2010-07-12

GUALEGUAYCHU: LABORATORIO AMBIENTAL NO SE PONE EN MARCHA POR FONDOS ATRASADOS QUE DEBE LA NACION

- La Municipalidad adquirió los equipos, pero el laboratorio sigue embalado por falta de fondos • “Está faltando un depósito de aproximadamente 800 mil pesos por parte de Nación según lo que se estimó en ese convenio”, dijo la titular de Medio Ambiente. La Municipalidad firmó el 4 de abril de 2008 el “Convenio específico de fortalecimiento institucional de control ambiental”, con la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, que le permitió, dentro del Programa de Vigilancia Ambiental, la adquisición de un equipamiento de laboratorio de última tecnología para la detección de contaminantes. Ellos son un cromatógrafo gaseoso “Clarus 600”, con detector de masas, de captura de electrones (ECD) y de ionización de llama; un Espectrómetro de masas por plasma inductivamente acoplado; sistema “ICP-MS Modelo Elan 9000”; y un Espectrofotómetro UV-Vis Modelo Lambda 25. Son de la empresa Perkin Elmer y fueron adquiridos con todas instalaciones de gases necesarias para el funcionamiento de los mismos. “La Empresa proveedora es de gran prestigio, tanto nacional como internacional, ofreciendo equipamiento de última generación, cuenta por otra parte con un amplio servicio técnico, de post-venta y un sólido equipo de capacitación, además de haber propuesto una oferta económica acorde con los precios de mercado”, manifestó a El Día la Directora de Medio Ambiente municipal, Noelia Indart. El material fue adquirido el 2 de marzo de 2009 pero su llegada a la ciudad fue entre marzo y octubre de 2009; se recibió la autorización para la llegada del detector ECD del cromatógrafo Gaseoso en los primeros días de enero de este año. Dicha autorización deriva de un trámite administrativo previa aprobación de un curso de capacitación para la obtención de la licencia emitida por la ARN (Autoridad Regulatoria Nuclear) que habilita al edificio y al personal al almacenamiento, manejo y uso de este detector. Con esta licencia la ARN categorizó al nuevo laboratorio de control ambiental como Clase II y III. “El equipamiento permitirá el análisis de muestras en diversas matrices y en corto tiempo, logrando detectar concentraciones de contaminantes en el orden de las partes por trillón (ppt) ajustándose a las directrices de la Ley Nacional Nº 24.051 Residuos Peligrosos, en la que se establecen límites de los contaminantes medioambientales en concentración ultra traza”. Cabe señalar que en esta legislación “se basa la preservación del sistema biótico y la provisión de agua superficial para su potabilización y agua de recreación. Los sofisticados equipos permitirán establecer el cumplimento de los límites establecidos en las normas ambientales internacionales”, informó prensa municipal el 22 de junio de 2009. Se acotó: “la decisión de adquirir el equipamiento mencionado constituye un hito para el desarrollo de la capacidad autónoma de nuestra ciudad en el contralor y Vigilancia Ambiental, que permitirá contar con un laboratorio moderno y de excelencia, aspirando a un plano de igualdad académica y tecnológica con otros Laboratorios y Centros de Investigación de primera línea del país. También permitirá alcanzar el mismo nivel que otros laboratorios regionales de Latinoamérica dedicados al mismo propósito. A ello se suma la posibilidad de desarrollar Proyectos Multidisciplinarios en las distintas áreas de investigación tanto a nivel nacional como internacional, que favorecerán la cooperación entre organismos del país y del extranjero, especialmente con los laboratorios del Mercosur”. Se pensó instalar el laboratorio en una edificación ubicada en el predio de Obras Sanitarias Municipal, “cuya obra se encuentra en la etapa de finalización, destacándose la preservación de su fachada arquitectónica. Estas actividades se desarrollan en conjunto con profesionales de la Secretaría de Planeamiento Urbano (Dirección de Planeamiento) y la Subsecretaría de Salud y Medio Ambiente”, precisó el comunicado oficial. • Equipos modernos pero embalados Sin embargo, corrieron los meses, llegamos al 11 de julio y el laboratorio sigue embalado, la construcción no fue terminada y el municipio no puede utilizar el sistema. Desde que llegaron a la ciudad, y hasta días pasados, permanecieron en la hoy casa del Centro Arqueológico “Don Manuel Almeida” en condiciones que originaron mucha preocupación en sus directivos. Teniendo en cuenta que el equipamiento proyectado presentará posibilidades científico-tecnológicas y de contralor ambiental, además de fortalecer el perfil productivo del departamento “certificando el comportamiento ambientalmente amigable del desarrollo local”, llamó la atención dónde y cómo estaban. Indart informó que “los equipos ya no están en lo que será el museo de Almeida. Días atrás, gracias a la colaboración de una empresa local, los retiramos porque ellos necesitaban su lugar, ahora están depositados -en su envoltura original- en la Dirección de Medio Ambiente”.

GUALEGUAYCHÚ, 12 JUL (APF.Digital)

- ¿Fueron comprados para controlar a la planta de Botnia?

Es para hacer algún que otro control a Botnia pero también para ampliar el nivel de contralor desde el municipio para con nuestros recursos naturales: los ríos Gualeguaychú y Uruguay, y los arroyos que afluyen en ellos; como así también los efluentes del Parque Industrial.

Estos equipos son de alta tecnología y los efluentes que libera la pastera son muy complejos; hay diversos tipos de efluentes como orgánicos e inorgánicos.

Ahora están en la Dirección de Medio Ambiente, empacados en su envoltorio original por cuestiones de conservar la garantía”.

-Hay una fecha estimada para que comiencen a ser utilizados?

Sinceramente, a esta altura ya tendríamos el laboratorio terminado. Cuando se compraron esos equipos, incluyó todas las instalaciones de gases auxiliares que necesitan para que funcionen.

Son muy complejos que utilizan distintos tipos de gases extra puros, con cañerías muy delicadas. Las hacen solamente tres o cuatro empresas en todo el país.

-¿Y se pensó en un edificio de Obras Sanitarias?

El predio pensando es una casona que está sobre Avda. 2 de Abril, se comenzaron con las tareas de refacción hasta que los recursos alcanzaron. Hoy por hoy, está faltando un depósito de aproximadamente 800 mil pesos por parte de Nación según lo que se estimó en ese convenio. Ese monto permitirá terminar el laboratorio, una parte del techo y el amoblamiento interno.

- ¿Y cuándo va a llegar ese dinero?

Numerosas gestiones ha realizado nuestro intendente para el envío, hace mucho tiempo que se está atrás. Esto lo comenzó realizando el Dr. Martín Piaggio, cuando asumí en mi cargo ya venía manejándose a través intendente y Piaggio.

Ellos, hoy por hoy, son los que persiguen esta gestión con Nación para que se pueda otra vez depositar el dinero faltante y culminar el trabajo. Es fundamental porque permitirá aumentar nuestro sistema de contralor local.

Aclaró que los análisis o determinaciones más complejas como metales pesados, plaguicidas, órganos clorados u órganos fosforados “siempre tenemos que estar derivándolas a otros laboratorios, con un costo importante”.

- ¿Qué técnicos tendrán a su cargo el manejo de todos estos equipos?

Desde de la Dirección de Medio Ambiente hay algún que otro personal que se ha capacitado, he estado viajando a cursos. Es una tecnología muy avanzada que nos permite detectar hasta lo que se denomina parte por trillón en la parte química de estas determinaciones.

También se pensó en hacer convenios con universidades e instituciones locales como para poder intercambiar tanto el conocimiento, aprendizaje y todas las prestaciones que este tipo de equipamiento nos puede brindar.

- ¿Qué áreas pueden desarrollar el manejo de estos equipos?

Son más que nada técnicos, analistas. Hay mucho personal de la municipalidad que son licenciados en Bromatología afectados en Medio Ambiente y Obras Sanitarias, también ingenieros.

- ¿El permanecer tanto tiempo en su estado original, sin uso, lo puede afectar?

Tuve la posibilidad de trabajar en la casa donde funcionará el Museo de Almeida, antes estaba la Subsecretaría de Salud y de Medio Ambiente. Allí no hay humedad, los equipos traen un packaging muy avanzado.

Trasladamos todo con una persona especialista en manejo de autoelevadores, no ha sufrido ningún deterioro ni siquiera el packaging exterior. Vienen preparados, inclusive el más grandes (un ICP Masa) está dentro de una caja de madera y con un material de plástico que no permite el ingreso de humedad.

• El dinero faltante

El intendente Juan José Bahillo ha realizado continuas gestiones para que Nación remita los fondos que restan por el convenio firmado. El mismo estableció una partida de alrededor de dos millones de pesos pero el recibido hasta el momento no alcanza el millón doscientos mil pesos.

El organismo nacional fue enviando remesas con las cuales se utilizó para hacer parte de la construcción, pago del combustible de la lancha y camioneta y abonar sueldos del Plan de Vigilancia Ambiental.

El último depósito fue el 17 de marzo de 2009. Desde esa época no llegó ni un peso más. Fue la municipalidad, es decir, la comunidad de Gualeguaychú la que siguió con las erogaciones para mantener en pie dicho Plan.

Se estima –de acuerdo a fuentes fidedignas- que desde esa fecha y hasta febrero de 2010, por ejemplo, el municipio había gastado más de 300 mil pesos. Esa cifra, más la que se continúa destinando, en algún momento será enviada por Nación, atento al convenio que firmó.

Por otra parte, una vez que el laboratorio de alta tecnología esté en funciones, su mantenimiento correrá por cuenta de la comuna local. Punto que no debe verse como un gasto, sino como una asignación de recursos para una mejor calidad de vida.

El nuevo edificio se encuentra con una construcción del 90%, se espera el depósito de cuotas de Nación. Mientras tanto se siguen efectuando tareas de elección de materiales, reactivos y otros instrumentos necesarios para que el laboratorio funciones de la mejor manera.

• Gestión de la Asamblea

Los equipos ya no están en el futuro Museo “Don Almeida” lo que lleva tranquilidad al Centro Arqueológico, a cargo de la casa ubicada en 25 de Mayo 533, pero también para la Asamblea Ambiental.

Un referente de la misma recordó a El Día que “el laboratorio ya debería estar funcionando y desde hace mucho tiempo atrás. Se consiguió por gestión de la Asamblea y para controlar todos los movimientos de Botnia”.

¿Cuánto tiempo ha pasado?, se peguntó. La respuesta es clara, muchos meses, y en los cuales la pastera ilegal (dicho por La Haya) provocó varias situaciones complejas. El laboratorio podría haberse utilizado.

Resta esperar ahora que el Estado nacional cumpla con el convenio y remita el dinero necesario para terminar la obra. Gualeguaychú, una vez más, cumplió. (APF.Digital)

Te puede interesar