Inteligencia Artificial y empleo: Afirman que el 23% de los trabajadores urbanos de Entre Ríos está expuesto a la automatización

Un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER, al que accedió APFDigital, revela que el impacto de la inteligencia artificial generativa alcanza a más de 120 mil trabajadores en Entre Ríos, con mayor incidencia en el sector privado formal y en las tareas administrativas del empleo público.
viernes 02 de octubre de 2026 | 10:26hs.

La irrupción y acelerada masificación de la inteligencia artificial generativa (GenIA) reabrió con fuerza las discusiones sobre la automatización laboral y el futuro del empleo. Para analizar el escenario local, el docente e investigador Leandro Rodríguez presentó el Informe CIEFCE N° 68 de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), titulado “Inteligencia artificial generativa y trabajo en Entre Ríos: ¿qué ocupaciones y qué actividades están expuestas?”.

El estudio cruza las bases de datos locales del mercado laboral entrerriano con un índice de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para medir el alcance de esta tecnología en la provincia.

Para abordar el fenómeno, el documento precisa que la IA generativa se define como “una tecnología de propósitos generales” que engloba a los “modelos que producen texto, imágenes, audio o código”.

A diferencia de otras formas de automatización, esta tecnología reabre la discusión sobre “qué ocurre con quienes trabajan cuando una tecnología nueva de propósitos generales puede realizar tareas que hasta ahora hacían personas”, evaluando el potencial de automatización o complementación en cada labor a partir de un “enfoque de tareas” donde se analiza si los modelos pueden realizar ciertas actividades “sin intervención humana”.

El trabajo concluye que “el 23% de los ocupados urbanos, unas 121 mil personas, trabaja en ocupaciones expuestas” a la IA generativa. Además, advierte que dentro del universo asalariado registrado del sector privado la incidencia es superior: “En el empleo asalariado privado registrado esa proporción sube al 29% de los puestos, unos 42 mil”.

Al contrastar estos resultados por sectores productivos, el informe detalla cuáles son los rubros de la economía provincial que sufren una mayor vulnerabilidad: “Las actividades más expuestas son los servicios financieros y profesionales, el comercio y la administración pública; las menos expuestas, el agro, la agroindustria, la construcción y el servicio doméstico”. Por este motivo, el relevamiento destaca que “la exposición recae así más sobre el núcleo formal del mercado de trabajo que sobre sus márgenes”.

En relación al empleo en las dependencias estatales, el informe pone un foco prioritario al subrayar que “la administración pública merece una mención especial: es la actividad con mayor proporción de alta exposición (21,7% de sus ocupados), por el peso de los oficinistas, que son las ocupaciones más expuestas del índice”.

Frente a este panorama, el investigador analiza: “En una provincia con peso relevante del empleo estatal, entendemos que una parte importante de la discusión sobre IA generativa y trabajo pasa por las decisiones del Estado como empleador”.

Asimismo, la investigación remarca la diferencia entre estar expuesto a la tecnología y perder un puesto de trabajo. Sobre este punto, citando antecedentes metodológicos del Centro Interdisciplinario de Estudios de la Facultad de Ciencias Económicas (CIEFCE), se aclara que “exposición no equivale a reemplazo: el destino de las ocupaciones expuestas a la GenIA dependerá de la capacidad del espacio económico de retener el excedente y utilizarlo productivamente”.

Finalmente, el documento de la UNER concluye reflexionando sobre el rol del entorno socioeconómico para amortiguar el desempleo tecnológico: “Que el trabajo expuesto se transforme, se complemente o se destruya dependerá de la capacidad del espacio económico de retener el excedente que generen las ganancias de productividad y de utilizarlo productivamente dentro del territorio”.

En ese marco, advierte que si las ganancias no se reinvierten localmente, “si el excedente se fuga, no sólo los trabajos expuestos van a tener problemas, sino también las ocupaciones aparentemente no expuestas, dado que la caída de la demanda afectará al conjunto”. (APFDigital)