2026-03-18

El candidato de Trump para Seguridad Nacional bajo fuego amigo en el Senado estadounidense

Markwayne Mullin integra la Cámara Alta y estuvo en el Capitolio defendiéndose del asedio del 6 de enero de 2021, pero ahora es un ferviente trumpista. Lo postulan para el cargo que ocupó Kristi Noem, eyectada por los hechos de Minneapolis. Mullin es conocido por sus problemas de ira.

El candidato del presidente Donald Trump para asumir el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, fue sometido a un duro interrogatorio sobre política migratoria en una tensa audiencia de confirmación en el Senado el miércoles.

Senador por Oklahoma, Mullin procuró distanciarse de la secretaria saliente, Kristin Noem, que abandonó el cargo envuelta en la polémica por su reacción a la muerte de dos manifestantes en el estado de Minnesota que protestaban por las redadas contra la inmigración ilegal.

Mullin chocó particularmente con el senador Rand Paul, presidente del comité y también republicano. Paul, quien mantiene una relación conflictiva con Mullin desde hace años, dijo a los periodistas tras las tres horas de audiencia que votaría en contra de su nombramiento.

Los republicanos cuentan con una mayoría de 8-7 en el comité de la cámara alta y se necesita una mayoría simple para enviar la nominación de Mullin al pleno del Senado para una votación de confirmación.

Un senador demócrata del comité, John Fetterman, indicó que podría votar a favor de la confirmación de Mullin y durante la audiencia del miércoles explicó que mantiene una “mentalidad abierta”. Se prevé que la votación se celebre el jueves informó Página12.

Noem fue despedida por Trump después de que calificara negativamente a los protestantes tiroteados en Minneápolis (Minesota), una mujer y un hombre.

Mullin dijo que uno de sus objetivos, si es confirmado, sería alejar al DHS y a su polémica agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del foco público.

“Mi objetivo en seis meses es que no seamos la noticia principal todos los días”, dijo. “Quiero proteger la patria. Quiero llevar tranquilidad. Quiero devolver la confianza a la agencia”, añadió.

El senador aseguró que le “encantaría que ICE se convirtiera en una agencia de transporte” para deportar a los migrantes en lugar de estar “en primera línea” con redadas en ciudades y pueblos de todo el país.

Señaló que se exigiría a los agentes federales de inmigración que contaran con órdenes judiciales antes de entrar en domicilios o negocios, a menos que estuvieran persiguiendo a un delincuente comprobado.

Mullin también retiró unas declaraciones que hizo en su momento en las que calificó a uno de los dos estadounidenses abatidos en Minneapolis (Minnesota) de “individuo demente”. El hombre iba armado, y mantuvo al menos dos altercados con agentes del ICE, en el último de los cuales fue tiroteado. “No debería haber dicho eso”, afirmó el candidato.

También dijo que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), que depende del DHS, debería ser “reestructurada” y no eliminada, como han propuesto algunos en la administración Trump.

“Problemas de ira”

La audiencia comenzó de forma explosiva cuando Paul confrontó a Mullin por comentarios pasados que el senador por Oklahoma hizo sobre el senador por Kentucky.

Mullin, un fornido exluchador y peleador de artes marciales mixtas de 48 años, llegó a llamar a Paul “maldita serpiente” y dijo que “entendía” por qué había sido agredido en 2017.

“Dígame en la cara por qué cree que me lo merecía”, le pidió Paul a Mullin.“Y ya que estamos, explíquele al público estadounidense por qué deberían confiar en un hombre con problemas de ira para dar el ejemplo adecuado a los agentes de ICE y de la patrulla fronteriza”, agregó.

El candidato se negó a disculparse con Paul por sus comentarios pasados y, refiriéndose a la agresión, dijo: “No creo que a nadie deban golpearlo por sorpresa”.

Mullin, un firme partidario de Trump, fue elegido senador por Oklahoma en 2022, después de haber pasado 10 años en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Estuvo presente en el Capitolio durante el asalto del 6 de enero de 2021 y colaboró con la policía. Con el tiempo relativizó el hecho y dijo que un indulto de Trump a los atacantes no lo molestaba porque Biden ya había usado esa gracia constitucional (aunque no en beneficio de alzados contra el orden público).

Otro dato llamativo de su biografía pasa por su patrimonio. Al asumir en la Cámara de Representantes, declaró ingresos de entre 200 mil y 2 millones de dólares provenientes de dos empresas familiares, y entre 15 mil y 50 mil dólares adicionales de acciones que poseía en un banco. Una década más tarde, los activos declarados habían aumentado a entre 31,6 y 75,6 millones de dólares por la venta de las empresas de plomería de Mullin a HomeTown Services, algo que afirmó haber concretado en 2021. (APFDigital)

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