2026-06-05

Elecciones en Perú: alto nivel de indecisos para un balotaje entre una candidata conservadora y uno progresista

En medio de una crisis política y seguridad interna, los peruanos elegirán a su próximo presidente este domingo. Las urnas decidirán entre Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú).

Perú irá a las urnas este domingo para elegir a su próximo presidente en una segunda vuelta atravesada por la crisis política, el deterioro de la seguridad y un elevado nivel de indecisos. La disputa enfrenta a dos candidatos ubicados en extremos ideológicos opuestos: Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú.

En la primera vuelta, ninguno de los dos logró consolidar un respaldo amplio en la primera vuelta de abril. Fujimori obtuvo el 17,18% de los votos, mientras que Sánchez alcanzó el 12,03%, en una elección fragmentada en la que participaron más de treinta postulantes y donde ambos apenas superaron en conjunto el 29% de los sufragios.

Un balotaje con un alto nivel de indecisos

Una encuesta de Ipsos Perú realizada a fines de mayo mostró a Fujimori con una intención de voto del 38%, frente al 35% de Sánchez. Sin embargo, un 27% de los consultados permanecía indeciso. Según la consultora, el sondeo tiene un margen de error de 2,8 puntos porcentuales.

Los datos también arrojaron que el 40% de los encuestados aseguró que no votaría por Fujimori, mientras que el 38% expresó la misma postura respecto de Sánchez.

Keiko Fujimori y una resistencia ligada a la historia de su familia

La resistencia hacia Fujimori está vinculada principalmente al legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, cuyo gobierno quedó asociado a denuncias de autoritarismo y corrupción.

A sus 51 años, Fujimori busca llegar por cuarta vez a la presidencia. Durante todos los meses de campaña, su discurso giró en torno a dos ejes: seguridad e inversión.

La dirigente promete recuperar el orden frente al avance de la delincuencia, en un contexto donde las extorsiones se multiplicaron por cinco y los homicidios se duplicaron durante el último lustro.

Durante el único debate previo al balotaje reivindicó la gestión de su padre y sostuvo que enfrentará a la criminalidad de la misma manera en que el gobierno de Alberto Fujimori combatió a Sendero Luminoso.

También aseguró que, en caso de ganar, habrá “pollo más barato, balones de gas a precio accesible, fertilizantes a buen precio para tu cosecha, saber que saldrás a trabajar y volverás sano y salvo a tu casa”.

En paralelo, intentó moderar su imagen política con gestos hacia antiguos adversarios. Entre ellos, el expresidente Pedro Pablo Kuczynski, quien la derrotó en las elecciones de 2016. Fujimori incluso pidió disculpas por la inestabilidad política que atravesó aquel gobierno.

“Sé que a lo largo de mi vida política he cometido errores, de ellos aprendí", afirmó durante el debate.

Roberto Sánchez: la intranquilidad de los mercados y su vínculo con Pedro Castillo

Del otro lado, Sánchez, de 57 años, concentra buena parte de su apoyo en las zonas rurales y en el sur del país. En los últimos meses buscó transmitir tranquilidad a los mercados y a los inversores, insistiendo en que no avanzará con expropiaciones sobre empresas extranjeras vinculadas a la minería o al sector energético.

En el caso de Sánchez, las críticas se concentran en su cercanía política con Pedro Castillo, el expresidente que gobernó entre 2021 y 2022 y que hoy permanece encarcelado. Sus detractores también recuerdan la inestabilidad de aquella gestión, marcada por más de 70 cambios de ministros en apenas 16 meses.

El psicólogo de profesión planteó que un eventual gobierno suyo estará abierto a “todas las banderas para generar trabajo y progreso”, aunque destacó especialmente su respaldo a las inversiones chinas, entre ellas el proyecto del tren bioceánico que busca conectar el puerto de Chancay con la costa atlántica de Brasil.

Sánchez también tomó distancia de algunos aliados más radicalizados, como el ultranacionalista Antauro Humala, quien impulsa la aplicación de la pena de muerte para casos de corrupción.

En diálogo con The Associated Press, aseguró además que buscará renegociar de manera consensuada los contratos del sector minero, incluido el de Las Bambas, una de las mayores minas de cobre del mundo, controlada por la estatal china Minmetals.

El mercado, atento a los resultados del domingo

La agencia Fitch Ratings evaluó esta semana los posibles escenarios electorales y consideró que una victoria de Fujimori podría favorecer la inversión privada y acelerar la ejecución de proyectos económicos.

En cambio, advirtió que un triunfo de Sánchez podría incrementar las dudas sobre cuestiones como impuestos, regalías, estabilidad contractual e intervención estatal.

De todos modos, la calificadora remarcó que, independientemente del resultado, los problemas de gobernabilidad seguirán condicionando al próximo gobierno. Perú tuvo ocho presidentes en la última década y ningún espacio político contará con mayoría propia en el nuevo Congreso bicameral, publicó InfoBae.

En el Senado, integrado por 60 miembros, se necesitarán al menos 40 votos para remover a un presidente. Según los especialistas, Fujimori partiría de una posición más sólida gracias a sus 22 senadores, mientras que Sánchez contará con apenas 14 y deberá construir acuerdos con otras fuerzas para sostener su gestión. (APFDigital)

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