Lanzan un segundo campus de Google con terrazas para patinar
California, 09 ene (APFDigital)
El render del proyecto que se acaba de develar fue diseñado por el estudio danés BIG, cuyo titular, Bjarke Ingels (43), pasó por Buenos Aires en octubre, durante la última Bienal Internacional de Arquitectura. Ubicado en 100 y 200 W. Caribbean Drive, el complejo está pensado para fomentar la actividad y maximizar el espacio accesible. Por eso las terrazas funcionarán como pistas deportivas.
El desarrollo también apunta a altos estándares de sustentabilidad ambiental, incluida una calificación LEED Gold, un sistema integrado de transporte público y un plan nativo de paisajismo bajo el agua.
Al llevar el techo al nivel del suelo, los edificios se convertirán en una extensión visual de los parques y el vecindario circundante, un sitio que Google visualiza como una futura comunidad de uso mixto donde sus empleados podrían trabajar y residir.
El terreno para el proyecto se adquirió en un acuerdo de $ 210 millones con NetApp a principios de este mes. Como parte de la iniciativa, Google contribuirá con más de 1 millón de dólares para proporcionar viviendas a la población sin hogar de Sunnyvale y más de U$S 750mil para proyectos educativos.
En Buenos Aires. Bjarke Ingels en la Usina del Arte, durante la conferencia magistral en la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires (foto Marcelo Carroll)
El estudio BIG trabajó en el master plan junto a Clive Wilkinson Architects (diseño de interior) y OLIN (paisajismo). El arquitecto danés es una de las figuras más relevantes del momento. Tanto, que Netflix le dedicó el tercer capítulo del documental Abstract, en el que se presentan creativos de todas las disciplinas.
El otro complejo. También diseñado por BIG , con bicisendas, parques y fachadas transparentes.
Durante su presentación en Buenos Aires, el autor de la Casa Lego dio una conferencia magistral en la Usina del Arte. Allí trazó el recorrido que hizo desde la construcción de un gimnasio escolar hasta el prototipo de un barrio en Marte y quedó claro hasta dónde llega la capacidad de su estudio para adaptarse a los cambios. (APFDigital)