Sube la tensión en el Gobierno: Patricia Bullrich le pediría a Javier Milei que eche a Manuel Adorni
Invitado por el instituto Milken, Javier Milei pasa sus primeras horas en Los Ángeles, donde expondrá por la tarde de la Argentina su visión de la economía y la política. A su regreso, el Presidente prometió asistir junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a la reunión de ministros prevista para el viernes por la tarde.
Allí se escucharían, según fuentes del oficialismo le contaron a LA NACION, pedidos concretos para que el Presidente y su hermana, Karina Milei, determinen el paso al costado de Adorni, acosado día a día por nuevas revelaciones sobre su patrimonio y gastos, en el contexto de la causa por enriquecimiento ilícito a cargo del juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.
Una de las voces que, según esas fuentes, se oirán en presencia de Adorni y el propio Milei, será la de Patricia Bullrich, exministra de Seguridad y actual jefa del bloque de senadores de la Libertad Avanza. “Patricia ya le dijo al Presidente lo que piensa y lo que cree que hay que hacer. El viernes lo va a repetir”, anticipan cerca de la exministra, que ayer, en el contexto de una breve gira por Chile, se reunió con el presidente José Antonio Kast.
En otra muestra de su disposición al juego propio, la senadora organizó la semana pasada otra reunión con el Partido Nacional, de Uruguay, y sostiene desde hace días una agenda personal, alejada de la polémica por las desventuras judiciales del jefe de Gabinete.
Y días atrás se saludó de modo afectuoso, en la cena de la Fundación Libertad, con el expresidente Mauricio Macri, alejado de Balcarce 50 y quien en noviembre pasado le manifestó a Milei su rechazo a que Adorni reemplace a Guillermo Francos como jefe de Gabinete. Ocurrió en la última reunión que sostuvieron ambos, en la quinta de Olivos.
¿Bullrich pidió permiso en Casa Rosada? “No le pide permiso a nadie, tampoco hizo una actividad secreta. Y elogió al Presidente siempre”, corroboran en el entorno de la exministra, de vínculo oscilante con la secretaria general de la Presidencia, más allá de la reciente foto conjunta, de la que participaron otros dirigentes porteños como Pilar Ramírez.
Otro recién llegado al espacio, el ministro del Interior, Diego Santilli, se ocupa de modo discreto del vínculo con los gobernadores, aunque también sostuvo una agenda diferenciada: estuvo por la tarde de ayer en la sede de Pro en un encuentro con intendentes bonaerenses del macrismo, aún aliado de La Libertad Avanza en ese distrito. “No creo en las condenas mediáticas”, dijo el exvicejefe da gobierno porteño de Pro, cuando ingresaba a la sede partidaria de Balcarce al 400, a modo de diplomática respuesta. Uno de los presentes afirmó a este diario que en la reunión “no se habló de Adorni”, pero que Santilli intentó tranquilizar los ánimos al hablar de “datos positivos” de la economía en los meses futuros.
En los despachos de algunos otros ministros afirman en voz baja que las respuestas dadas por Adorni, incluida la conferencia de prensa en Casa Rosada, el lunes pasado, no fueron convincentes. “Si tenés las pruebas [de tu inocencia] te juntás con los periodistas y se las mostrás”, agrega otra fuente cercana a Bullrich, que tampoco –según pudo saber LA NACION– estuvo de acuerdo con el cierre de la sala de periodistas de la Casa Rosada, decretado por el Gobierno, que se mantuvo durante once días, desde el 23 de abril hasta el lunes pasado.
De todos modos, y aunque en el Gobierno no se habla casi de otro tema que no sea la situación de Adorni y cómo complica al Gobierno, el consenso generalizado es que Milei no se desprenderá, al menos por el momento, de su jefe de Gabinete, coincidiendo con las voces que, dentro del mismo gabinete, le sugieren que no lo haga, ya que –como le habría expresado uno de sus ministros– “si entregás a Adorni a los medios y la oposición, el próximo sos vos”.
“Hace sesenta días que Javier y Karina bancan a Manuel. No cambió ni va a cambiar”, comentó ayer una alta fuente del oficialismo, con el rostro surcado por la preocupación y números que reconocen una caída de “entre siete y ocho puntos” de la imagen del Gobierno y la del propio Presidente desde que estalló el caso. Fue en la misma jornada en la que la Casa Rosada, a través de las redes sociales y sentencias off the record, intentó deslegitimar el testimonio de Matías Tabar, el contratista encargado de las refacciones en la casa que los Adorni adquirieron en el country Golf Club Indio Cua, quien declaró haber recibido US$245.000 en efectivo del jefe de Gabinete.
El ministro de Economía, Luis Caputo, que acompaña al Presidente en Los Angeles, rechazó versiones sobre un supuesto pedido a los Milei para apartar a Adorni, y lo calificó en entrevistas recientes como una persona “íntegra” y “trabajadora”.
También Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, apoyó al jefe de Gabinete, mientras circulan rumores que le asignan posibilidades de reemplazar a Adorni, sobre todo después de su reunión con Karina Milei, anteayer en el Congreso.
Mientras cerca de Adorni afirman que las explicaciones estarán el 31 de julio, cuando el jefe de Gabinete presente su declaración jurada de bienes, crece la preocupación por el daño político del caso. “Adorni es Milei, es Karina Milei, fue vocero, candidato, es jefe de Gabinete. No sé cómo se saldrá a hacer campaña después del Mundial de fútbol”, afirmaron cerca de un ministro con trayectoria política, que ya mira el complicado horizonte hacia 2027.
“Durante el Mundial, con la gente en otra cosa, debería haber cambios”, afirma el referente libertario, a la espera de terminar, cuando menos durante el junio mundialista, con la lenta pero sistemática aparición de pruebas y testimonios que complican al jefe de Gabinete. (APFDigital)