INTA Entre Ríos: Advierten que el retiro voluntario dejará áreas técnicas sin cobertura
El Gobierno Nacional oficializó la implementación del plan de retiros voluntarios para los agentes de la planta permanente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). La medida, que forma parte del proceso de reorganización administrativa y ajuste del gasto público, genera una marcada incertidumbre en la regional de Entre Ríos debido a la pérdida de personal técnico calificado y la imposibilidad de reposición de cargos.
El director regional del INTA en Entre Ríos confirmó que la herramienta ya está en marcha: “Se aprobó el retiro voluntario, que se venía prometiendo hace varios meses. Esta es una herramienta que tiene el Estado para que el que quiera irse con algún beneficio económico pueda hacerlo”.
Impacto en los recursos humanos y áreas críticas
A diferencia de otras dependencias, el impacto en la provincia se prevé profundo debido a la especificidad técnica de los profesionales que podrían acogerse al beneficio. Gvozdenovich señaló que la principal preocupación radica en la fuga de conocimiento y el desmantelamiento de líneas de investigación y extensión que no tendrán continuidad inmediata.
“Lamentablemente, en INTA nos va a pegar bastante y en Entre Ríos más todavía porque se van a ir recursos humanos calificados”, explicó el titular regional.
Al respecto, detalló que el escenario dejará puestos descubiertos en temáticas sensibles para la producción local: "Sectores estratégicos como biodiversidad, ordenamiento del bosque nativo y extensión en citricultura perderán su capacidad operativa. La falta de reposición de personal calificado dejará a estas áreas totalmente desprotegidas".
Reconfiguración institucional
Pese a la complejidad del panorama, el director regional consideró que este proceso obliga a la institución a realizar una introspección necesaria frente a las nuevas exigencias globales, aunque reconoció que la capacidad de atención a los productores se verá inevitablemente reducida.
“Obviamente esto viene con una especie de reacomodamiento de INTA, lo cual está bien para que nos repensemos a futuro. El organismo fue clave en la transformación del sistema productivo entrerriano, evitando la marginalidad de la provincia y garantizando la sustentabilidad para productores de todas las escalas”, recordó Gvozdenovich.
El próximo 15 de junio marcará un punto de inflexión para el organismo en la provincia. Una vez finalizado el plazo para adherirse al retiro, las autoridades deberán realizar un inventario de las capacidades operativas remanentes.
"Tendremos que evaluar con qué recursos cuenta el INTA Entre Ríos y qué nivel de respuesta podemos ofrecer al sector agrobioindustrial. Debemos reconfigurarnos para atender una demanda que, lógicamente, será más acotada. Es parte de una transformación global; no somos el único organismo de ciencia y técnica en este proceso de readecuación", concluyó el funcionario. (APFDigital)