2025-12-24

Fiestas en paz: cuidados para los animales en época de pirotecnia y calor

Kahu Dogs Paraná es una agrupación rescatista de animales de la capital entrerriana que trabaja principalmente con perros y gatos en situación de abandono, maltrato o emergencia. En Diálogo con APFDigital brindaron algunas recomendaciones para mantener la tranquilidad y seguridad de las mascotas en este fin de año. 

En relación con las fiestas, Magalí Taphanel, una de las rescatistas que creó el grupo, alertó sobre los efectos de la pirotecnia, aunque reconocieron que en los últimos años hubo una disminución en su uso y mayor concientización social. Sin embargo, advirtió que todavía se registran episodios graves por la utilización ilegal de fuegos artificiales. En ese sentido, recomendó identificar a los animales con chapitas o collares, mantenerlos en espacios cerrados, generar ambientes seguros con música o ruido blanco y evitar medicarlos sin indicación veterinaria. “Hay una medicación que es muy conocida que tiende a adormecer y a paralizar a los animales con el objetivo de que no estén nerviosos. Pero la realidad es que ellos sienten los ruidos igual y no se pueden mover, o sea, sienten miedo sin poder moverse ni defenderse”.

Taphanel explicó que los animales escuchan entre cuatro y siete veces más que las personas y no pueden identificar el origen ni la duración de los estruendos, lo que les provoca ataques de pánico. “El miedo puede generar intentos de escape, accidentes graves e incluso infartos. Los animales escuchan mucho más que nosotros y no entienden el origen del ruido ni cuándo va a terminar”, señaló.

Otro punto que destacaron fue la necesidad de desalentar la idea de regalar animales durante las fiestas. “Un animal no es un regalo, es una responsabilidad de muchos años. No se puede imponerle a otra persona un compromiso de tiempo, cuidado y dinero sin saber si está preparada”, remarcaron.

Altas temperaturas

Desde la agrupación remarcaron la importancia de extremar los cuidados durante el verano, evitar paseos en horas de mucho sol, garantizar siempre agua fresca y prestar atención a las huellitas de los animales, que pueden sufrir quemaduras severas por el calor del asfalto.

Además del impacto de las fiestas, el calor extremo representa un riesgo adicional. Desde la agrupación explicaron que uno de los errores más comunes es mojar a los animales en la cabeza o el lomo, lo que en realidad atrae más calor. Recomendaron refrescarlos en patas, axilas y abdomen, y estar atentos a signos de golpe de calor como jadeo excesivo, debilidad, temblores o babeo.

Además, si el animal va a estar expuesto durante muchas horas al sol se le puede aplicar pequeñas dosis de protector solar en la zona de la nariz o cabeza.

Kahu Dogs

Su nombre proviene del hawaiano y significa protector, guía o cuidador, un concepto que, según explican sus integrantes, resume la filosofía del espacio: dejar de pensar a los animales como propiedad y promover un vínculo basado en el cuidado y la responsabilidad.

“La palabra Kahu es lo opuesto a dueño. No consideramos a las mascotas como objetos, sino como seres a los que hay que proteger. Buscamos que quienes adoptan a nuestros rescatados se conviertan en su Kahu”, explicaron desde la agrupación.

La iniciativa nació a partir de una experiencia personal. Iara Ortiz y Magalí Taphanel, sus fundadoras, adoptaron una perra de una agrupación local y comenzaron a vincularse como voluntarias. La amistad y el trabajo conjunto derivaron, tiempo después, en el rescate de un perro herido. Sin recursos ni estructura previa, decidieron intervenir con lo que tenían a mano. Ese primer rescate marcó el inicio formal de Kahu.

Actualmente, la agrupación está integrada por ellas dos, aunque cuentan con distintas formas de colaboración comunitaria. Una de ellas es el voluntariado, que incluye traslados a veterinarias, apoyo en hogares de tránsito y colaboración en ferias solidarias que organizan para recaudar fondos. Otra alternativa es el padrinazgo, que consiste en un aporte mensual destinado a cubrir gastos de alimentación, medicación, guarderías o atención veterinaria de los animales rescatados.

El sostenimiento económico es uno de los principales desafíos. Desde Kahu explicaron que los costos varían según la condición del animal al momento del rescate. Una primera atención veterinaria puede rondar entre los 15.000 y 20.000 pesos, pero si el animal requiere internación, los valores ascienden considerablemente, con montos diarios que pueden ir desde los 30.000 hasta los 150.000 pesos, dependiendo del peso y la complejidad del cuadro. A eso se suman medicamentos y cirugías, cuyos costos no bajan de los 300.000 pesos.

La situación se agrava por la falta de refugios en la ciudad. En Paraná no existen espacios públicos para alojar animales rescatados, por lo que las agrupaciones dependen casi exclusivamente de hogares de tránsito. “Cuando rescatamos un animal necesitamos que alguien le abra las puertas de su casa para que se recupere. Todos los gastos corren por nuestra cuenta: alimento, medicación, camita, controles veterinarios. Lo único que pedimos es un lugar, amor y paciencia hasta que pueda ser adoptado”, explicaron.

Actualmente, Kahu participa junto a otras tres agrupaciones de Paraná —Todo por Ellos, Rock My Dogs y Sobrevivientes Paraná— de una colecta solidaria para afrontar una deuda veterinaria que supera los 4,5 millones de pesos y que debe ser saldada antes del 31 de diciembre. La iniciativa apunta a visibilizar que, con aportes pequeños y colectivos, es posible alcanzar el objetivo. “Si 10.000 personas donan 452 pesos, o si 1.000 personas donan 4.500, podemos cubrir la deuda”, explicaron.

Las donaciones pueden realizarse a través del alias Felinos.pna.mp, a nombre de Clemente Florencia Valentina.

Desde Kahu insistieron en que el trabajo de rescate no sería posible sin la solidaridad de la comunidad y llamaron a seguir fortaleciendo la conciencia sobre el cuidado animal, especialmente en épocas críticas como las fiestas y el verano. (APFDigital)

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