PAPELERAS: GREENPEACE SE REUNIÓ CON TAIANA Y PIDIÓ QUE ARGENTINA "ABANDONE SU POLÍTICA HIPÓCRITA"
CAPITAL FEERAL, 13 ENE (APF.Digital)
"A pesar de las múltiples promesas de modernidad, controles y tecnologías de protección ambiental, las plantas que se proponen establecer en Uruguay son las mismas plantas que en todas partes del mundo reciben un permanente cuestionamiento por sus impactos ambientales y son cada vez más arrinconadas por legislaciones que procuran ponerle límites a la contaminación", señaló Juan Carlos Villalonga, director político de Greenpeace, también presente en la reunión.
Greenpeace considera que dadas las características de las plantas proyectadas, sus dimensiones y el tiempo que permanecerán operando (alrededor de 40 años) deberían hacer reflexionar a las autoridades de ambos países para superar el conflicto acordando un criterio único sobre este tipo de emprendimientos.
"Lo que vemos a futuro es una expansión de esta actividad en ambos países, por lo que venimos a reclamar la adopción de estándares que permitan hacer de la industria del papel, una actividad sustentable y ambientalmente correcta", agregó Villalonga.
En este sentido, "la problemática de la instalación de las plantas de celulosa Botnia y Ence en las márgenes del río Uruguay es sólo la punta del iceberg. No sólo porque se prevén más inversiones en este sector, sino porque las que ya están instaladas cuentan con tecnología obsoleta", afirmó.
La adopción de un Plan de Producción Limpia para la Industria del Papel es un viejo reclamo de Greenpeace en todo el mundo. El plan presentado en Cancillería prevé la eliminación total del cloro en la fase del blanqueo de la pasta celulósica, la eliminación de efluentes en las plantas de pasta y papel (Circuito Cerrado de Efluentes), la adopción de medidas tendientes a la creación de un consumo responsable y la explotación bajo certificación de las plantaciones de las que se extrae la materia prima, entre otras medidas.
Desde los años "90, Greenpeace ha sostenido que la industria del papel necesita de una transformación para evitar las consecuencias negativas de su actividad y ha denunciado la contaminación producida por las plantas celulósicas instaladas en la Argentina. (APF.Digital)