2026-07-16

La industria sigue sin despegar: Más del 40% de la capacidad ociosa y se agranda la brecha entre sectores

El Indec informó que la utilización de la capacidad instalada cayó al 58,4% en mayo y volvió a ubicarse por debajo del nivel registrado un año atrás. Mientras la refinación del petróleo alcanza niveles récord de actividad, la metalmecánica, la industria automotriz, el sector textil y el caucho y plástico atraviesan fuertes retrocesos, reflejando una recuperación industrial cada vez más desigual.

La industria manufacturera argentina volvió a mostrar en mayo señales de estancamiento. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 58,4%, por debajo del 58,9% registrado en mayo de 2025, lo que confirma que más de cuatro de cada diez unidades de producción permanecen sin utilizar.

El indicador refleja una actividad industrial que todavía opera muy lejos de su potencial y que exhibe marcadas diferencias entre los distintos complejos productivos. Mientras algunos sectores vinculados a la energía y a las industrias básicas sostienen elevados niveles de utilización, gran parte del entramado manufacturero continúa mostrando un escenario de baja demanda y menor producción.

Una industria partida en dos

El relevamiento del Indec deja en evidencia una fuerte heterogeneidad.

Entre los sectores con mayor utilización de la capacidad instalada aparecen:

  • Refinación del petróleo: 88,7%
  • Industrias metálicas básicas: 75,4%
  • Papel y cartón: 68,1%
  • Sustancias y productos químicos: 65,6%
  • Productos alimenticios y bebidas: 60,0%

En el extremo opuesto se ubican las ramas que atraviesan mayores dificultades:

  • Metalmecánica (excepto automotores): 38,7%
  • Productos de caucho y plástico: 39,6%
  • Productos textiles: 42,2%
  • Productos del tabaco: 43,2%
  • Industria automotriz: 45,5%
  • Edición e impresión: 54,0%
  • Productos minerales no metálicos: 55,5%

La distancia de 50 puntos porcentuales entre el sector con mayor utilización y el de menor desempeño muestra una estructura industrial profundamente fragmentada, donde la recuperación no alcanza por igual a todas las actividades.

Los grandes ganadores

El principal motor de crecimiento volvió a ser la refinación del petróleo. Con una utilización del 88,7%, el sector registró la mayor incidencia positiva respecto del mismo mes del año anterior, impulsado por un incremento en el procesamiento de petróleo crudo. El propio Indec vincula este desempeño con el crecimiento en la elaboración de gasoil y naftas.

También sobresalen las industrias metálicas básicas, que alcanzaron el 75,4%, consolidándose como uno de los sectores con mayor intensidad productiva, junto con papel y cartón y la industria química, ambas por encima del promedio general.

Los sectores que más sufren

El informe identifica a la metalmecánica —excluida la industria automotriz— como la actividad con mayor incidencia negativa. Su utilización de capacidad cayó hasta 38,7%, frente al 46,0% de un año antes, producto de una fuerte disminución en la fabricación de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico.

La industria automotriz también profundizó su retroceso. El sector pasó de 56,8% en mayo de 2025 a 45,5% este año, como consecuencia de una menor cantidad de unidades producidas por las terminales.

Los productos textiles continúan entre las ramas más golpeadas, con una utilización de apenas 42,2%, afectada por menores niveles de producción y ventas de fabricantes nacionales.

A esto se suma el desempeño de alimentos y bebidas, que aunque permanece levemente por encima del promedio general, redujo su utilización hasta el 60,0% debido a una menor producción de carne vacuna y de bebidas.

Industria, en rojo: Un nivel de actividad que no logra consolidarse

La evolución mensual muestra además que, pese al repunte registrado entre marzo y abril de este año, la industria volvió a retroceder en mayo.

Después de alcanzar 59,9% en abril, el indicador descendió nuevamente a 58,4%, manteniéndose por debajo del umbral del 60%, un nivel que refleja un importante margen de capacidad productiva sin utilizar.

En términos económicos, el escenario evidencia que la actividad industrial continúa atravesando una recuperación desigual. Los sectores ligados a la energía, los insumos básicos y determinadas cadenas exportadoras sostienen elevados niveles de producción, mientras buena parte de la industria orientada al mercado interno sigue operando con elevados niveles de capacidad ociosa.

El resultado es una industria con fuertes contrastes, donde la mejora de algunos complejos no alcanza para compensar las dificultades que enfrentan actividades estratégicas como la metalmecánica, la automotriz, el textil o el caucho y plástico, ramas con un peso significativo en la generación de empleo y en el entramado productivo nacional, publicó Mundo Gremial. (APFDigital)

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