2026-08-10

Olivoturismo en Uruguay: Para los amantes del aceite de oliva, el buen comer y los paisajes naturales

Con motivo de la nueva edición del Premio Internacional a la Calidad Mario Solinas para el Hemisferio Sur que se desarrollará en Uruguay, el país invita a descubrir el proceso detrás del aceite de clase mundial y experimentar sus distintos sabores.

El olivo es parte del ADN uruguayo. Sin lugar a duda es un elemento integrador de la gastronomía, del patrimonio, el arte y hasta la identidad nacional, ya que está incluido en el escudo nacional como símbolo de paz.

Con condiciones geográficas similares a las de la cuenca del Mediterráneo, área que produce el 90% del aceite de oliva del mundo, Uruguay ha logrado que los árboles de origen europeo se adapten muy bien al clima más húmedo y a las tierras orientales, plantándose en leves pendientes y asegurando un buen drenaje.

En los últimos años, el país ha transformado sus paisajes de sierras (Lavalleja y Maldonado), ríos (Río Negro, Paysandú y Salto), costa oceánica (Maldonado y Rocha) y frontera (Rivera) en un epicentro de producción olivícola de alta calidad. Hoy en día, el olivoturismo —el turismo centrado en la cultura del olivo y la producción de aceite de oliva virgen extra (AOVE)— se posiciona como una de las propuestas turísticas y gastronómicas de mayor crecimiento en el país, atrayendo a viajeros locales e internacionales por igual.

¿En qué consiste la experiencia olivoturística?

Las visitas a las almazaras (molinos) y olivares uruguayos suelen durar entre 1.5 y 2.5 horas; entre recolección de olivas, degustación y anécdotas para compartir en pareja, amigos o familia. Las actividades incluyen:

  • Caminatas guiadas: recorridos entre pintorescos paisajes serranos para conocer las variedades de olivares adaptadas al suelo uruguayo (como Arbequina, Picual, Coratina, Frantoio, entre otras) y aprender sobre cómo se planta un olivo, su sistema de riego y los detalles de los nutrientes del suelo.
  • Talleres de cata y maridaje: sesiones sensoriales dirigidas por expertos para reconocer los atributos de un AOVE de alta calidad (notas frutadas, amargas y picantes), acompañadas de productos artesanales locales.
  • Procesos de extracción en vivo: visitas a las almazaras para descubrir el arte de la molienda y extracción en frío, con detalles sorprendentes como la utilidad que tienen los carozos.
  • Maridajes gastronómicos: desayunos, meriendas o almuerzos de campo acompañados de panes artesanales, quesos locales, tablas de fiambres y vinos locales.

Principales regiones y establecimientos destacados

Aunque el país cuenta con más de 9.000 hectáreas de olivos, existen zonas turísticas que destacan por su belleza.

En el Este, entre copas y almazaras, las experiencias tienen encanto propio desde las sierras al mar. Lavalleja invita a recorrer la cultura olivarera con opciones como Sabiá, un entorno ideal para conectar con la producción local, y Don Alejandro, que ofrece un parador al pie de las plantaciones con vistas privilegiadas a las sierras, tienda de productos artesanales y degustaciones. Cerca del Cerro Pan de Azúcar, a solo 15 minutos de Punta del Este, Los Olivos de las Ánimas combinan el aprendizaje sobre la elaboración del aceite con vistas panorámicas, brisa marina y avistamiento de fauna autóctona.

Siguiendo por Maldonado, La Anyta suma su propuesta gastronómica y de campo entre olivos. Más hacia el este, O’33 José Ignacio resalta por sus refinadas catas a pocos minutos de la costa, mientras que Colinas de Garzón propone una experiencia interactiva que incluye la historia del lugar, recorrido en tractor, cata de tres aceites virgen extra con acompañamientos y la creación de un blend propio en botella de 250 ml. Hacia el norte, las Sierras de Aiguá completan la ruta con un día de campo para todas las edades que combina el tour del aceite (visita a la plantación y degustación) con trekking a las Grutas de Salamanca, la Cascada del Indio y un almuerzo criollo.

Hacia el Noreste, los paisajes quebrados y el entorno rural abren paso a propuestas con identidad propia. En Cerro Largo, Olivares Santa Laura invita a descubrir la olivicultura en una zona caracterizada por la tranquilidad del campo profundo, ofreciendo recorridos guiados por sus plantaciones y degustaciones de aceite de oliva virgen extra de producción local.

En el Sur, la amplitud térmica, sumada a suaves vientos y la penillanura de su terreno, son la combinación perfecta para lograr sabor y calidad. En Viñedos y Olivares del Quintón, diariamente se ofrecen diferentes tours por las plantaciones, su bodega de vino y almazara, con posibilidades de desayunos, almuerzos y meriendas en el lugar y la propuesta de Cervino (única cerveza de vino malbec Viñas del Quintón). A su vez, Pique Roto se caracteriza no solo por su exquisito aceite, sino por su paté de aceitunas con conservantes naturales, además de su paisaje singular que lo vuelve un tour muy atractivo. Longo y Tupercí ofrecen atractivos como jabones de tocador de oliva.

Hacia el Litoral, los ríos y el terrior aportan otro sabor al “oro líquido”. En los Olivares Salteños se encuentra un emprendimiento familiar y auténticamente nacional dedicado al cultivo del olivo y a la elaboración de aceite de oliva de máxima calidad. A través de la visita al establecimiento, guiada por los dueños del lugar, se podrá conocer el proceso de elaboración y una línea cosmética a base de este fruto. Si se quiere conocer un casco con más de 100 años de antigüedad, disfrutar de un aceite premiado y un almuerzo de campo, hay que ir Don Rodrigo, en el departamento salteño. En Castel Nuovo Olivares y Almazara ofrecen una visita guiada, charla explicativa con una merienda de campo con tortas y panes caseros.

Las actividades suelen requerir reserva previa y pueden variar según cada establecimiento, por lo que se recomienda consultar la agenda actualizada de actividades en cada uno.

Reconocimientos internacionales

Uruguay será sede de una nueva edición del Premio Internacional a la Calidad Mario Solinas para el Hemisferio Sur, el principal reconocimiento del Consejo Oleícola Internacional (COI) a la excelencia de los aceites de oliva virgen extra, en homenaje al investigador italiano Mario Solinas, referente mundial en el estudio y la evaluación sensorial de los aceites de oliva. La edición 2026 es organizada por ASOLUR (Asociación Olivícola Uruguaya), en conjunto con el Ministerio y otras entidades.

La convocatoria se encuentra abierta y la recepción de muestras se extenderá hasta el 14 de agosto de 2026. En la edición 2025 del certamen, celebrada en Argentina, Uruguay se destacó entre los principales productores del hemisferio sur. En esa ocasión, el aceite presentado por Ernesto Singer, de Montevideo, obtuvo el primer premio en la categoría Frutado Verde Ligero, mientras que Agroland S.A. recibió el segundo premio en la categoría Frutado Verde Medio. Estos premios se suman a los destacados resultados obtenidos en 2024.

Con esta iniciativa, Uruguay ofrece un propuesta novedosa y atractiva para los argentinos, con una invitación a dejarse sorprender por el mundo del aceite de oliva: paisajes, cultura, sabores y más.

Para que la experiencia sea accesible económicamente, Uruguay ofrece beneficios económicos para turistas https://www.gub.uy/ministerio-turismo/beneficios (APFDigital)

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