GUALEGUAYCHU: INVESTIGAN ENVENENAMIENTO DE 30 PERROS
GUALEGUAYCHÚ, 30 ABR (APF.Digital)
La noticia se conoció ayer, justo en el Día del Animal. Vecinos de la zona de Parada 13 de Urquiza al Oeste, camino de acceso al Cementerio Parque y también a la Posada de Bolacuá, están preocupados e indignados por la muerte de unos 30 perros de diferentes razas y tamaños, algunos callejeros y otros con dueño.
Los canes aparecieron sin vida la semana pasada en diferentes zonas del barrio y alrededores, por lo que los habitantes del lugar denunciaron inmediatamente el hecho a la Policía que comenzó con las investigaciones.
En tal sentido, se le dio intervención al veterinario policial, Fernando Muller, quien constató oficialmente la muerte de 7 perros pero reconoció que tomó conocimiento de al menos otros veinte casos similares no denunciados.
Si bien todavía no se puede confirmar el tipo de sustancia tóxica que envenenó a los animales, Muller dijo en diálogo con El Día que podría tratarse de Estricnina o Aldrín, éste último un organoclorado integrante de la llamada “docena sucia” que engloba a aquellos pesticidas que más problemas ambientales genera, y que además está prohibido en Argentina.
Según explicó el profesional, “poca cantidad de ese elemento tóxico, empapando trozos pequeños de carne dentro de una bolsa, pueden hacer un desastre”, y calificó a esa acción como “un acto criminal”.
“Es criminal porque en qué cabeza cabe tirar veneno de esa forma, más allá de que quieran matar a los animales, porque pueden matar a cualquier criatura que esté jugando y sin darse cuenta se lleve la mano a la boca”, remarcó.
Al ser consultado sobre la identificación del producto, el médico veterinario explicó que “las muestras están siendo analizadas en el laboratorio de la provincia, pero la sintomatología que tenían los animales era similar a la que produce el Aldrín, que con poca cantidad en trozos de carne muy pequeños es muy tóxico y cuando se ingiere provoca el efecto un par de horas después”.
Tal como se investiga, los responsables de semejante matanza habrían desparramado algunos de esos elementos tóxicos en diferentes zonas para que los animales lo comieran, y eso explica la gran cantidad de perros envenenados. Incluso, varios de esos animales murieron en los propios domicilios de sus dueños a las pocas horas de volver de la calle.
“Mi perro murió acá mismo en el patio, de un momento para el otro luego de haber estado suelto todo el día”, dijo a El Día una de las vecinas que efectuó la denuncia en la Comisaría Cuarta. La mujer contó además que otra señora que vive al lado del Cementerio Parque Jardines de Gualeguaychú sufrió la muerte de su mascota minutos después de que el animal “fue hasta la tranquera a acompañar a una persona y cuando volvió tomó agua; al ratito estaba tieso dentro de un galpón”. (APF.Digital)