EL INTA CONCEPCION DEL URUGUAY CREO DOS NUEVAS ESPECIES DE CEBOLLAS
PARANÁ, 01 OCT (APF.Digital)
La expectativa del cultivo de cebollas es ilimitada en la provincia. Entre Ríos no figura como zona de producción de cebollas, debido a que es una hortaliza que, principalmente, se cultiva en suelos secos; sin embargo, desde hace una década, a través del Proyecto Regional de Horticultura del Instituto Nacional de Tecnología Agroalimentaria (INTA), se está trabajando en el mejoramiento genético de una especie, resistente a suelos húmedos.
Como antecedentes de este cultivo en la provincia, Feliciano es el departamento pionero, pero la cebolla obtenida, en sus principios, no tuvo buena aceptación en el mercado interno, fundamentalmente por su calidad.
Con ese antecedente y con las semillas de esa población de cebollas felicianeras, el INTA Concepción del Uruguay, desde el 2000, está trabajando en el mejoramiento genético de estas hortalizas y tras diez años de pruebas, se logró crear dos variedades que no sólo resisten el suelo húmedo sino también el frío.
Durante la etapa de experimentación, se hicieron cultivos en los departamentos Feliciano y Colón, en la provincia de Entre Ríos, y en San Vicente y Cerro Azul, en la provincia de Misiones. “Estamos en una etapa de prueba, por lo que la superficie de cultivo es limitada en función de la disponibilidad de semillas que hemos obtenido. El inicio del mejoramiento de este material fue posible por las semillas que nos obsequió un productor de apellido Vicari, de Feliciano. Semillas que pertenecían a una población de cebollas que se cultiva en esa zona desde hace más de 50 años, y que se fue adaptando a las condiciones del suelo y clima, pero que tenían características que no eran aceptadas en el mercado”, indicó en diálogo con EL DIARIO, el ingeniero agrónomo Juan Valiente.
• Germinación
Fue así que con las primeras semillas modificadas genéticamente, desde el INTA se hicieron distintos cruzamientos hasta obtener bulbos mellizos, de diferentes colores y tamaños y de distinta maduración. “Cuando se hizo la selección de los bulbos, al año siguiente se sembraron las semillas que se autofecundaron, esto lo venimos repitiendo desde hace 10 años y hoy estamos en condiciones de asegurar una cultivo de estas especies”, explicó Valiente.
Tras diez años de pruebas, por mejoramiento genético se obtuvieron dos nuevas variedades a las que el organismo denominó: Mbareté y Pireatá INTA, nombres registrados en el Registro Nacional Cultivares (RNC) y en el Instituto Nacional de Semilla (Inase) del Ministerio de Agricultura y Pesca de la Nación.
“A una de ellas la denominamos Mbareté, nombre que proviene del Guaraní y que significa ‘de mucha fuerza’ y Pireatá ‘de piel resistente’, por el comportamiento que tuvo esta variedad frente a los patógenos de algunos géneros de hongos, causales de enfermedades muy comunes en otras variedades”, detalló Valiente.
Como prueba piloto y para determinar el comportamiento del cultivo, el INTA junto a productores entrerrianos de los departamentos Feliciano y Colón, sembraron las semillas de estas nuevas especies, con muy buenos resultados respecto a la calidad de la cebolla obtenida. “La expansión de la superficie de cultivo está limitada en función de la disponibilidad de semillas. En la actualidad se encuentran comprendidos en esta etapa del proyecto unos 15 productores con alrededor de 80 hectáreas en total. No obstante, la expectativa del cultivo es ilimitada, ya que en los departamentos Feliciano se encuentran trabajando con otras variedades 80 productores; en Federal, 50; en Colón. 15 y otros departamentos de menor incidencia”, señaló el ingeniero.
Lo que más entusiasma a los profesionales del INTA es que el consumo de cebolla está en franco crecimiento. De acuerdo a las estadísticas de consumo a nivel país, en Argentina una persona consume 12 kilos de cebolla por año, pero eso no es todo es una las hortalizas más codiciadas en el mercado externo.
En Entre Ríos, de acuerdo a los datos del organismo nacional con sede en Concepción del Uruguay, la población entrerriana consume anualmente la producción de unas 800 hectáreas. “Para nosotros el crecimiento es ilimitado en la provincia. No sólo se puede crecer en superficie sino también en producción y más ahora que esta especie es de gran resistencia también a las bajas temperaturas, lo que nos da seguridad de cultivo en pleno invierno y con buenos márgenes económicos para el productor”, acotó Valiente.
• Producción local
“Con la aparición de estas dos nuevas variedades, obtenidas en nuestro propio ambiente, nos garantiza un cultivo de mejor costo por el menor uso de agroquímicos, pero también de una calidad superior. Otra de las ventajas que encontramos es que estas variedades pueden sembrarse en épocas de escasez de la hortaliza en otras regiones”, acotó Valiente, técnicos especialista en Horticultura del INTA, quien se encuentra trabajando en el proyecto con Ángela Jeaume, docente Técnico Escuela Agrotécnica de Colón.
“En mi opinión, creo que se puede proyectar políticas de gobierno que permita desarrollar un proyecto de más de mil hectáreas de cultivo en la provincia. De esta manera podemos comercializar la producción directamente al Brasil, ya que el ahorro de distancia entre las demás zonas productoras de cebolla se encuentra muy alejadas de este mercado”.
• Costo por hectárea
Hoy en el departamento Colón existen productores con más de 20 hectáreas de cultivo de cebollas, en donde la mecanización es el principal elemento para disminuir costos. “El costo para producir una hectárea por trasplante esta alrededor de 4.800 pesos, mientras que por siembra directa, este valor se reduce a menos de la mitad”, acotó Valiente, quien rescató el trabajo asociativo de los productores de Feliciano, quienes han logrado un trabajo de clasificación, embolsado y comercialización de la cebolla muy buena. “Creo que esa misma estrategia puede ser adoptada en los otros departamentos de la provincia”.
• Datos
En la Argentina, la hortaliza más cultivada es la cebolla. Se estima que el total de superficies cultivadas ronda las 20 mil hectáreas, donde se producen un volumen promedio de unas 600 mil toneladas.
Las principales áreas productoras están en las provincias de Buenos Aires (36 %) Mendoza (18 %), Santiago del Estero (14 %), San Juan (12 %); entre otras zonas de menor importancia se encuentran Córdoba, Salta y Río Negro.
En el país el consumo interno per capita es de 11,6 kilos/año. La cebolla ocupa el sexto lugar, en el país de productos exportados. El principal destino de las ventas externas es Brasil (85 %), seguido de la Unión Europea (14 %).