Máximo Kirchner propone crear un impuesto del 3% a la fuga de capitales

“Justicia fiscal con equilibrio social”, argumentó el diputado nacional Máximo Kirchner. Se propone que lo recaudado sea destinado a partidas sensibles como salud, educación, discapacidad y jubilaciones. Sostuvo que se trata de “una herramienta de recaudación en beneficio de las provincias y los sectores más ajustados de la Argentina”.
martes 22 de septiembre de 2026 | 19:22hs.
Foto: APFDigital
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El diputado nacional Máximo Kirchner presentó un proyecto de ley que propone crear un impuesto con un alícuota del 3% a la fuga de capitales, llamado formalmente “Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC)”. “Una propuesta federal frente al ajuste de Milei: justicia fiscal con equilibrio social”, argumentó el líder de La Cámpora.

El diputado nacional Máximo Kirchner presentó un proyecto de ley que propone crear un impuesto con un alícuota del 3% a la fuga de capitales, llamado formalmente “Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC)”. Asimismo, defendió que se trata de “una herramienta de recaudación en beneficio de las provincias y los sectores más ajustados de la Argentina”, y cuyas asignaciones específicas serían para salud, discapacidad, educación, jubilaciones, pensiones, medicamentos y atención de PAMI.

“Los últimos años evidencian una caída acumulada y continua en las transferencias a las provincias, y en el último Presupuesto presentado por el Poder Ejecutivo se profundizan los recortes en todo el territorio nacional.  Entre 2023 y 2025 el ajuste tuvo un marcado impacto federal, las transferencias automáticas de la Nación a las provincias y municipios se redujeron un 8,4% en términos reales, mientras que las no automáticas -que comprenden buena parte de los recursos destinados a obra pública, programas, convenios y asistencia territorial- cayeron un 72,8%”, subrayó según precisó el portal parlamentario.com.

El legislador de Unión por la Patria señaló que “esto impactó en todas las jurisdicciones reduciendo la capacidad de los gobiernos provinciales y municipales para sostener infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, vial y de vivienda. Al mismo tiempo se consolidan regímenes de estabilidad fiscal, reducciones tributarias e incentivos extraordinarios para grandes patrimonios y grandes inversiones, lo que deriva en una asimetría profunda: los beneficios se concentran en quienes más tienen y el ajuste se federaliza afectando políticas públicas esenciales”.

Al recordar que fue impulsor de la creación del “Aporte Solidario y Extraordinario” durante el gobierno anterior, Kirchner afirmó que busca “una alternativa para la obtención de recursos que se traduzcan y materialicen en financiamiento para el desarrollo nacional mejorando la vida de millones de argentinos y argentinas”.

El ITIC tiene por objeto gravar toda operación que implique la salida efectiva de capitales del país, ya sea en forma de divisas, valores negociables o activos virtuales, realizadas de manera directa o indirecta por los sujetos alcanzados. La finalidad es concentrarse en los flujos de capital especulativo y no en transacciones cotidianas o de bajo impacto, sin penalizar el consumo y la actividad productiva.

“Cada dólar, acción o activo digital que se traslada fuera del territorio nacional sin generar inversión, empleo ni valor agregado, representa una pérdida de capacidad soberana, por lo que el propósito del impuesto es establecer un mecanismo compensatorio frente a las salidas de capital que deterioran las reservas internacionales, desfinancian al Estado y agravan la desigualdad estructural”, explicó en los fundamentos.

De acuerdo a la iniciativa, sobre la transferencia de capital al exterior se aplicará una alícuota del 3%; y cuando el destino sea de baja o nula tributación se adicionará un 2%. Los sujetos alcanzados están definidos con un criterio amplio y funcional, abarcando a personas humanas, jurídicas, sucesiones indivisas, fideicomisos, trusts, fundaciones y demás estructuras análogas, tanto residentes como no residentes, junto con los responsables sustitutos designados para asegurar la percepción del impuesto.

Según estimaciones realizadas por el diputado, el potencial de recaudación mínima estimado ronda los 2.89 billones de pesos, lo que equivale a 10 veces lo enviado en 2025 a las provincias por transferencias de capital.

“Pensado como una herramienta concreta de reparación social y justicia distributiva, el proyecto contempla una asignación específica de lo recaudado con una perspectiva federal y priorizando a los sectores más afectados por el ajuste: el 60% para las provincias y municipios (obras de infraestructura sanitaria, educativa y hospitalaria, de vivienda y vial, y recomposición salarial en salud y educación); 10%  salud y discapacidad; 10% educación; 10% jubilaciones y pensiones; 10% medicamentos y atención médica de PAMI”, se detalló.

Asimismo, se destacó que “en la región hay experiencias similares, como el Imposto sobre Operações Financeiras (IOF) en Brasil, que grava las operaciones financieras con muy buenos resultados”.

“El ITIC no penaliza la inversión ni el comercio legítimo, sino que corrige asimetrías estructurales y resta rentabilidad al arbitraje financiero improductivo. En un escenario de creciente volatilidad global y digitalización financiera, el ITIC procura internalizar el costo social de la expatriación de recursos, asegurando que quienes canalizan su patrimonio fuera del país contribuyan solidariamente al sostenimiento del sistema económico que les permitió generarlo”, explicó el hijo de la expresidenta en los argumentos.

En esa línea, se subrayó que “no se incluye la tenencia de dólares de los argentinos y argentinas; no grava el consumo, el ahorro interno y la inversión productiva; tampoco están incluidas las compras de bienes que ingresan regularmente al país (siempre que sean importaciones genuinas, documentadas y trazables); también quedan excluidas la compra de dólares, bonos, Cedears o fondos (siempre que los activos permanezcan en Argentina)”.

“No se trata de un impuesto al patrimonio, al consumo ni al trabajo. El ITIC grava la transferencia de capital al exterior. Por eso no alcanza los ahorros que permanecen en el país, las compras minoristas al exterior ni las importaciones registradas”, se agregó.

Para Kirchner, “la dinámica de salida de capitales adquiere una dimensión aún más significativa cuando se la observa como contracara del ajuste fiscal y presupuestario aplicado durante los últimos años. El ITIC no castiga la inversión ni el trabajo, sino que corrige una injusticia estructural, haciendo que quienes más se benefician del sistema económico argentino contribuyan de manera proporcional a sostenerlo”.

“En tiempos de ajuste y desigualdad, este instrumento representa un acto de reparación colectiva: la riqueza que se va del país deberá volver en forma de derechos, infraestructura y dignidad para el pueblo argentino. El proyecto sintetiza un principio de justicia fiscal y soberanía económica largamente postergado en Argentina”, completó. (APFDigital)