Cada año se pierden en promedio 30 días de clase en el país: advierten por el impacto en el aprendizaje
En Argentina, los estudiantes pierden en promedio más de 30 días de clase por año, según una estimación de Argentinos por la Educación. La cifra implica que, a lo largo de la educación primaria, un alumno pierde en promedio el equivalente a un año completo de escolaridad.
El informe “Tiempo escolar: evidencia internacional y diagnóstico para la Argentina”, elaborado por los investigadores Cecilia Veleda (CIPPEC), Tomás Besada y Martín Nistal (Argentinos por la Educación), analiza el tiempo efectivo de aprendizaje en Argentina a partir de distintas dimensiones del tiempo escolar, incluyendo la planificación de los calendarios provinciales, el ausentismo docente y las inasistencias de estudiantes. Según la evidencia internacional recopilada en el estudio, el tiempo escolar es una condición central para el aprendizaje.
Los autores advierten que Argentina aún no tiene un sistema de información que permita monitorear de manera continua la asistencia de estudiantes y docentes. Países vecinos como Chile y Uruguay, en cambio, cuentan con sistemas digitales que registran la asistencia diaria en la escuela: eso les permite hacer un seguimiento más preciso del ausentismo y mejora la capacidad de intervención de las políticas educativas.
Si bien el Consejo Federal de Educación se comprometió a garantizar 190 días de clase en 2026, un informe previo de Argentinos por la Educación analizó los calendarios escolares y mostró que este año las provincias planificaron, en promedio, 185 días de clase.
Para estimar el tiempo efectivo de aprendizaje, a esa cifra hay que restarles los días que se pierden por ausencias de estudiantes y docentes, paros, suspensiones de clases por problemas climáticos o de infraestructura, entre otros factores.
La mayoría de las provincias no publica sus datos de ausentismo. A partir de las cifras de tres jurisdicciones que sí difundieron datos –provincia de Buenos Aires, CABA y Mendoza, cuya matrícula suma casi el 50% de los alumnos argentinos–, desde Argentinos por la Educación calcularon que los 185 días planificados se reducen a alrededor de 155. En otras palabras, se pierden unos 30 días de clase por año, el equivalente al 17% del calendario escolar oficial. A lo largo de la educación primaria, que dura entre seis y siete años según la provincia, las inasistencias suman unos 195 días: es un año completo fuera del aula.
El ausentismo de estudiantes es el principal obstáculo para el proceso educativo, según las opiniones de directores de escuelas primarias relevadas en la prueba Aprender 2023 de 6° grado. El 49,3% de los directores lo considera el factor que más afecta el aprendizaje, por encima de las dificultades de convivencia o la falta de recursos pedagógicos.
Además de la ausencia de los estudiantes, el ausentismo docente y los paros agravan el déficit de tiempo en el aula. En 2024 el promedio nacional fue de 13 días de paro docente, aunque existen marcadas diferencias entre provincias.
A nivel nacional no hay datos de ausentismo docente, pero un relevamiento de la prueba PISA 2022 mostró que el 48,9% de los directores argentinos considera que el ausentismo docente limita el aprendizaje. Argentina se ubicó entre los cuatro países con mayor percepción de este problema, sobre un total de 81 participantes. Solo en Bélgica, Alemania y Palestina se registran porcentajes mayores.
“Hoy se pierde demasiado tiempo de aprendizaje por muchas causas, que van desde el incumplimiento de las normas en la planificación del ciclo lectivo, hasta los problemas de infraestructura, los paros, el ausentismo de docentes y alumnos, o las rutinas de la vida escolar. No podemos tirar la toalla y banalizar la importancia de cada hora de clase. Hay maneras de proteger integralmente el tiempo neto de enseñanza y aprendizaje, hay mucho por hacer desde la política educativa”, afirmó Cecilia Veleda, investigadora del programa de Educación de CIPPEC y coautora del informe.
El informe subraya la ausencia de un sistema nacional integrado para monitorear en tiempo real la asistencia de los alumnos y docentes. Los autores advierten que la información disponible es parcial y que los registros administrativos escolares no se consolidan a nivel nacional ni se divulgan periódicamente. Esta fragmentación, agregan, limita la capacidad de formular un diagnóstico preciso y de establecer estrategias efectivas para garantizar más y mejor tiempo de aprendizaje.
“Proteger el tiempo de aprendizaje tiene que ser una responsabilidad compartida y urgente. El informe invita a seguir trabajando por una alianza entre la escuela, la familia y el Estado para fortalecer y proteger el tiempo de oportunidad que brinda la escuela”, señaló Cristina Carriego, doctora en Educación y profesora de la Universidad Torcuato Di Tella.
Para generar mayor conciencia sobre el problema del tiempo escolar efectivo y la pérdida de días de clase, la semana que viene Argentinos por la Educación lanzará la campaña #ArgentinaALaEscuela.
Según explicaron desde la organización, el objetivo es posicionar el problema en la conversación pública y en la agenda política. También buscan impulsar mejoras en los sistemas de información de la Nación y las provincias para registrar y monitorear el tiempo escolar efectivo.
El próximo miércoles 22 de abril la campaña propondrá una acción en redes sociales: invitan a referentes y ciudadanos a compartir fotos de su paso por la escuela, reforzando el mensaje de que la presencia en el aula es una condición central para el aprendizaje. (APFDigital)