DICTAN CLAUSURA PREVENTIVA DE LA PLANTA SOYCHÚ
GUALEGUAY, 17 ENE (APF.Digital)
La medida viene a dar respuesta a los incesantes reclamos de un grupo de vecinos autoconvocados, que organizaron una manifestación frente a las instalaciones de la planta, que se suspendió por mal tiempo y se postergó para esta semana, informó diario UNO.
El gobernador Jorge Busti envió una misiva en la que manifestó su apoyo a la medida dispuesta por el intendente local. Un párrafo de la carta dice: “Como ha sido nuestra política coherente en la defensa de la salud, calidad de vida y del medio ambiente, para todos los entrerrianos, en la lucha contra la contaminación que provocará la instalación de las plantas de celulosa en el Uruguay, saludamos vuestra acción en el compromiso de una mejor vida para todos los habitantes de Gualeguay”.
La medida causó preocupación entre los trabajadores. Muchos de ellos son cabeza de familia, aunque desde la organización de la marcha se dejó en claro que de ninguna manera se planteaba el cierre de la planta ni la pérdida de fuentes de trabajo.
Por su parte, el secretario general del Sindicato de la Carne local, Aníbal Brugna, expresó que “el único perjudicado es el trabajador”. Además dijo: “Desde el sindicato acompañamos toda medida que sea una solución definitiva a los olores y la contaminación del medio ambiente de la ciudad, pero no apoyamos la decisión de clausurar la planta. Respetamos la decisión, pero no la compartimos; creemos que el único perjudicado es el trabador”.
Brugna sostuvo que defenderán los intereses de los trabajadores de la empresa, pero que “desde el sindicato, con los trabajadores, no vamos a fomentar ningún tipo de enfrentamiento”.
El reclamo de los vecinos data de hace varios años y se centró en la dilación en la solución al problema de la contaminación ambiental que produce la actividad de la empresa.
Dentro de los puntos que se expusieron, se pidió el traslado de la planta a una zona alejada de la ciudad y se propuso la creación de una colectora que transportara los efluentes líquidos producidos por la empresa hasta la zona de la Defensa Costera Sur, para su posterior tratamiento en piletas de decantación, evitando que estos productos sean arrojados en el tramo del río que bordea Gualeguay. Tal solicitud se fundó en que los efluentes líquidos –que contienen una elevadísima carga orgánica–, al igual que las emanaciones gaseosas, producen olores y podrían afectar la flora y la fauna.
Desde la firma, Marcelo Mosca, jefe de Mantenimiento de la planta y responsable de la Planta de Harinas de Subproductos, y Federico Eckel, asesor de la firma en el tema, explicaron en una conferencia de prensa que organizó la empresa los trabajos de instalación del aerocondensador que, aseguran, terminará con los olores.
Mosca informó que desde el 20 de diciembre de 2005 se están haciendo ensayos y modificaciones de sistemas. Al respecto dijo: “El equipo que estamos manejando está trabajando en muchas partes del mundo, así que no tiene por qué no funcionar en la planta de Soy-chú. Este equipo trabaja conjuntamente con la instalación de la planta, por eso estamos modificando distintos sectores para aumentar la eficiencia del equipo”. También aclararon que los intensos olores que se registraron en las últimas semanas de diciembre se debieron a roturas mecánicas que complicaron toda la parte operativa de la planta.
Por su parte, Eckel mencionó que los olores se generan por las vísceras del pollo, que al ser cocinadas evaporan agua, que arrastra productos que son olorosos. Además descartó que generaran problemas en la salud, “no porque nadie se ha muerto con el olor del excremento. Pero acá lo que causa olor son los ácidos gasovolátiles, que tienen olor a chivo, y algo de productos amoniacales, que también hay y tienen olor feo”.
Para finalizar aseguró que “todos esos productos, con esta instalación que se está haciendo, son condensados y eliminados”. (APF.Digital)