Precarización laboral: Más de 2 millones de argentinos tienen dos o más empleos

Un informe reveló que en la Argentina más de 2 millones de personas tienen dos o más empleos. Juan Pablo Enríquez, contador e integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), analizó las causas de este fenómeno: “Jamás en la historia de la Argentina un modelo económico había sido tan devastador como el actual”. Y sentenció: “El pluriempleo llegó para quedarse”.
lunes 28 de septiembre de 2026 | 7:40hs.

El pluriempleo se define como “la situación en la que una misma persona desempeña dos o más trabajos de manera simultánea”. Más que una situación atípica, en la Argentina se ha consolidado como una realidad estructural de la economía y del mundo del trabajo.

Este fenómeno afecta actualmente a 1 de cada 10 ocupados, lo que equivale a 2.248.174 personas. En los últimos años, su incidencia aumentó 3 puntos: pasó del 8,7% del total de ocupados en 2017 al 11,5% en 2025, según revela un informe de C-P Consultora y la Fundación Friedrich Ebert, elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-Indec).

Asimismo, el estudio detalla que la mayoría de los pluriempleados son jefes de hogar y mujeres. Esta problemática aumenta a medida que se alcanza la etapa de mayor plenitud laboral (entre los 35 y 49 años). En cuanto a la carga horaria, se indica que las personas con más de un empleo trabajan un 16% más de horas en comparación con quienes poseen una sola ocupación, y un 44% de ellos se encuentra en condición de sobreocupación.

 

La caída de los ingresos y el deterioro de las condiciones de trabajo

Para comprender las variables económicas detrás de esta realidad, Página Gremial consultó a Juan Pablo Enríquez, contador e integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), quien vinculó de manera directa la pluriocupación con la pérdida del poder adquisitivo.

“El tema del pluriempleo tiene que ver directamente con la caída en los ingresos. Desde el CEPA trabajamos con una canasta de medición 2017/2018 -la que debería utilizar el gobierno- que muestra una caída en el poder adquisitivo de alrededor del 19% para los trabajadores registrados. Esto desencadena que la gente deba endeudarse o buscar tareas adicionales para llegar a fin de mes, pasando de trabajar 8 horas a jornadas de 15 o 16 horas en condiciones sumamente precarizantes”, señaló Enríquez.

En otro tramo de la entrevista, el analista contrapuso la coyuntura local con las tendencias internacionales: “Mientras en el mundo se discute la reducción de la jornada laboral para mejorar la calidad de vida de los laburantes, en la Argentina, la problemática recrudeció con la Reforma Laboral que se implementó este año y que inclusive tuvo el acompañamiento de algunos sectores sindicales”, cuestionó.

En ese sentido, remarcó las consecuencias directas de la nueva normativa en el mapa del empleo formal: “Esta reforma termina siendo una ley de precarización laboral, porque lo que ha demostrado es que en el país, desde el inicio de la gestión de Milei hasta hoy, se han perdido 434.000 empleos registrados en el sector público y privado, y cerraron más de 31.400 empresas”.

Y sentenció: “Jamás en la historia de la Argentina un modelo económico, en tan corto tiempo, había sido tan devastador como el actual. Todas esas situaciones llevan a la generación del pluriempleo, que llegó para quedarse”.

 

El trabajo informal y las nuevas generaciones

El referente del CEPA advirtió también sobre el impacto diferencial que este escenario genera en las nuevas generaciones que se incorporan al mercado de trabajo. “Gran parte de la juventud que hoy ingresa al mercado laboral lo hace en un sistema de precarización, a diferencia de otras generaciones que podían pensarse en un trabajo registrado con derechos: vacaciones pagas, obra social y aportes. En la actualidad hay una naturalización peligrosa del trabajo informal, precarizado y múltiple, para poder paliar una canasta básica que resulte inalcanzable para la mayor parte de los laburantes”.

 

Precarización y cierre de empresas

“El problema de la precarización también lo arrastró la gestión de Alberto Fernández, donde en muchos casos se trabajaba y tampoco se llegaba a fin de mes”, evaluó Enriquez. Pero consideró que “sin embargo, en este momento todas esas problemáticas se han recrudecido; a excepción de la inflación y más allá del cuestionamiento a la metodología de medición, han aparecido otras nuevas: antes abrían empresas y se generaba empleo, hoy las empresas cierran y se echa gente”.

 

Desafíos hacia un nuevo modelo económico

Sobre las alternativas para revertir esta situación, Enriquez fundamentó la necesidad de un cambio estructural de rumbo: “Hay que pensar en un nuevo modelo económico que aproveche los recursos, que genere valor agregado, que inyecte de manera urgente recursos en los sectores del trabajo, como hizo Néstor Kirchner en 2003, cuando el país estaba devastado en términos de ingresos salariales; creo que esto es fundamental para reactivar la economía en el futuro cercano”, consideró.

“Y cuando comience a circular el flujo de renta en el mercado interno y reabran las industrias se va a ir atemperando la necesidad del pluriempleo, porque las familias van a mejorar su calidad de vida reduciendo la carga laboral”, vaticinó.

Para Enríquez, “el desafío es una utopía sumamente alcanzable, pero resta generar un fuerte proceso de conciencia popular, sobre todo en las nuevas generaciones que no tuvieron la oportunidad de vivir en un país con justicia social y trabajo genuino”. (APFDigital)