El Gobierno de Gualeguaychú advierte sobre el tráfico ilegal de fauna silvestre
El tráfico de fauna silvestre es el cuarto comercio ilegal más grande del mundo, después del narcotráfico, la trata de personas y el tráfico de armas. Esta actividad mueve millones de dólares al año y provoca graves consecuencias ambientales, ya que destruye ecosistemas, amenaza la supervivencia de numerosas especies y somete a los animales a condiciones de extrema crueldad.
En Argentina, más de 100 especies de aves, 20 de reptiles y 15 de mamíferos son afectadas por este comercio ilegal. Alrededor de 20 de ellas se encuentran actualmente incluidas en alguna categoría de amenaza.
Peces, aves, mamíferos, reptiles y anfibios forman parte de estas redes de tráfico. Los ejemplares son capturados y trasladados de manera clandestina, muchas veces hacinados y sin acceso suficiente a aire, agua o alimento.
Se estima que, por cada diez animales traficados, entre ocho y nueve mueren antes de llegar a destino. Entre las principales causas se encuentran el hacinamiento, los enfrentamientos entre ejemplares, el contagio de enfermedades y las condiciones inadecuadas de transporte.
En nuestro país, la Ley Nacional N.º 22.421 de Conservación de la Fauna prohíbe la captura, el transporte, el comercio y la tenencia de animales silvestres sin autorización. La normativa establece, además, que deben permanecer libres en su hábitat natural.
Este marco legal se complementa con la Ley Nacional N.º 14.346 de Protección Animal, que sanciona el maltrato y los actos de crueldad, y con la Ley Nacional N.º 24.375, mediante la cual Argentina aprobó el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
En Entre Ríos, la Ley Provincial N.º 4841 protege la fauna autóctona y regula su aprovechamiento, reforzando las herramientas destinadas a prevenir y sancionar el tráfico de animales silvestres.
El Gobierno de Gualeguaychú solicita a la comunidad que, ante publicaciones en redes sociales o personas que ofrezcan animales silvestres, no compre, no comparta el contenido y realice la denuncia correspondiente ante Áreas Naturales Protegidas Municipales.
Evitar la compra y difusión de estos ofrecimientos es fundamental para impedir que más animales sean extraídos de sus ambientes naturales y proteger la biodiversidad de la región. (APFDigital)