia nunca fue la barbarie que esperaba ser civilizada desde Buenos Aires. Entre Ríos fue protagonista de la organización constitucional del país y Paraná, capital de la Confederación Argentina. En el Palacio San José, Urquiza instaló hacia 1856 el primer sistema de agua corriente del país, además de otros adelantos tecnológicos extraordinarios para la época.

Fue entrerriana la primera Escuela Normal de la Argentina, institución decisiva para formar docentes y extender la educación pública nacional; allí se creó además el primer jardín de infantes del país.

Un siglo después, Entre Ríos y Santa Fe construyeron el Túnel Subfluvial ante la demora del poder nacional. Los gobernadores recurrieron a un tratado interprovincial y aprovecharon que el subsuelo del lecho del río correspondía a las provincias. La obra, iniciada en 1962 e inaugurada en 1969, atravesó gobiernos de diferentes signos políticos y se convirtió en una proeza de ingeniería y en un monumento concreto al federalismo.

La historia entrerriana conserva una respuesta elocuente a estas personas. Cuando Sarmiento visitó el Palacio San José, Urquiza hizo colocar una canilla con agua corriente en su habitación para mostrarle al hombre de la “civilización” que el supuesto caudillo bárbaro podía estar más adelantado que quienes miraban a las provincias con desprecio. Frigerio confunde modernización con concentración y reemplazo y desconoce nuestra cultura y tradición.

La escuela no es una terminal donde una empresa descarga mercadería. Cada establecimiento educativo articula familias, trabajadores, cooperadoras, comercios y productores. La obra social no es un mercado para firmas amigas del poder. La Caja de Jubilaciones no es una empresa obligada a dar ganancias, sino una institución solidaria que garantiza derechos.

Pero Frigerio ya no es el visitante que llega desde la Capital con prejuicios sobre el interior. Es quien representa a Entre Ríos. Y llegó allí con el voto mayoritario de los entrerrianos y el apoyo decisivo de numerosos radicales, pese a que muchos advertimos lo que implicaba entregar la provincia a este modelo.

Entre Ríos debe modernizarse para adecuarse al mundo actual, pero no sustituyendo ni despreciando a los entrerrianos.  Gobernar esta provincia debería comenzar por conocer su historia, confiar en su pueblo y respetar su identidad”. (APFDigital)