Teorías conspirativas tras la derrota de Argentina: una de cada cinco publicaciones cree que la final estuvo arreglada
La derrota de la Selección Argentina ante España en la final del Mundial 2026 no sólo desató el debate futbolístico. Según un informe de Reputación Digital, las horas posteriores al partido dieron lugar a una fuerte expansión de teorías conspirativas en redes sociales, que llegaron a representar el 17,8% de toda la conversación sobre el torneo apenas dos días después de la definición.
El estudio, que publicó el portal Parlamentario, analizó 490.890 menciones únicas publicadas entre el 12 y el 21 de julio en siete plataformas y entornos digitales: X, Facebook, Instagram, YouTube, TikTok, streaming y medios de comunicación. La investigación identificó doce teorías diferentes relacionadas con un supuesto arreglo de la final o con factores externos que habrían condicionado el resultado.
El trabajo concluye que la conversación conspirativa no nació con la derrota, aunque se potenció a partir de ella. Antes de la final, el eje estaba puesto en la controversia generada por la exhibición de la bandera de las Islas Malvinas tras el triunfo ante Inglaterra y en el pedido de sanciones impulsado desde el Reino Unido. Después del partido decisivo, ese debate cedió espacio a hipótesis sobre amaños, presiones y entregas deliberadas.
De acuerdo con el relevamiento, las menciones vinculadas al arreglo del encuentro pasaron de representar el 3,7% de las conversaciones el día de la final al 17,8% dos jornadas después. El fenómeno tuvo su mayor impulso el 20 de julio, cuando comenzó a circular masivamente el video de la arenga de Lionel Messi antes del encuentro.
Entre las teorías más difundidas sobresalen las relacionadas con supuestos errores arbitrales, la idea de que el equipo “se dejó ganar”, las versiones sobre una intervención del FBI contra la AFA y Claudio “Chiqui” Tapia, y las especulaciones sobre un castigo de la FIFA vinculado al episodio de Malvinas.
El informe destaca especialmente una narrativa que, según los investigadores, nació directamente en las redes sociales y no en los medios tradicionales: la teoría de que Tapia habría “entregado la final” para obtener beneficios personales en las investigaciones judiciales que lo involucran. Esa hipótesis pasó de 446 menciones el día del partido a 6.261 apenas 24 horas después, multiplicándose por catorce y acumulando más de 11.000 publicaciones.
Reputación Digital señala que la mayoría de las teorías exitosas se construyen sobre hechos reales. Por ejemplo, la existencia de una investigación judicial sobre la AFA funciona como punto de partida para relatos sin evidencia sobre agentes del FBI en el estadio o supuestos acuerdos para alterar el resultado deportivo. Del mismo modo, el reclamo británico por la bandera de Malvinas fue utilizado para sostener la versión de que la FIFA “hizo pagar” a Argentina por ese gesto.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que sólo una parte de los usuarios que difunden estos contenidos parece creer genuinamente en ellos. Tras analizar manualmente una muestra de 200 mensajes, los especialistas concluyeron que el 18% corresponde a personas que efectivamente sostienen que la final fue arreglada en contra de Argentina. Otro 34% proviene de usuarios, en su mayoría extranjeros, que afirman lo contrario: que el supuesto arreglo habría favorecido a la Selección durante el torneo.
Además, la investigación detectó indicios de amplificación artificial en algunas de las narrativas emergentes, particularmente en la que vincula a Tapia con una supuesta entrega del partido. Según el documento, esa conversación presenta niveles de automatización superiores al promedio del universo analizado.
El trabajo también analiza el papel de los medios de comunicación en la expansión de estas versiones. Mientras los principales diarios y la prensa deportiva mantuvieron una cobertura centrada en cuestiones futbolísticas, la teoría sobre la presencia del FBI en el estadio habría cobrado impulso tras ser mencionada por un conductor de televisión de alcance masivo y luego replicada por distintos portales.
Las conclusiones del informe trascienden el ámbito deportivo. Para Reputación Digital, el caso muestra que los mecanismos de circulación de la desinformación en el fútbol son muy similares a los que operan en la política. “Las teorías no nacen de la nada: se fabrican sobre hechos reales. Por eso funcionan”, sostiene el documento.
Los autores advierten además que la creciente aceptación de explicaciones conspirativas puede tener consecuencias más amplias sobre la confianza pública. “Quien hoy cree que le robaron un Mundial, mañana cree que le roban una elección”, resume el informe al describir el riesgo de trasladar estas dinámicas desde el terreno deportivo hacia la discusión política y social. (APFDigital)