2008-02-25

ROBO DE BEBES: PAUL NAVONE NO SE PRESENTO A DECLARAR Y FUE CITADO NUEVAMENTE PARA EL 3 DE MARZO

- El teniente coronel Paúl Alberto Navone presentó tres certificados médicos a través de los cuales se excusó de prestar declaración indagatoria en el Juzgado Federal de Paraná, en la causa que lo tiene como imputado por su supuesta actuación en el robo de bebés nacidos en el Hospital Militar durante la última dictadura • La jueza Myriam Galizzi fijó como nueva fecha para su comparencia el lunes 3 de marzo próximo.

PARANÁ, 25 FEB (APF.Digital)

El militar no viajó desde la localidad cordobesa de La Granja -donde reside- alegando problemas de salud, por lo que fue citado nuevamente para el 3 de marzo. Navone envió tres certificados médicos que acreditan que padeció un pico de glucemia ya que desde hace nueve años sufre de diabetes crónica, y se le ordenó un reposo de 48 horas. Los certificados fueron firmados por el Dispensario del Hospital Militar local, por un centro asistencial zonal y por un especialista que lo habría revisado.

En tanto, la abogada querellante Marina Barbagelata indicó que se solicitó que Navone sea revisado por un médico del Poder Judicial de la Nación más cercano a La Granja, y que si se constata que su estado no le impide presentarse a declarar sea detenido en forma inmediata, aunque admitió que la jueza no haría lugar a la petición puesto que ya fijó nueva fecha para su indagatoria, informó Análisis Digital.

Navone prestó servicios en la Sección Inteligencia 122 de Paraná, dependiente del Destacamento de Inteligencia 122 de Santa Fe, a su vez dependiente del Segundo Cuerpo del Ejército con asiento en Rosario.

Durante 1976 “se encontraba en apoyo del Comando de la Segunda Brigada Blindada” de la capital entrerriana, tal lo que informó a la Justicia el Comando local del Ejército, además de aportar para la causa los datos personales del imputado y las fotocopias autenticadas de su ficha individual.

“Entiendo que se mantiene a la fecha lo considerado en cuanto a que, según las constancias arribadas a la causa, puede sostenerse razonablemente que se cuenta con una acreditación básica suficiente respecto de los hechos delictuosos sometidos a investigación, como para sustentar procedente la imputación y citación de Paúl Alberto Navone, requerida por el señor fiscal, bajo su eventual actuación en calidad de autor de los delitos denunciados e investigados”, sostuvo la jueza en el llamado a declaración.

Los hechos investigados están encuadrados en los artículos 139 inciso 2 (alteración de identidad de un menor) y 146 (sustracción de un menor del poder de sus padres), ambos del Código Penal. Navone está domiciliado en Calle Pública sin número de La Granja, una localidad ubicada en las sierras cordobesas. Para tomar los recaudos correspondientes, ya a principios de este mes Galizzi libró oficio a la Policía Federal para que lo identifique en cinco juegos completos de fichas dactiloscópicas y efectúe un “informe de vida y costumbres”. También se estableció su estado patrimonial, con elementos de valoración para que se fijen honorarios, en caso de corresponder.

Se espera que Navone aporte datos sobre qué sucedió con los hijos mellizos que habría dado a luz Raquel Negro en el Hospital Militar de Paraná, hacia mediados de 1978, ya que integró el grupo de tareas que la trajo desde Rosario y permaneció con ella durante el cautiverio en la institución de Avenida Ejército, según lo que declaró en noviembre pasado el ex agente de Inteligencia Eduardo Tucu Costanzo.

La versión es que el varón nació muerto, pero esto se contradice con testimonios de ex trabajadores de una clínica de pediatría de Paraná, donde habrían ingresado los dos nenes.

De todos modos, el varón padecía serios problemas de salud que le habrían causado la muerte a los pocos días. En tanto, la niña fue dejada en la puerta de un convento u orfanato de Rosario, en una acción realizada por otros represores el ex agente civil de Inteligencia del Ejército, Walter Pagano; y el teniente coronel retirado Daniel Amelong, ambos detenidos en Rosario por su accionar en el centro clandestino de detención Quinta de Funes.

Se sostiene que todo este operativo, que terminó con el asesinato de Raquel Negro y la apropiación de sus hijos, fue coordinado por quienes eran en esos momentos los máximos jefes de la represión ilegal en la región: Leopoldo Fortunato Galtieri, Juan Carlos Ricardo Trimarco y Ramón Genaro Díaz Bessone.

Además, el traslado de Negro a Paraná para dar a luz se realizó en simultáneo con la denominada “Operación México”, por la cual el marido de la mujer, Tulio Tucho Valenzuela, también detenido en Rosario, debía viajar a México y facilitar el asesinato o la detención de la cúpula de la organización Montoneros. Sin embargo, Valenzuela desbarató la operación y denunció públicamente las graves violaciones a los derechos humanos que se cometían en los centros clandestinos de detención rosarinos. Actualmente, también está desaparecido. (APF.Digital)

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