CONVOCAN A VIVIR LA EXPERIENCIA DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD
PARANÁ, 20 NOV (APF.Digital)
Con el objetivo de generar mayor conciencia acerca de los obstáculos diarios que deben sortear las personas con discapacidades físicas, el movimiento “Yo también quiero”, promueve para esta tarde una convocatoria ciudadana en la esquina de peatonal San Martín y Urquiza.
A partir de las 18, con sillas de ruedas y bastones blancos, propondrán a los transeúntes atravesar por la experiencia de tener que trasladarse en las sillas, o con los ojos vendados, asistidos por un bastón.
“Entendemos que el cambio de conducta empieza por nosotros mismos, porque cada uno sea consciente de las acciones que realiza y que por momentos perjudican a quienes no cuentan con las misma facilidad que otros para moverse”, explicó en este sentido, Pamela Escribano, una de las organizadoras e integrantes de este movimiento.
“Queremos que las personas se sienten en las sillas de ruedas e intenten cruzar el mandapeatón adoquinado, para que comprueben lo dificultoso que es pasar por este lugar; lo mismo haremos con quienes nos permitan vendarles los ojos para avanzar ayudados por un bastón. Las barreras son constantes”, alertó.
En definitiva, la pretensión es que cada uno sienta en primera persona lo que implica movilizarse por una ciudad “que no piensa en quienes acarrean alguna discapacidad”.
“Aspiramos a que se pongan en el lugar del otro y sientan lo mismo que ellos, la impotencia y frustración de no poder cruzar una calle porque no está pensada para una sillas de ruedas, no poder caminar sin riesgos debido a los constantes obstáculos que suponen las veredas rotas y la ocupación desmedida del espacio público, ni hablar de la carencia de semáforos sonoros para sordos, que dependen de la solidaridad de otro para avanzar”, enumeró.
• Promoción
Durante la actividad de esta tarde, además se repartirán volantes informativos, instancia en que también promocionarán el sitio web que este movimiento tiene en las redes sociales, con el propósito de sumar adhesiones.
“Tenemos una página en Facebook y un blog donde subimos información y comentarios; además queremos recolectar firmas porque no descartamos llegar a la Legislatura para exigir la promoción de proyectos que apunten a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad”, subrayó Pamela. En consonancia con ello, manifestó el propósito de que haya más plazas integradoras y estaciones amigables.
• Barreras urbanas
En la ciudad la vida está reglamentada y en buena parte automatizada y, quienes reglamentan y diseñan, lo hacen generalmente siendo jóvenes y con todas sus capacidades por lo que no reparan en que los semáforos son señales visuales cuando podrían ser audiovisuales para personas videntes e invidentes.
Los coches estacionan pegados unos a otros y muchas veces lo hacen obstruyendo los accesos por las rampas dispuestas para el paso con silla de ruedas.
En tanto, los supermercados reservan por ley espacios para vehículos de discapacitados, pero no cuidan la accesibilidad de la entrada o en los baños.
Los timbres de las puertas suelen estar demasiado altos para usuarios en silla de ruedas; las puertas de los edificios públicos suelen ser demasiado pesadas para personas con poca fuerza por la edad, su salud u otros problemas; las puertas rotatorias muchas veces hacen inaccesible el paso, pues no dejan espacio para moverse con muletas y menos en silla.
Es muy común que una propiedad con ascensor tenga en su antesala escalones.
El transporte público en general no es accesible para personas con disfunciones de movilidad o con poca estabilidad y fuerza.
La accesibilidad es el grado en el que todas las personas pueden utilizar un objeto, visitar un lugar o acceder a un servicio, independientemente de sus capacidades técnicas, cognitivas o físicas.
Para promover la accesibilidad se debe hacer uso de ciertas facilidades que ayudan a salvar los obstáculos del entorno, consiguiendo que estas personas realicen la misma acción que pudiera llevar a cabo otra sin ningún tipo de discapacidad. Estas facilidades son llamadas ayudas técnicas. Entre éstas se encuentran el alfabeto Braille, la lengua de señas, las sillas de ruedas, las señales auditivas de los semáforos, entre otras. (APF.Digital)