2026-08-14

El Círculo Médico Paraná se incorpora al programa de gestión de residuos de insumos para la diabetes

Las mismas podrán ser llevadas de lunes a viernes de 8 a 13 horas en la sede. El fin es recuperar más de 10 toneladas anuales de plástico provenientes de dispositivos utilizados por personas con diabetes. De acuerdo con las estimaciones realizadas por el equipo impulsor, en la región existen alrededor de 10.500 personas

El Círculo Médico Departamento Paraná se suma como punto de recepción del programa Ecoinsulina, una iniciativa que busca contribuir a la gestión segura y responsable de los residuos generados por el uso de lapiceras de insulina y otros dispositivos utilizados por personas con diabetes, reduciendo el impacto ambiental de estos desechos sanitarios.

Las lapiceras de insulina podrán acercarse a la sede del Círculo Médico de lunes a viernes, de 8 a 13 horas.

Actualmente, se estima que en la ciudad y su área de influencia se descartan aproximadamente 510.288 lapiceras de insulina por año, lo que representa alrededor de 10 toneladas de residuos plásticos anuales.

Cerca del 80% de los componentes de estos dispositivos son reciclables, por lo que su correcta separación y tratamiento resulta fundamental para favorecer su recuperación y reducir el impacto sobre el ambiente.

La iniciativa, impulsada por el Hospital San Martín y la Municipalidad de Paraná, busca recuperar más de 10 toneladas anuales de plástico provenientes de dispositivos utilizados por personas con diabetes y, al mismo tiempo, promover el tratamiento seguro de estos materiales.

En este marco, se instalaron cestos especiales de recuperación en distintos Centros de Salud de la ciudad: Padre Kentenich (1° Congreso Mariano Nacional 3057), San Martín (Ameghino al final), Papa Francisco (El Aguaribay y Afroentrerrianos/as), Toma Nueva (Rondeau y El Viraró), Illia (Provincias Unidas 345) y La Milagrosa (Francia y Las Magnolias).

El impulsor del proyecto, Dr. Fabián Tedesco, jefe de Endocrinología del Hospital San Martín, explicó que la iniciativa surgió a partir de una inquietud planteada por una paciente en su consultorio sobre qué hacer con las lapiceras de insulina una vez utilizadas.

"Estas lapiceras son de un material plástico reciclable. La idea del proyecto es que todas aquellas personas que utilicen insulina las junten y las lleven a alguno de los puntos de recolección", señaló Tedesco.

Asimismo, destacó una recomendación fundamental para garantizar la seguridad durante su manipulación: "Tenemos que tener el cuidado de llevar las lapiceras sin las agujas. Este es uno de los puntos más importantes para poder proteger a aquellas personas que van a procesarlas en los puntos de recolección".

Las agujas deben colocarse por separado en un recipiente plástico rígido, como una botella de agua mineral o de gaseosa, para evitar riesgos durante su manipulación.

De acuerdo con las estimaciones realizadas por el equipo impulsor, en la región existen alrededor de 10.500 personas que utilizan insulina. "Esto genera más de medio millón de lapiceras anuales, lo que sería equivalente a 10,5 toneladas", precisó Tedesco. (APFDigital)

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