2026-05-29

“Permitirá sumar su experiencia en el territorio a las políticas públicas”: Un especialista analizó el nuevo Registro de Cultos en Entre Ríos

La Dirección General de Inspección de Personas Jurídicas habilitó una normativa que permite a las comunidades de fe registrarse bajo su verdadera identidad, dejando atrás la obligación de camuflarse como ONG. En diálogo con APFDigital, un Licenciado en Ciencias Sagradas asegura que la medida repara desigualdades históricas y potencia el rol social de los cultos.

A través de una nueva resolución de la Dirección General de Inspección de Personas Jurídicas el Gobierno Provincial, en sintonía con el Ejecutivo Nacional, se habilitó la creación del Registro Provincial de Iglesias, un mecanismo voluntario y declarativo diseñado específicamente para las comunidades de fe no católicas.

Hasta el momento, ante la falta de una figura jurídica local adaptada a su naturaleza espiritual, cientos de iglesias evangélicas, adventistas, judías y de otras confesiones se veían forzadas a inscribirse bajo la estructura de "asociaciones civiles" o "fundaciones" para poder realizar trámites básicos de la vida civil, como adquirir bienes inmuebles o abrir cuentas bancarias. Con esta medida, el Estado Provincial reconoce administrativamente su verdadera identidad sin alterar sus estatutos, vocabularios ni dinámicas internas.

Para analizar el alcance de esta medida, esta Agencia diálogo con el profesor en Ciencias Religiosas y Filosofía y Licenciado en Educación, Roberto Richard, quien calificó la iniciativa como un "cambio de paradigma" largamente esperado por el mapa sociorreligioso de la región.

Regularización de cultos en Entre Ríos: Habilitan un registro provincial para iglesias no católicas

Un impacto simbólico y teológico

Según Richard la implementación del registro impacta de manera directa en la dignidad de los fieles y en el corazón doctrinal de las organizaciones. "El impacto es doble", explicó el especialista. "En lo simbólico, el Estado reconoce la identidad real de estas comunidades sin obligarlas a camuflarse como ONG".

El docente sostuvo que la nueva ventanilla oficial funciona como un acto de justicia institucional frente a las trabas burocráticas del pasado: "Esa 'visibilidad' oficial repara años en los que muchas iglesias no católicas tuvieron que adoptar figuras ajenas a su naturaleza para poder abrir una cuenta bancaria o adquirir un inmueble, y dignifica a cada comunidad al 'nombrarla' como lo que es".

"En lo teológico, permite vivir y expresar la fe de forma más íntegra en el espacio público: La comunidad mantiene sus propios estatutos, vocabulario y formas de organización, y ya no tiene que ocultar su carácter religioso para cumplir con trámites civiles. Es un gesto de respeto a la libertad religiosa y a la diversidad de expresiones de fe", destacó Richard.

Autonomía doctrinal e igualdad civil

Uno de los puntos clave de la resolución es que el trámite no reviste un carácter obligatorio ni punitivo. El Estado Provincial aclaró explícitamente que no se ejercerán auditorías ideológicas ni un "control de mérito" sobre los dogmas de las comunidades que decidan anotarse.

"La norma entrerriana subraya que la inscripción no otorgará ni quitará personería, y que el registro no implica fiscalización permanente ni injerencia doctrinal", puntualizó Richard al evaluar cómo la medida protege la pluralidad. "El Estado sólo verifica los requisitos formales (actas, estatutos, libros contables), pero no evalúa si una fe es 'más correcta' que otra. Esto garantiza la libertad de culto al separar la dimensión espiritual —que pertenece a la comunidad— de la responsabilidad civil —que pertenece a todos—".

El marco normativo permite articular la transparencia que requiere el bien común con el resguardo de la fe privada. Según el profesor, bajo este nuevo esquema "las iglesias pueden ser titulares de bienes, abrir cuentas, celebrar contratos y recibir donaciones, como cualquier otra persona jurídica, sin que el Estado indague en sus prácticas y creencias".

También subrayó un hecho central en la historia jurídica argentina: "Coloca a las confesiones no católicas en pie de igualdad civil con la Iglesia Católica, quien en la legislación argentina goza de un reconocimiento histórico como persona jurídica pública".

Potenciar el trabajo en el territorio

Más allá del aspecto burocrático, las iglesias en Entre Ríos sostienen una vasta red de contención social, llegando a barrios y parajes donde las herramientas del Estado suelen ser limitadas o inexistentes. El nuevo estatus legal promete destrabar los lazos administrativos para fortalecer estas tareas de asistencia.

"Hasta ahora, muchas iglesias estaban registradas como asociaciones civiles para firmar convenios, gestionar donaciones o acceder a subsidios", recuerda Richard. Con la vigencia del Registro, la situación cambia favorablemente: "La nueva figura de 'entidad religiosa' mantiene todos esos beneficios, pero les permite operar con su identidad plena y una estructura administrativa coherente".

"Con esta formalidad, las expresiones religiosas podrán articular mejor con programas sociales y educativos sin renunciar a su carácter espiritual y sin verse obligadas a disfrazar sus objetivos religiosos. Esto les permitirá sumar su experiencia en territorio —comedores, hospitales, prevención de adicciones, asistencia a personas en situación de calle— a las políticas públicas, aportando además capital social y redes de solidaridad, generando alianzas estratégicas", auguró el entrevistado.

Un nuevo mapa 

Para los cultos que ya operan en suelo entrerriano, la transición no implicará empezar de cero. La resolución contempla un mecanismo de migración que evita complejidades contables, dictaminando que las asociaciones y fundaciones vigentes podrán transformarse en entidades religiosas "sin disolución ni liquidación, manteniéndose la continuidad de la personería, patrimonio y registral".

"El registro supone un cambio de paradigma: Por primera vez, la Provincia reconocerá oficialmente la existencia de comunidades no católicas en su diversidad", reflexionó Richard de cara al futuro del mapa confesional de la región. "En lo práctico, esto permitirá saber cuántas expresiones religiosas hay, dónde están y cómo contribuyen al tejido social".

Finalmente, el especialista destacó el mensaje integrador que las autoridades entrerrianas envían hacia las agrupaciones que están naciendo o radicándose en la provincia: "Para las nuevas expresiones de fe, el mensaje es de apertura. Se las invita a inscribirse tal como son, sin renunciar a su identidad, a respetar las normas comunes y a aportar a la construcción de una convivencia interreligiosa basada en el respeto, la cooperación y la búsqueda del bien común".  (APFDigital)

 

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