Burgos apuntó contra la reforma, lanzó un mensaje a los legisladores y convocó a salir a las calles
“La decisión del gobierno de Rogelio Frigerio de avanzar con una reforma jubilatoria representa un nuevo capítulo del ajuste que pretende descargar la crisis sobre las espaldas de trabajadores y jubilados”, sostuvo.
“Bajo el falso argumento de resolver el déficit de la Caja de Jubilaciones, buscan imponer una emergencia previsional que le otorga al Poder Ejecutivo amplias facultades para intervenir sobre el sistema, aumentar aportes, habilitar nuevos descuentos y avanzar sobre derechos conquistados durante décadas de lucha”, alertó.
“Pero esta responsabilidad no recae únicamente sobre el gobernador. También son responsables los diputados que, con su voto, se disponen a convertir en ley este ataque a las jubilaciones. Quienes levanten la mano para aprobar esta reforma estarán votando para que las y los trabajadores aporten más, trabajen más años y cobren menos cuando llegue el momento de jubilarse. No podrán esconderse detrás de la disciplina partidaria ni del argumento del déficit: estarán eligiendo de qué lado están, si del pueblo trabajador o del ajuste”.
“La reforma eleva la edad jubilatoria a 60 años para las mujeres y 65 para los varones, dejando incluso abierta la posibilidad de nuevos aumentos si se modifican las normas nacionales. Ataca además a los regímenes especiales, como Salud Mental y Docencia, desconociendo las condiciones particulares de tareas que implican un enorme desgaste físico y psíquico. También reduce pensiones, modifica el cálculo del haber inicial para disminuir las futuras jubilaciones y pone en riesgo la movilidad previsional al atarla a las paritarias y postergar su actualización”.
“Defender la Caja de Jubilaciones es defender el salario. Las jubilaciones y las pensiones forman parte del salario diferido, es decir, de la riqueza que las y los trabajadores generan a lo largo de toda su vida laboral y que debe garantizar una vejez digna. Cada derecho previsional que se recorta es también un recorte al salario de quienes hoy siguen trabajando”.
“El problema de la Caja no es que los trabajadores vivan demasiado ni que las jubilaciones sean excesivas. El problema es una decisión política sostenida por distintos gobiernos: garantizar beneficios para los grandes grupos económicos mientras se hace pagar la crisis a las mayorías populares. En lugar de recuperar los recursos que la Nación adeuda a Entre Ríos, restituir los aportes patronales perdidos o impulsar una reforma tributaria que grave a las grandes fortunas, los bancos y los terratenientes, vuelven a elegir el camino de ajustar a quienes viven de su trabajo”, manifestó Burgos.
“Desde la izquierda planteamos que hay otra salida. Es necesario recuperar los recursos que corresponden a la provincia, aumentar los aportes de los sectores de mayor capacidad económica, avanzar en un plan de obras públicas que genere empleo genuino, garantizar el pase a planta permanente de las y los trabajadores precarizados y defender integralmente el sistema previsional público, sin tocar las jubilaciones ni las pensiones”.
“Frente a este nuevo ataque, la respuesta no puede ser la resignación. Hace falta la más amplia unidad de las y los trabajadores, de las organizaciones sindicales, de los jubilados y de todos los sectores en lucha para derrotar esta reforma”.
“Convocamos a construir un plan de lucha unificado que frene el ajuste y defienda cada uno de los derechos conquistados”.
“Este miércoles 29 de julio, a las 10 horas, marchamos desde la Caja de Jubilaciones hasta la Casa de Gobierno. Porque las jubilaciones no se ajustan: se defienden en las calles”, concluyó. (APFDigtal)