2016-11-18

Escobar Gaviria: declaran las monjas que lo denunciaron

- Hay tres legajos en trámite en la Justicia nogoyaense por sendas denuncias por abuso en las cuales está acusado el cura Juan Diego Escobar Gaviria • El sacerdote se negó a declarar este jueves y seguirá en Oro Verde. Las dos religiosas de la congregación cordobesa Hermanas Terciarias Misiones Franciscanas, que dirigen el Colegio Castro Barros San José, y que denunciaron al cura Juan Diego Escobar Gaviria, fueron citadas para este viernes por la Justicia para testimoniar en el marco de la causa por abusos iniciada al sacerdote. Se trata de una orden religiosa fundada el 8 de diciembre de 1878 por María del Tránsito Eugenia de los Dolores Cabanillas y que tiene presencia en distintos puntos del país. Uno de esos lugares es Lucas González, a 133 kilómetros de Paraná, el pueblo adonde llegó en 2005 Escobar Gaviria y donde permaneció hasta el 27 de octubre último, cuando fue suspendido por la Iglesia. El sacerdote tiene tres denuncias en su contra por abusos. Un nene de 11 años, y dos jóvenes mayores de edad. Todos, exmonaguillos de la Paroquia San Lucas Evangelista, de Lucas González, que relataron en la Justicia de qué modo fueron abusados por el sacerdote. Tres casos. Los fiscales Federico Uriburu y Rodrigo Molina tomaron en sus manos la investigación, y consiguieron que un juez, el titular del Juzgado de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, mandara a prisión al cura para no entorpecer el inicio de la instrucción de la causa. Pero Escobar Gaviria apenas permaneció una semana tras las rejas. El juez Arturo Exequiel Dumón, del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú, hizo lugar a un planteo de los defensores del cura, Juan Pablo Temón y Milton Urrutia, y lo puso en libertad, aunque con algunas restricciones. Ahora, Esbocar Gaviria permanece recluido en Oro Verde, sin posibilidades de abandonar la provincia y mucho menos el país. Además, el arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, se convirtió en garante de su comportamiento. Este jueves, Escobar Gaviria viajó de Oro Verde a Nogoyá para notificarse de las dos nuevas denuncias por abuso, pero como había ocurrido con el primer caso optó por la misma tesitura: el silencio. Se negó a declarar. Aunque le impusieron la obligación de notificar, tres veces a la semana, sobre su paradero. La Unidad Fiscal de Nogoyá tiene tres legajos con el nombre Escobar Gaviria. El primero, caratulado “Señor Defensor Oficial s/Presentación”, que tiene que ver con la primera víctima, un nene de 11 años; a ese se agregaron otros dos: “Juan Diego Escobar Gaviria s/Abuso Sexual” y “Juan Diego Escobar Gaviria s/Promoción a la corrupción agravada de menores”. “El primer legajo por ahora se tramita solo –aclaró el fiscal Uriburu

Nogoyá, 18 nov (APFDigital)--; y los otros dos se acumulan en una misma causa”.

• Próximos pasos

Lo que sigue por delante en la causa es el testimonio, este viernes, de las dos religiosas del Colegio Castro Barros San José, de Lucas González. Después, seguirá el pedido de pericia psiquiátrica al cura, y tras el cumplimiento de esos trámites el fiscal piensa elevar la causa a juicio.

El fiscal Uriburu recibió el martes al arzobispo Puiggari, que se puso al corriente de los pormenores de la causa que se sigue al expárroco de San Lucas Evangelista, y se sorprendió por el tenor de las denuncias. Los testimonios de las tres víctimas se corresponden con la gravedad de los denunciantes de los otros dos miembros del clero paranaense con causas en la Justicia: Justo José Ilarraz y Marcelino Moya.

Los tres sacerdotes –Ilarraz, Moya y Escobar Gaviria—han sido personajes muy extrovertidos, de alto perfil y expansivos. Y esa personalidad los ha llevado a ganarse la confianza de las familias.

Los tres han sido suspendidos por la curia para el ejercicio del sacerdocio mientras se tramita la investigación judicial.

En el caso Escobar Gaviria la Iglesia dispuso dar inicio a una investigación diocesana según lo dispone el Código de Derecho Canónico en el canon Nº 1.717, “reguladas por las normas de Gravioribus Delictis (delitos muy graves)”, consigna EL DIARIO.

“Como medida cautelar, el sacerdote involucrado, fue separado en esa fecha de la atención pastoral de la comunidad y se le ha impedido el ejercicio público del ministerio, según lo determina el Derecho Canónico, hasta que el proceso investigatorio culmine”, dispuso la curia. (APFDigital)

 

Te puede interesar