2026-08-07

Burgos destacó el freno a la entrega de tierras y al manejo de fuego, pero advirtió que “la lucha contra esta ley nefasta continúa”

Tras el retiro de los capítulos sobre extranjerización y manejo del fuego por la presión popular, la referente del MST en el Frente de Izquierda advirtió sobre los aspectos del proyecto que aún benefician el saqueo empresarial, como los desalojos exprés, y convocó a mantener la organización en las calles.

“La aprobación de lo que queda de esta ley demuestra dos cosas. La primera es que el gobierno de Javier Milei sigue decidido a poner el territorio argentino al servicio de los grandes negocios privados. La segunda es que cuando el pueblo se moviliza puede torcerle el brazo al poder”, sostuvo Nadia Burgos.

“El proyecto original representaba un salto enorme en la entrega de nuestra soberanía. Eliminaba las restricciones para la compra de tierras por parte de capitales extranjeros, habilitando una mayor extranjerización del territorio nacional y profundizando un modelo donde los grandes magnates pueden apropiarse de extensiones cada vez mayores de nuestro país. También abría la puerta a la privatización de tierras ribereñas, poniendo en riesgo el acceso a ríos y lagos que son patrimonio de todo el pueblo argentino”.

En este marco, sostuvo que “la enorme reacción social frente a ese intento, que tuvo uno de sus momentos más importantes con la masiva repercusión de la bandera de ‘Las Malvinas son argentinas’, dejó en evidencia que la defensa de la soberanía sigue siendo una causa profundamente sentida por nuestro pueblo”.

“Pero esa soberanía no puede reducirse a un discurso o a una consigna: se defiende garantizando que nuestras tierras, nuestros bienes comunes y nuestros territorios no queden en manos de quienes solo buscan hacer negocios”, aseveró.

“Gracias a esa presión popular, el gobierno tuvo que retroceder y retirar el capítulo que eliminaba los límites a la venta de tierras y el que modifica la ley del manejo del fuego. Es una conquista de la movilización y una demostración de que la lucha sirve. Sin embargo, el resto de la ley mantiene aspectos gravísimos que siguen favoreciendo la entrega y la especulación”.

“En una provincia como Entre Ríos, donde conocemos de primera mano las consecuencias de los incendios intencionales en nuestras islas y humedales, que se haya quitado el capítulo sobre el fuego es importantísimo, porque la propuesta del gobierno funcionaba como un incentivo para quienes destruyen ecosistemas enteros con fines inmobiliarios o para ampliar la frontera agroganadera. No podemos olvidar las imágenes del humo cubriendo Paraná ni el enorme daño ambiental que todavía hoy sufrimos”.

“Lamentablemente en lo que quedó de la ley, se incorpora un régimen de desalojos exprés que fortalece el poder del Estado para expulsar rápidamente a comunidades y familias de los territorios que ocupan. Quienes más sufrirán estas medidas serán los sectores populares y, especialmente, los pueblos originarios, que sostienen una relación comunitaria con la tierra completamente distinta de la lógica de la propiedad privada que pretende imponer el gobierno”.

“Sabemos, además, que en distintos puntos del país la defensa del territorio ya ha costado persecuciones, represión e incluso vidas. Darle más herramientas represivas al Estado solo profundiza esa violencia”, agregó.

“A esto se suma la reducción de las posibilidades de intervención estatal frente a conflictos vinculados a la tierra y a la recuperación de territorios apropiados por grandes intereses privados. Mientras Milei protege el derecho de los poderosos a hacer negocios, limita las herramientas para defender el interés colectivo y la soberanía nacional”.

“En Entre Ríos, por ejemplo, resulta escandaloso el caso del senador libertario Joaquín Benegas Lynch, que tiene una empresa que facilita la compra de tierras para extranjeros. Que alguien con intereses económicos directos en ese negocio impulsara una ley que beneficiaba precisamente ese mercado demuestra hasta qué punto gobiernan para sus propios negocios y no para las necesidades del pueblo”.

“Este episodio termina de derrumbar uno de los principales relatos de Milei. No gobiernan contra la casta: son la casta. Son la casta política que cobra sueldos millonarios mientras ajusta al pueblo trabajador, y son también la casta empresarial que utiliza el Estado para ampliar sus negocios privados. Vinieron prometiendo terminar con los privilegios y terminaron intentando escribir leyes para beneficiar a quienes hacen negocios con la tierra argentina. No son empresarios exitosos que vienen a ordenar el país: son empresarios que utilizan el poder político para profundizar el saqueo y la entrega de nuestros bienes comunes. Mientras hablan de libertad, trabajan para garantizar nuevos privilegios a los grandes propietarios y a los grupos económicos que buscan quedarse con la Argentina”.

“Los grandes beneficiados por estas políticas no son pequeños productores ni familias trabajadoras. Son los grandes grupos económicos y los multimillonarios que consideran a la Argentina un territorio para hacer negocios. Frente a ellos, nosotros defendemos otra idea de país: una donde la tierra, el agua, los humedales y los bienes comunes estén al servicio de quienes viven y trabajan en nuestro territorio”.

“La pelea no terminó con esta votación. Si hoy el gobierno no pudo avanzar con la extranjerización irrestricta de la tierra y el manejo del fuego (dos capítulos centrales) fue porque miles de personas salieron a luchar. Esa misma fuerza será la que permita enfrentar el resto de esta política de entrega”.

“Desde el MST en el Frente de Izquierda Unidad vamos a seguir en las calles junto a quienes defienden la soberanía, los bienes comunes y el derecho de nuestro pueblo a decidir sobre su propio territorio”.

“Porque la verdadera soberanía no consiste en discursos patrióticos mientras se entrega el país a los grandes empresarios y al capital extranjero. La verdadera soberanía es que sean los trabajadores, las comunidades y el pueblo quienes decidan qué producir, cómo hacerlo y para quién, poniendo por delante las necesidades sociales y no la ganancia de un puñado de multimillonarios”.

“Por eso, además de enfrentar cada intento de saqueo y privatización, desde la izquierda anticapitalista seguimos levantando un programa de transformación de fondo: la defensa de los territorios y de los bienes comunes, el acceso público a ríos, lagos y montañas, la protección efectiva de humedales y bosques nativos, el impulso de la agroecología y de un modelo de desarrollo ambientalmente sustentable, al servicio de las mayorías populares y no de la especulación inmobiliaria ni del agronegocio”.

“Porque la Argentina no se vende, no se entrega y no se negocia. Hace falta construir una salida de fondo, con un gobierno de las y los trabajadores y el pueblo, que rompa con la lógica de saqueo del capitalismo y ponga toda la riqueza del país, los territorios y los bienes comunes al servicio de quienes la producen y de las futuras generaciones”. (APFDigital)

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