SE ARCHIVARÍA LA CAUSA POR CORRUPCIÓN CONTRA EL EX MINISTRO MACRI
PARANÁ, 09 DIC (APF.Digital)
En abril del año pasado, se denunció que el ex ministro de Economía de la provincia (1990-1991 y 1995-1997), Eduardo Macri, contaba con tres cuentas bancarias en Suiza, aunque a nombre de sociedades fantasmas, con sede en el Uruguay.
El ahora empresario Macri tenía una cuenta en el Bank Leu de Zurich -perteneciente al grupo Credit Suisse- denominada Wini, que era la número 0065-888216-232, por donde transitaron más de un millón de dólares entre 1997 y 2001, pero que luego fue derivada a otra. Es decir que los movimientos comenzaron a poco de producirse su renuncia al cargo de ministro.
Esos movimientos de dinero no los hizo personalmente Macri, sino que siempre contó con el asesoramiento y ejecución de su amigo, el abogado Gustavo Borrajo -ex funcionario bustista también en la segunda administración, tanto en la Secretaría de Energía como en el Instituto Provincial del Seguro-, oriundo de Gualeguaychú, pero con actividades en Capital Federal y Paraná desde hace varios años.
Uno de los mejores amigos de Borrajo se llama Alfredo Elgue, también oriundo de Gualeguaychú, quien era funcionario del Banco Velox. A través de Elgue, Macri y su entonces segunda esposa, Mónica Corbalán, tenían cuentas en el Vélox, colocadas en el Caja Obrera de Montevideo.
Según informa el Semanario Análisis, Elgue se alejó del Vélox y se llevó consigo su cartera de clientes. Así fue como las cuentas de Macri pasaron al Bank Leu de Zurich, a través de las operaciones que se hacían y hacen desde la oficina en Argentina de calle Florida 375, piso cuarto de Capital Federal. La representante del Leu es Marina Harteneck de Cuervo y Elgue fue nombrado ejecutivo de Cuentas.
Macri abrió la cuenta Wini en 1997, pero en 2001 se cerró y fue transformada en otras dos cuentas. Por un lado se abrió la cuenta número 0065-388780-92, a nombre de la sociedad Wingreen Internacional Sociedad Anónima, cuyo beneficiario es Macri. Pero también se abrió la cuenta a nombre de Ramgate Sociedad Anónima, con el número 0065-636384-32, cuyo movimiento de fondos se desconoce, aunque se estima que tenía no menos de 300.000 dólares. Ramgate se constituyó en Montevideo el 15 de septiembre de 2000. Las dos últimas empresas off shore -que fueron compradas y luego nombrado un directorio, como habitualmente se hace en Uruguay o en los conocidos paraísos fiscales- fueron legalizadas ante el consulado suizo en Montevideo.
A su vez, Macri hizo abrir la cuenta número 0065-116707-82, a nombre de otra sociedad: Notki Investment Sociedad Anónima, que fue inscripta el 28 de julio del año 2000, con el número 7.531 del Registro Nacional de Comercio de Uruguay y publicada en forma legal el 14 de agosto de ese mismo año. En todas las operaciones participó como apoderado o asesor legal y contable el abogado Borrajo. En un escrito enviado el 2 de mayo de 2002 a Mónica Corbalán -al que accedió Análisis- Borrajo reconoce incluso ser apoderado de las sociedades uruguayas Notki Investment SA, Ramgate SA y Wingreen Internacional SA.
La sociedad de Notki Investment SA fue la última constituida por Macri. En la documental del 17 de abril de 2001 se le da “poder general de la empresa” a Néstor Fernando Grifoni, en un acta notarial redactada en Montevideo. Grifoni tiene domicilio en Intendente Guillermo Palma 936 de Paraná. Fue hombre de confianza de Macri en el Ministerio de Economía de la provincia, en el primer gobierno de Busti y hoy es empleado de la firma Inenco SRL, con sede en Santa Fe. La firma de cartón corrugado tiene estrechas vinculaciones con Macri, aunque Lalo no aparece en los papeles.
El acta de Notki se hizo ante la escribana Gianella Francesca Guarino Anfossi. Ante ella compareció el señor Mauro Martínez Mohr, uruguayo, con cédula de identidad número 1.294.549-2, “en su carácter de presidente y en nombre y representación de la sociedad Notki Investment SA, con sede en Juncal 1.305 piso 13. Notki Investment SA fue legalizado incluso ante el Consulado Argentino en Montevideo. Dicha tarea la llevó adelante la Rockney Consultants Ltd., con sede en Islas Caymán, por lo cual percibió 300 dólares de honorarios de parte de la sociedad de Macri. En los últimos años, la firma Notki recibió varios depósitos, provenientes de la agencia de cambios Divisar Sociedad Anónima, de Montevideo. Las enviaba un contador Carlos Casarotti, con domicilio en Buenos Aires 618 de dicha capital uruguaya, quien figura como director de Notki. Según los registros, el 18 de septiembre de 2000 se depositaron 190.000 dólares. Ese mismo día, se enviaron otros 200.000 dólares. Cuatro días después se depositaron otros 250.000 dólares y otros 175.000 dólares. O sea que en menos de una semana ingresaron 815.000 dólares a la sociedad uruguaya del ex ministro. Macri llegó a tener, en Suiza, 1.676.895 dólares. Es decir, más de cinco millones de pesos.
• Los movimientos de la justicia
A partir de una presentación del abogado penalista Ricardo Monner Sans, la entonces jueza de Instrucción Susana Medina de Rizzo (actual vocal del Superior Tribunal de Justicia) dispuso el desarchivo de la causa por enriquecimiento ilícito que tenía en el Juzgado de Instrucción Número 5 de Paraná desde julio de 1996 y ordenó la pertinente investigación a la fiscal Adriana Bupo. A Medina de Rizzo la reemplazó primero Oscar Dosbá, pero quien actualmente está al frente del juzgado José Eduardo Ruhl.
Hubo varias medidas instrumentadas, pero muchas de ellas fracasaron. Por ejemplo:
-Una persona clave en la investigación judicial es Mónica Corbalán, ex esposa de Macri. De hecho, varias cuentas figuraban en forma conjunta con su ex marido y en el expediente consta documentación donde figura su firma. La mujer se excusó de concurrir al juzgado en por lo menos tres instancias. Cuando finalmente lo hizo, reconoció que tenía “mucho para decir”, pero optó por no avanzar en sus dichos porque estaba “presionada y amenazada” y estaba a resolución la demanda de divorcio. Pero la última vez que compareció dijo que no tenía “nada que aportar en la causa, porque hacía unos cinco años que no convivía con Macri”. Por ello fue que la fiscal Bupo solicitó la remisión de los testimonios a fin de investigar la posible comisión de un delito de acción pública.
-Gustavo Borrajo también compareció a declarar. De alguna manera reconoció que fue apoderado de Macri, pero negó haber manejado cuentas en el exterior del ex ministro. Incluso, cuando se le mostró el papel por él firmado, dirigido a Corbalán, reconociendo su vinculación con el manejo de las cuentas en Suiza, sostuvo que la firma estampada era “parecida” a la suya, pero la desconoció.
-Quien nunca fue hallado es Néstor Grifoni, mano derecha de Macri en algunos de sus negocios. Según se pudo saber, se le hicieron por lo menos diez citaciones, en Paraná y Santa Fe, pero jamás se lo encontró. De hecho, actualmente, según los registros de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el hombre cumple funciones en la firma Inenco, en Santa Fe, propiedad de Macri.
-Otra persona clave que nunca fue citada es Alfredo Elgue, el ejecutivo de cuentas de Macri, amigo personal de Borrajo, quien cumple funciones en Capital Federal.
-Donde se notó que hubo errores investigativos fue en los exhortos que se hicieron al Registro Nacional de Comercio de Montevideo, lo que demandó unos seis meses. Se preguntó, por una parte, si Marci y su ex esposa Corbalán figuraban en sociedades uruguayas y al existir una respuesta negativa, se optó por no avanzar en tal sentido. En realidad, ninguno de los dos integró nunca sociedades off shore, sino que lo hicieron a través de otras personas. Si se hubiese preguntado por Grifoni, por ejemplo, hubiera aparecido de inmediato como apoderado general de Notki Investment SA, por donde pasaron 815.000 dólares en el año 2000. También estaba como apoderado Borrajo.
-No obstante, un importante paso adelante -aunque no se buscó profundizar- fue que el Registro Nacional de Comercio reconoció la existencia de las sociedades off shore mencionadas, por donde pasó el dinero, con destino a Suiza.
Fuentes judiciales indicaron que la fiscal Bupo estaría decidida a archivar la causa, pero quien tendrá que definir si hace lugar o no es el juez Ruhl. Lo único que queda claro es que si la causa Macri se cae, será otra grave derrota de la justicia entrerriana y una nueva victoria de la corrupción, esa que sonríe cada vez más seguido en esta provincia.
• Archivo y prescripción, los fantasmas
La prescripción y archivo de causas por corrupción sigue su curso. En los últimos años, la más sonada fue la relacionada a la compra irregular de 25.000 cajas de alimentos, de 1990, pero a ella también se sumó la de la operación de 27.300 cajas, con idéntico destino. Recientemente, la sonada causa judicial por el negociado del ex funcionario bustista Oscar Horacio Mori en lo que fue el frustrado control vehicular en Entre Ríos quedó archivada, al disponer la prescripción el juez de Instrucción de Paraná, Héctor Vilarrodona. La denuncia había sido formalizada el 22 de abril de 2002 por la hoy desaparecida Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA). El magistrado consideró que “es cierto que de las constancias de la causa surgirían elementos de juicio suficientes para proseguir la investigación de la conducta del imputado”, en referencia a Mori, ex secretario de Reforma del Estado y Control de Gestión en la anterior administración de Jorge Busti.
En la resolución Vilarrodona argumentó que “la prescripción comenzó a correr a partir del 21 de mayo de 1999” (Mori había sido renunciado por Busti el 22 de marzo de 1999, dos días después que Análisis publicara la confesión de la ex concejal Liliana Morard, revelando cómo se repartió el dinero de los dos Aportes del Tesoro Nacional por casi un millón de pesos-dólares, por lo cual ambos se encuentran procesados) y consideró que “la pena máxima que prevén los artículos 173 inciso 7 y 174 inciso 5, como así también las disposiciones de los artículos 59, 62 inciso 2 y 63 del Código Penal” prevén una pena de seis años de prisión. Reconoció que “si bien es cierto que de las constancias de la causa surgirían elementos de juicio suficientes para proseguir la investigación de la conducta del imputado, lo cierto es que, dado el tiempo transcurrido desde el comienzo de la prescripción, denunciado ante el juzgado a mi cargo en fecha 22 de abril de 2002, en la figura delictiva de Administración Fraudulenta Agravada”, la acción penal “se encuentra prescripta”. Por ende, se decidió “el sobreseimiento” de Mori.
Vilarrodona citó como elementos concretos para tal prescripción “que la denuncia fue formulada recién en el mes de abril de 2002, o sea tres años después de haber concluido el obrar que se denuncia”, como así también “las numerosas medidas previas que fueron necesarias producir para arribar al requerimiento de instrucción formal -que abrió formalmente el proceso- y que fuera evacuado en fecha 3 de marzo de 2005”. Acotó también que “no cabe por ello analizar la responsabilidad penal del encartado, ya que la prescripción de la acción penal impide pronunciarse sobre los hechos y la responsabilidad del imputado”. Por ende, Mori fue sobreseído en el delito de Administración Fraudulenta Agravada. (APF.Digital)