Hermanos reconocieron ser autores de un violento hecho en barrio Capibá donde un joven murió de un tiro en el pecho y dos fueron baleados
Joel Miguel ALejandro Lechmann, alias El Chueco, de 26 años, padre de un niño; y su hermano por parte de madre, Mario Rubén René, de 40 años, padre de cuatro hijos, reconocieron sus responsabilidades en dos violentos hechos cometidos con armas de fuego en barrio Capibá de Paraná. El juez del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná, Gervasio Labriola, tras escuchar a las partes dispuso un cuarto intermedio para dar a conocer su resolución en el plazo que determina la Ley.
Lechman reconoció su responsabilidad por los delitos de Homicidio en grado de tentativa, dos hechos, y Homicidio simple, un hecho, aceptando la pena acordada entre la fiscal, Patricia Yedro, el defensor, Claudio Berón; y el querellante, Javier Aiani, que representó al padre de la víctima fatal, consistente en el monto de 14 años de prisión. El acusado cuenta con antecedentes condenatorios.
En tanto que René, que también tiene antecedentes condenatorios, reconoció el rol que desempeñó en el hecho que se le imputó a su hermano y también en otro en el que actuó solo. Aceptó la calificación legal de Homicidio en grado de tentativa, primer hecho, y Abuso de armas, segundo hecho, y el monto de la pena, acordado en un año y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo.
En ambos casos se dispuso la prórroga de las prisiones preventivas en la misma modalidad en la que la venían cumpliendo: Lechman en la Unidad Penal Nº1 de Paraná, y René, en la modalidad de arresto domiciliario. Las medidas de coerción regirán hasta que la sentencia quede firme o por el plazo de 30 días, en caso que el juez resuelva rechazar los abreviados o uno de ellos.
Los hechos
A ambos hermanos se les imputó que “el 8 de septiembre de 2025, después de las 23, en inmediaciones de calle 939 de la ciudad de Paraná, Lechmann y Cristian Emanuel Godoy iniciaron una discusión verbal, momento en que el primero extrajo un arma de fuego, presuntamente calibre 22, con la cual lo amenazaba”.
La acusación sostuvo que “alertado de la situación, Diego Darío Francisconi, que se encontraba en el interior de su vivienda, salió de la misma y observó que iba acercándose al lugar su otro cuñado Ezequiel Mariano Godoy” cuando “en ese momento Lechmann, comienza a disparar el arma de fuego que portaba en dirección a Francisconi y Godoy con quienes se encontraba trenzado en lucha, provocándoles una herida de arma de fuego en los testículos con orificio de entrada y salida a Godoy y una herida en el muslo derecho con orificio de entrada sin salida a Francisconi”.
A raíz de aquella situación “Ezequiel Mariano Godoy, que se encontraba a unos metros, intenta abalanzarse sobre Lechmann y éste con el mismo arma de fuego le efectúa al menos un disparo que impacta en la zona del pecho, a raíz de lo cual se produce su deceso casi de inmediato".
En tanto que a René se le imputó que, tras el crimen, ayudó a su hermano a huir del lugar donde se arremolinaron familiares y vecinos alertados por los disparos y la pelea previa. Así, se le endilgó que con la misma arma con la que Lechman mató e hirió a las víctimas, realizó una serie de disparos contra aquellos sin impactar en ninguno, posibilitando que Lechman huyera del lugar corriendo, tras haber colisionado el WV Voyage en el que comenzó a fugarse contra la pared de la casa de una vecina.
El otro legajo que se agregó al abreviado consistió en que el 11 de enero de 2025 llegó armado a una casa ubicada en calle Pichón Remón Sánchez y calle 939, realizó al menos cuatro disparos contra una mujer de 69 años y su nieto de 19 que estaban sentado en la puerta de su casa. Como consecuencia de los disparos, las víctimas sufrieron heridas de bala de carácter leve.
La prueba
La fiscal destacó que entre las evidencias que se acordó darle el carácter de prueba, se encuentra al testimonio de los dos testigos-víctimas que señalaron a los imputados, los de otros familiares y vecinos que prestaron declaraciones en sede fiscal coincidentes con la de los dos primeros. Adicionó que el examen de dermotest que se realizó a los acusados y a las prendas que vestían el día del hecho, como así también al WV Voyage, dieron positivos a la presencia de pólvora.
También mencionó que otra vecina alcanzó a escuchar, previo a los disparos, como Lechan le pedía a su novia que le alcanzara el arma, que se presume calibre 22 y aún no fue hallada.
Fiscalía destacó también los llamados al 911 dando cuenta de los incidentes de septiembre de 2025. Añadió que dos policías que estaban apostados en una casilla que se ubicó en el barrio acudieron cuando escucharon los disparos y a pesar de que estaba solos hasta que llegaron otros móviles, pudieron contener el situación que amenazaba desbordarse aún más por la presencia de los familiares de las víctimas y sus vecinos.
Yedro contextualizó el grave incidente en una problemática familiar que enfretó a ambos grupos. En este sentido mencionó que días antes del crimen otros hermanos de Lechan habían herido de bala a un hermano de los Godoy que recibió un tiro en la pierna izquierda.
Respecto del hecho que solo se le imputó a René, las partes acordaron como evidencia que las vainas servidas que la División Científica de la Policía encontró en el lugar del hecho se correspondían con el arma 9 milímetro que se usó en el ataque y se secuestró en el allanamiento a la casa de René. En el mismo sentido se consideró la declaración de la abuela y su nieto. (APFDigital)