Bahl defendió el trabajo entrerriano y advirtió sobre la crisis que atraviesa el sector productivo
Durante su intervención, Bahl tomó como punto de partida la crisis de Granja Tres Arroyos y el cierre por tiempo indeterminado de su planta en Concepción del Uruguay, que dejó a 950 trabajadores entrerrianos en una situación de incertidumbre laboral. Sin embargo, aclaró que el problema excede a una empresa en particular y refleja las dificultades que enfrentan numerosos sectores productivos del país.
“No vengo a defender una empresa. Vengo a defender a los trabajadores entrerrianos, a las pymes, a las industrias del interior y a toda una cadena de valor que hoy está siendo puesta contra las cuerdas”, sostuvo.
El legislador nacional señaló que la combinación de altas tasas de interés, atraso cambiario, apertura de importaciones, caída del consumo interno, pérdida de mercados externos y presión fiscal configura una “tormenta perfecta» para quienes producen y generan empleo. «Una industria no se sostiene con Excel financiero. Se sostiene con crédito razonable, planificación, mercado, exportaciones y reglas estables”, afirmó.
Además, Bahl remarcó que la situación de la avicultura es un ejemplo de las dificultades que atraviesa el entramado productivo nacional y sostuvo que el problema no radica en la falta de competitividad de los trabajadores o empresarios argentinos, sino en las condiciones económicas en las que deben desenvolverse.
“Nuestros industriales, nuestros trabajadores y nuestros productores son competitivos. Lo que no es competitivo es el marco económico que se les impone”, expresó.
En ese sentido, cuestionó la falta de resultados de las políticas impulsadas por el Gobierno nacional y advirtió sobre el impacto que la recesión está teniendo en las economías regionales. “Este gobierno ya tiene las herramientas que pidió. Entonces la pregunta es simple: ¿dónde están los resultados?”.
El senador también hizo referencia al cierre reciente de industrias históricas de Paraná, como son metalúrgica Mengui y Valentinuz Hnos.; y recordó que, según datos oficiales, Entre Ríos ya perdió más de 9.000 empleos registrados, cifra que supera los 10.000 puestos de trabajo afectados si se consideran los trabajadores vinculados a la situación de Granja Tres Arroyos.
“Lo que estamos viendo no son inversiones: son pymes cerrando, trabajadores en la calle y sectores productivos enteros pidiendo auxilio”, señaló.
Finalmente, Bahl convocó a defender el entramado productivo del interior del país y reclamó políticas que permitan sostener el empleo y la producción. “Entre Ríos no pide privilegios. Pide condiciones razonables para producir. No se puede construir un país federal si las industrias del interior quedan abandonadas”, concluyó. (APFDigital)