Nuevos ataques cruzados entre EEUU e Irán debilitan la posibilidad de un acuerdo de paz
Estados Unidos e Irán volvieron a intercambiar ataques durante las últimas horas y profundizaron la crisis en Medio Oriente, en medio de las negociaciones para alcanzar un acuerdo que permita detener la guerra y restablecer el tránsito comercial en el estrecho de Ormuz. La nueva escalada también coincidió con amenazas de Donald Trump y con una ampliación de la ofensiva israelí en el sur del Líbano.
El miércoles por la noche, fuerzas estadounidenses lanzaron bombardeos contra una instalación militar en Bandar Abbas, en el sur de Irán, y derribaron drones iraníes cerca del estrecho de Ormuz, según confirmaron funcionarios de Washington. De acuerdo con las autoridades, los ataques apuntaron a una estación de control terrestre desde donde se preparaba el lanzamiento de un quinto dron.
Funcionarios estadounidenses aseguraron que el Comando Central interceptó cuatro drones de ataque iraníes en las inmediaciones de la vía marítima estratégica. Además, remarcaron que la operación buscó evitar una nueva escalada militar en la región.
“Estas acciones fueron mesuradas, puramente defensivas y tenían como objetivo mantener el alto el fuego”, declaró un funcionario a Reuters.
La tensión volvió a poner bajo presión al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas. La posibilidad de una interrupción prolongada en la zona mantiene en alerta a gobiernos y mercados internacionales.
Irán respondió con un ataque contra una base de EEUU en Kuwait
Horas después de los bombardeos estadounidenses, la televisión estatal iraní IRIB informó que la Guardia Revolucionaria lanzó un ataque contra una base aérea estadounidense en Kuwait, señalada por Teherán como uno de los puntos desde donde se coordinó la ofensiva contra territorio iraní.
El ejército kuwaití confirmó posteriormente que sus sistemas de defensa aérea interceptaron misiles y drones hostiles poco antes de las seis de la mañana en la ciudad de Kuwait.
Según medios estatales iraníes, fuerzas de Teherán también dispararon contra cuatro embarcaciones que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz sin autorización. “Cuatro embarcaciones intentaron cruzar el estrecho de Ormuz y entrar en el Golfo Pérsico sin coordinación con las fuerzas de seguridad”, publicó IRIB en Telegram.
El episodio volvió a alimentar la incertidumbre sobre la seguridad marítima, el futuro del tránsito comercial internacional y la estabilidad en una de las zonas más sensibles del planeta.
Donald Trump amenazó con “terminar el trabajo”
En paralelo a la escalada militar, Donald Trump volvió a endurecer su discurso contra Irán durante una reunión de gabinete televisada desde la Casa Blanca. El presidente estadounidense sostuvo que Teherán continúa buscando un acuerdo con Washington, aunque advirtió que Estados Unidos podría profundizar su ofensiva si no se alcanza un entendimiento.
“[Irán] tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo han conseguido. No estamos satisfechos, pero lo estaremos”, afirmó. “O eso, o tendremos que terminar el trabajo”.
Trump también se refirió a las versiones sobre un supuesto borrador de acuerdo que permitiría a Irán y Omán administrar conjuntamente el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. El mandatario descartó esa posibilidad y lanzó una advertencia directa hacia Omán.
“El estrecho estará abierto a todos”, afirmó Trump. Luego agregó que “Omán se comportará como cualquier otro país o tendremos que volarlo por los aires”.
La Casa Blanca calificó como una “completa invención” los reportes difundidos por la televisión estatal iraní sobre ese posible acuerdo.
Israel amplió su ofensiva en el sur del Líbano
Mientras continúan las negociaciones entre Washington y Teherán, Israel intensificó sus operaciones militares contra Hezbolá en el sur del Líbano. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que el ejército “está intensificando su operación” en territorio libanés.
Durante la noche se registraron enfrentamientos entre tropas israelíes y combatientes de Hezbolá cerca de un río estratégico del sur del país. El grupo libanés describió los combates como enfrentamientos “a quemarropa” junto a la denominada “línea amarilla” establecida por Israel.
El ejército israelí aseguró que atacó 550 objetivos militares desde comienzos de la semana, en una fuerte ampliación de la ofensiva. Además, Israel emitió nuevas órdenes de evacuación para habitantes de la ciudad de Tiro, publicó Ámbito.
Hezbolá reiteró que continuará combatiendo hasta que termine la guerra y las tropas israelíes abandonen el sur del Líbano. El grupo también rechazó negociaciones directas entre Beirut e Israel, aunque respaldó las conversaciones entre Irán y Estados Unidos para evitar una expansión regional del conflicto. (APFDigital)