Relevamiento exhibió que el 26%  de votantes quiere votar a una tercera fuerza en las elecciones 2027

Un relevamiento mostró que una parte del electorado no quiere ni al Presidente ni al peronismo. La encuesta sobre 1.650 personas midió preferencias electorales y ensayó escenarios con distintos candidatos. Los resultados muestran que el respaldo a Milei varía según quién sea su rival y que quienes buscan una alternativa podrían votar para impedir el triunfo del espacio que más rechaza.

Hay votantes que no se sienten representados por dos de las grandes fuerzas políticas en Argentina y, de cara a las elecciones presidenciales de 2027, buscan otros horizontes. Un relevamiento de la consultora QSocial detectó que el 26% del electorado preferiría una tercera alternativa, por fuera de Javier Milei y el peronismo.

La encuesta sobre 1.650 personas midió las preferencias electorales y ensayó escenarios con distintos candidatos. Los resultados muestran que el respaldo a Milei varía según quién sea su rival y que una parte importante de quienes buscan una alternativa podría terminar votando estratégicamente para impedir el triunfo del espacio que más rechaza.

 

La discusión ya comenzó a trasladarse al terreno político. Mientras el Presidente se proyecta para un segundo mandato y el gobernador bonaerense Axel Kicillof busca articular una propuesta opositora más amplia. En tanto, la senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich pidió mantener una unidad contra el peronismo, pero mantiene abierta la posibilidad de disputar una candidatura presidencial dentro del oficialismo.

Una tercera opción reúne al 26% del electorado

Ante la consulta sobre sus preferencias para 2027, el 37% de los encuestados eligió al peronismo, el 28% se inclinó por Javier Milei y el 26% manifestó que preferiría una alternativa diferente. El 9% restante no expresó una definición.

Si se excluye a los indecisos, el respaldo a una tercera opción alcanza el 29%. Sin embargo, el dato no significa que ese porcentaje esté dispuesto a votar por un mismo candidato: reúne a personas que coinciden en su rechazo a las opciones tradicionales, pero que pueden tener expectativas políticas diferentes, indicó la encuestas de la consultora QSocial, que publicó BAE Negocios.

La composición de ese electorado también aporta pistas sobre dónde podría crecer una alternativa. La preferencia llega al 31% entre las mujeres, frente al 22% entre los varones. Por nivel socioeconómico, alcanza el 34% en el segmento alto y el 28% en el medio, mientras que desciende al 17% en el nivel bajo.

Por región, la Ciudad de Buenos Aires registra el mayor porcentaje, con el 36%, seguida por el interior del país, con el 27%. En el Conurbano bonaerense, en tanto, la proporción baja al 21%.

Otro indicador relevante es el peso de los independientes, que representan el 47% del electorado nacional. Dentro de ese grupo, el 41% prefiere una tercera alternativa. Se trata de un segmento que podría resultar decisivo para cualquier dirigente que intente construir una propuesta por fuera de las identidades partidarias consolidadas.

Milei apuesta a la reelección, pero el rival modifica el escenario

El Presidente ya confirmó su intención de competir por un segundo mandato. En abril, afirmó que se presentaría en 2027 y que la decisión final dependería de los resultados de su gestión.

En su reciente visita a España, volvió a presentar su proyecto político como una alternativa al "socialismo", al que vinculó con el kirchnerismo como "su franquicia nacional".

En la misma línea, aseguró que si gana, los próximos cuatro años serán "inolvidables": "Argentina va a empezar a experimentar un proceso de crecimiento como nunca se ha visto en la historia del país". 

La encuesta de QSocial muestra, sin embargo, que el apoyo a Milei no es uniforme entre quienes preferirían una tercera fuerza.

En un escenario hipotético frente a Axel Kicillof, el 35% de ese segmento elegiría al Presidente, el 33% votaría por el gobernador bonaerense y el 32% permanecería indeciso. En el conjunto del electorado, el mismo escenario arroja un 41% para Milei, un 42% para Kicillof y un 16% de indecisos.

La distribución cambia cuando el rival es Daniel Hadad, en otro escenario planteado por la consultora. En ese caso, Milei reúne el 19% entre quienes buscan una tercera alternativa, mientras que Hadad obtiene el 26% y el 55% no sabe a quién votar. En el total nacional, los porcentajes son del 34%, el 15% y el 51%, respectivamente.

La comparación no permite afirmar que quienes rechazan la polarización necesariamente abandonarán a Milei frente a una figura nueva. Sí muestra que las preferencias de ese electorado pueden cambiar según los nombres que integren la competencia y que existe un alto nivel de indefinición en los escenarios menos tradicionales.

Para el oficialismo, el desafío será sostener su apoyo más allá del núcleo propio y convencer a los votantes que todavía no tienen una identificación política definida. La apuesta de Milei pasa por defender los resultados de su gestión y presentar una eventual reelección como una elección entre la continuidad de su programa y el regreso del modelo que cuestiona.

Kicillof busca ampliar la oposición, pero enfrenta la interna peronista

Del lado opositor, Axel Kicillof empezó a posicionarse con mayor claridad de cara a 2027. En septiembre, durante un plenario federal en Avellaneda, llamó a construir una alternativa para enfrentar al Gobierno nacional y sostuvo que el armado debía ser más amplio que el peronismo. También advirtió que el descontento con Milei no alcanza, por sí solo, para construir una opción competitiva.

El 17 de octubre, durante el acto por el Día de la Lealtad en La Matanza, el gobernador volvió a enviar señales hacia la próxima presidencial. Afirmó que estaba dispuesto a asumir las responsabilidades necesarias para construir una alternativa y llamó a trabajar para terminar con el Gobierno libertario en las urnas.

Pero también enfrenta una dificultad propia. El peronismo todavía debe resolver sus disputas internas y definir cómo se organizará su liderazgo nacional. La construcción de un espacio más amplio exige, además, sumar sectores que no necesariamente se identifican con el kirchnerismo y que podrían mostrarse reticentes a votar por una candidatura exclusivamente partidaria.

El 57% de quienes buscan una alternativa afirmó que votaría por un candidato que no le agrada del todo con tal de evitar el triunfo de la opción que más rechaza.

Ese comportamiento muestra el peso que puede adquirir el voto estratégico en una elección presidencial. Aunque exista una demanda por fuera de la polarización, el temor a una victoria del adversario puede llevar a parte de esos electores a respaldar a uno de los candidatos con mayores posibilidades de ganar. (APFDigital)