Opinión: "Las mesas de los gurises, una política, tres decisiones”

Jorge Oscar Daneri, abogado ecologista con importante participación social en distintas instancias y etapas de la vida institucional de la provincia, dio a conocer su opinión acerca de la situación que viven niños, niñas y adolescentes.
lunes 17 de agosto de 2026 | 19:35hs.

A continuación la columna completa

"Las mesas de los gurises, una política, tres decisiones”

Jorge Oscar Daneri

Siempre las mesas de los gurises fue un debate relevante en la cooperadora de la Escuela Número 1 del Centenario de Paraná. Alucinante fue y es la convivencia como la ternura de la escala humana, aquello y esto de las cercanías: el barrio nuestro, los vínculos afectivos, el almacén en la esquina de los queridos Marcheta, el verdulero papá de dos seres del jardín de infantes, el que repara la cocina, abuelo de la maestra de tercero, la heladera que debíamos cambiar y vecinas solidarias nos regalaron tres.

Cuando se recuperó la democracia, el joven dirigente Radical, Ruben Ghiggi, Ministro de Acción Social de Entre Ríos, solicitó a la también joven Diana Schantarelli, organizar la gestión de apoyo a todos los comedores escolares de la Provincia en articulación con la máxima autoridad educativa. Y así fue, simplemente una celebración de la escala humana y la gestión democrática sustentada en la conversación, la escucha, la participación social: caminar cada rincón, escuela, cooperadora, respetando el diálogo político con las autoridades de las Municipalidades y Juntas de Gobierno.

El concepto de "líneas de dignidad" de cada barrio, de las ciudades se construye como la mesa de los Gurises, en el seno de la comunidad educativa. Es así también en las mesas de las Comisiones Vecinales, las Cooperativas, cooperadoras de los centros de salud, en la mesa redonda de los Concejos Deliberantes, o la mesa aún inexistente del Consejo Económico y Social de la Constitución Provincial.

Es la mesa familiar que dejo de ser en miles de hogares y resulta ser el segundo hogar de las afectividades, de la contención, desde el mismo momento que se siente el aroma a cebolla, sopa, mate cocido o te y el llamado de los y las cocineras, muchas veces madres o padres, que convocan al encuentro del estar habitar el espacio y tiempo colectivo.

Y si profundizamos un poquito, cada pueblo, comuna en la escala que sea, tiene como una diversidad de culturas de los sabores, desde los inmigrantes y aquellos nativos nuestros, aromas a cuencos milagrosos, benditos, sabor de madrugadas y atardeceres que no los puede cambiar una licitación concentrada ni en el puerto de la gran ciudad, ni en el mega depósito de Don quien sea.

Los tibios aromas que nos habitan, son los de nuestros abuelos y viejos, todos aquellos, alemanes del Volga, judíos, sirio libaneses, españoles e italianos, vascos, franceses, suizos, aromas de inmigrantes pobres, sabores de libertad en los territorios humanos bien anclados de amores y proyectos.

Es enorme el debilitamiento de la estructura institucional y cívica -celebrada y enriquecida durante décadas de democracia en la gestión pública, cooperativa y solidaria de la mesa de los gurises en las Escuelas todas-  de avanzar la decisión oficial de concentrar en ese super Régimen del alimento infantil escolar. Desterritorializar, descontextualizar alienados a sintagmas, metáforas y juegos del lenguaje de un mundo convertido en objeto-mercancía, resulta desolador, afirman Ingrid Toro y Omar Felipe Giraldo en "Afectividad Ambiental".

La sustentabilidad de las políticas públicas para cumplir con el derecho a la alimentación saludable de los seres más vulnerables, dependerá de cómo los/as niños/as contemplen, sientan y puedan pensar los retos de cómo, por quién y para quién se cultiva y brinda nuestra comida.  Los gurises no son un mero nicho de mercado, como las grandes empresas agroalimentarias lo han ido imponiendo. Es vital evidenciar el papel fundamental que cumplen las nuevas generaciones para transformar nuestro sistema alimentario y recuperar la escala humana de cercanía desde las diversidades todas.

Educación participativa y fortalecimiento comunitario desde las necesidades culturales de los habitantes y su alimentación responsable. Lo que promueve el gobierno provincial es una dolorosa profundización de la fragmentación social.

Pero el análisis de contexto y riesgos, es aún de una mayor complejidad. Dos hechos políticos conmueven este escenario degradante: la disolución del coro nacional de niños es una decisión trágica para la cultura argentina. La votación de rechazo a la resolución que pretende proteger los derechos de las niñas y mujeres en la ONU contra la violencia digital durante el mes de noviembre de 2024, pocos días después de votar también en las Naciones Unidas, contra otra resolución por los derechos de los pueblos originarios, las dos en abrumadora minoría para el gobierno argentino, son decisiones políticas que no podemos, bajo punto de vista alguno, normalizar, ser indiferentes y sí considerarlas sinérgicamente.

"No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en que trata a sus niños» (Nelson Mandela)." nos comparte como una sentencia inapelable las primeras palabras de la acción de Amparo Colectivo presentada a la Justicia por el gremio docente AGMER, la Fundación CAUCE, madres y padres.

Aún no sabemos si al Coro Nacional de niños lo van a licitar para que la inteligencia artificial sustituya la ternura, la sonrisa y la alegría de volar con las voces de los seres del amor.

Trasciende sí el rumor, fuerte rumor, de que los coros de las esperanzas de las escuelas primarias y secundarias públicas de toda la provincia, van a cantar en sus comedores y comisiones vecinales, canciones de diversidades culturales y biológicas como caricias de esperanzas. Y plantarán ceibos para no perder la memoria de las raíces de nuestras identidades.

Abogado ecologista. Durante la dictadura, acompañando a la cooperadora de la Escuela Pública Casiano Calderón en San Agustín con Rubén Ghiggi, Juan Godoy, Diana Schantarelli, Ana Dangelo, Nito Mansilla, Luis Lemos, Humberto Varisco (h), Eduardo Solari (h), Ruben Pagliotto y otros compañeros de la Juventud Radical. En democracia, largo tiempo en la Cooperadora de la Escuela Nro. 1 Del Centenario, Paraná. Director de Promoción Social de la provincia durante el primer gobierno democrático y ex concejal de la ciudad de Paraná 87/91. (APFDigital)