El Gobierno implementó el polémico procedimiento para la libre elección de veterinarios acreditados para vacunación antiaftosa

La Disposición Nº 27/2026 del Senasa reglamentó la implementación de su Resolución N° 201/2026, que habilita a los titulares del Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) a decidir quién vacunará sus animales. La medida fue muy resistida por entidades rurales de todo el país. Consideran que es perjudicial para el sistema vigente de entes sanitarios.
Foto: Bichos de Campo
Foto: Bichos de Campo

En el marco de la próxima campaña anual de vacunación 2027 contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció el procedimiento técnico que deberán contemplar los titulares de establecimientos bovinos para seleccionar y acordar libremente la incorporación de un veterinario privado como vacunador, de acuerdo a su Resolución N.° 201/2026.

Publicada este jueves en el Boletín Oficial, la disposición 27/2026 de la Dirección Nacional de Sanidad Animal reglamenta los cambios en el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina que regirá a partir del 2027.

Entre las críticas a la medida, se indicó, según publicó el portal Bichos de Campo, que  “la decisión, impulsada por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, habilita la participación de vacunadores privados y diluye el rol de los entes sanitarios y fundaciones, que hasta ahora eran los únicos que coordinaban las campañas en cada establecimiento ganadero del país”.

Cómo se elegirá al veterinario vacunador

Así, la medida dispuesta por la Dirección Nacional de Sanidad Animal del Senasa definió de qué manera se deberá concretar esa elección, las responsabilidades y roles en cada etapa, y cómo se resguardará la cadena de frío de los inmunógenos; y destacó que “con esta medida, la libre elección del veterinario privado acreditado se aplica con reglas claras, que permiten identificar al responsable de la vacunación de cada establecimiento y mejorar la trazabilidad y el control de la cadena de frío”.

Además, se añadió que “aportan previsibilidad a productores, veterinarios y Entes Sanitarios para planificar las campañas, y contribuyen a sostener la cobertura de vacunación y la condición sanitaria del país respecto de la fiebre aftosa”.

Según se estableció, todos los trámites se realizarán por autogestión en el SIGTrámites del Senasa, sin la incorporación de nuevos aranceles. Además, determinó que en una primera etapa, el titular del Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) debe informar su elección y designar al veterinario privado acreditado mediante declaración jurada.

La designación deberá realizarse entre el 15 de octubre y el 15 de diciembre de cada año, previo a la primera campaña oficial en la que se aplicará el esquema elegido. Es importante aclarar que solo podrá vincularse un veterinario a un Renspa.

También se precisó que el veterinario privado acreditado deberá aceptar o rechazar la designación en el mismo sistema. La vinculación queda confirmada cuando acepta; mientras no se concrete (o si rechaza), el Renspa permanecerá asociado al Ente Sanitario de su jurisdicción. Una vez validada la vinculación, el veterinario tendrá a su cargo tanto las vacunaciones sistemáticas como las estratégicas del establecimiento.

Para consultar el listado de veterinarios privados acreditados disponibles, los productores podrán ingresar al buscador online de veterinarios acreditados del Organismo y seleccionar el rol “vacunador”.

Depósitos de frío y vinculación con veterinarios acreditados

El Senasa informó que quienes almacenen vacunas antiaftosa y antibrucélica, sean o no veterinarios, deberán inscribir al establecimiento como “Depósito de Frío” mediante declaración jurada, en cualquier momento del año, sin requerir de habilitación ni certificación de aptitud por parte del Senasa.

El veterinario acreditado será responsable no solo de la vacunación en el predio, sino también de la conservación de las dosis hasta su aplicación. Para poder adquirirlas deberá vincularse con uno o más depósitos de frío, y su gestión se deberá realizar a través de la plataforma SIGTrámites.

Entre sus responsabilidades se enumeró que deberá registrar las vacunaciones que realice, preservar la cadena de frío del inmunógeno en depósitos inscriptos ante el Organismo, retirar las vacunas del mismo dentro de las 24 horas previas a la vacunación y responder por las almacenadas, aun cuando se realice la baja del depósito o la vinculación, hasta su traslado hacia otro establecimiento dador de frío o su aplicación.

Muy resistida por perjudicial

El portal Bichos de Campo destacó que “no fue casual la demora del Senasa para reglamentar la libre elección de veterinarios para vacunar, una decisión dispuesta en marzo, que recién hoy fue aclarada y que comenzará a implementarse dentro de 24 horas”.

Añadió que fue “muy resistida por entidades rurales de todo el país, que la consideran una medida perjudicial para el sistema vigente de entes sanitarios, el organismo había evitado referirse anteriormente a su resolución 201/26 y esperó hasta último momento para publicar su reglamentación y ponerla en marcha de inmediato”.

El portal especializado en noticias del sector agropecuario consideró que “la principal novedad es que a partir de mañana, y hasta el 15 de diciembre, se habilita la ventana de dos meses en la cual los productores podrán elegir, si lo desean, al veterinario privado que vacunará en las campañas de lucha contra la aftosa y la brucelosis del año próximo” y cuestionó que “el Senasa ratifica que no dará un paso atrás en su decisión, y apura la puesta en marcha de la medida que no fue consultada ni debatida previamente con la producción”.

Sistema sostenido por la producción

Bichos destacó que “el sistema, sostenido por la producción, es el que permitió a Argentina sostener su estatus sanitario tras el último brote de Aftosa y asegurar la cobertura en cada planteo, desde los más chicos hasta las grandes extensiones” e insistió en criticar que “su desregulación fue defendida por el Gobierno como una forma de reducir costos y dar mayor libertad a los productores, pero desde las propias entidades advirtieron una y otra vez que los argumentos eran erróneos y que finalmente se desarticulará un sistema que funciona bien”. (APFDigital)