Crisis en el PAMI: Médicos de cabecera paran 72 horas y se resiente la atención en todo el país
Los médicos de cabecera del PAMI iniciaron un paro nacional de 72 horas a partir de este lunes, en el marco de un conflicto que expone la creciente tensión entre los profesionales de la salud y la conducción de la obra social más grande del país.
La medida, impulsada por APPAMIA, se da en rechazo a la reciente resolución del organismo, que —según denuncian— implica un fuerte deterioro de las condiciones laborales y salariales. Durante la huelga, los profesionales garantizarán únicamente la atención de urgencias, lo que impactará directamente en la atención primaria de millones de jubilados y pensionados en todo el país.
Un “aumento” que en realidad reduce ingresos
El eje del conflicto es la modificación del sistema de pago a los médicos de cabecera. Si bien la resolución establece un incremento de la cápita hasta los $2.100, desde APPAMIA advierten que, en la práctica, esto implica una pérdida de ingresos.
Según detallan, la medida elimina la consulta presencial como fuente de cobro por prestación, incorpora más prácticas dentro de un monto fijo y suprime incentivos económicos vinculados a la formación profesional. En términos concretos, sostienen que se traduce en “más trabajo, menos ingresos”.
Hasta ahora, la consulta presencial permitía sostener la actividad con un reconocimiento de hasta 140 atenciones mensuales. Con el nuevo esquema, ese ingreso desaparece, afectando de manera directa la viabilidad económica de los consultorios.
PAMI: Consultorios en riesgo y reclamo por una cápita mayor
Desde APPAMIA aseguran que el valor fijado no alcanza a cubrir los costos básicos del ejercicio profesional, como alquileres, insumos y servicios. Por eso, proponen una cápita mínima de $6.500 como piso para sostener la actividad en condiciones dignas.
Además, reclaman la derogación inmediata de la resolución, un aumento general de las retribuciones y la reincorporación de profesionales cesanteados sin causa.
Advierten que, de mantenerse este esquema, no solo se verá afectado el trabajo médico, sino también la calidad de atención que reciben los afiliados.
Un conflicto que se agrava en un contexto crítico
El paro se inscribe en un escenario de crisis más amplio dentro del PAMI. Tal como viene reflejando el sector, los prestadores arrastran desde hace meses problemas de pagos, demoras y condiciones contractuales que generan creciente incertidumbre.
Según se detalla en informes recientes del sector, la combinación de atrasos en los cobros y cambios en el esquema de financiamiento ha puesto en jaque a numerosos prestadores, con impacto directo en la atención.
En este contexto, la medida de fuerza no solo expresa un reclamo salarial, sino también una advertencia sobre el funcionamiento del sistema.
Crisis en PAMI: Impacto en los afiliados
Con millones de jubilados dependiendo del PAMI, la interrupción parcial de servicios durante tres días vuelve a poner en evidencia la fragilidad de la atención primaria. Si bien se sostendrán las urgencias, la suspensión de consultas habituales y controles médicos afecta especialmente a pacientes con enfermedades crónicas o en seguimiento.
Desde APPAMIA señalaron que evalúan avanzar también por la vía legal para frenar la implementación de la resolución, mientras convocan a los profesionales a sostener el reclamo. El gremio concluyyó que sin condiciones dignas para el ejercicio profesional, la calidad de la atención queda inevitablemente comprometida, publicó Mundo Gremial. (APFDigital)